El crepúsculo del tartán: balance de la temporada 2012-2013

Publicado por 04/09/13 - 7:54

eusebio-caceres

Comienza el crepúsculo en las pistas de todo el mundo. Cuando en Rieti, a las 18 horas y 12 minutos del próximo domingo se dé la salida a la prueba masculina de los 3.000 metros, la temporada de sintético habrá finalizado casi oficialmente. Quedará alguna competición tardía, como la Challenge de pruebas combinadas en Talence (Francia) y las reuniones de índole local de Japón, ya saben, esos diezmiles que se disputan en cuatro o cinco series con docenas de atletas bajando de 29 minutos. Pero huele a otoño, y con otoño llega el tiempo del asfalto.

No sé a ustedes, pero a mí la finalización de la campaña 2012-2013 no me apena en absoluto. Quizá sea por la ausencia de deportistas carismáticos o porque uno ya va siendo viejo, y ha visto demasiadas cosas como para emocionarse fácilmente. Pero, sin menoscabo de las burradas cronométricas que podamos ver en los maratones de septiembre y octubre, dudo que esta temporada se guarde en los anales del atletismo.

Me quedo con pocas cosas. En cuanto al atletismo español, me temía una debacle tremebunda que no se ha producido. Quizá por eso, porque daba por hecho que el cataclismo iba a ser de dimensiones bíblicas, el comportamiento en el Europeo junior de Rieti, la octava plaza en el Campeonato de Europa de Selecciones, y las dos medallas y los cinco finalistas del Mundial me saben a gloria. Es más; el relevo de los nacidos en la década de los noventa o aledaños ya comienza a ser un hecho: Miguel Ángel López, Eusebio Cáceres, Bruno Hortelano, Kevin López pese a su mala recuperación de una carrera a otra…

Ramón Cid, quien acertadamente ha tomado el papel de portavoz de la RFEA en sustitución del presidente José María Odriozola, fue muy sincero transmitiendo que se había rendido “un poco por debajo” de lo esperado en Moscú. La autocrítica es bienvenida y aparca triunfalismos de antaño, que se tornaban después en despecho y críticas feroces. Por su parte servidor cree humildemente que -habida cuenta de las inevitables decepciones- hay que estar muy contentos, como mínimo, de que la selección española no se haya vuelto de vacío de la capital de Rusia.

¿Y el pésimo rendimiento en las pruebas de mediofondo, en especial los 1.500 metros, hasta hoy tan sustanciosos para España? Pura anécdota puntual. Fatiga de materiales de una factoría que lleva 30 años dando frutos y pide a gritos un periodo de barbecho. Es imposible que en todas las cosechas haya un González, un Abascal, un Cacho, y hasta un Reyes con sus luces y sombras. Los que han venido luego son muy buenos, pero no tan buenos. Mientras otras disciplinas (marcha, saltos, los primeros destellos en velocidad) sigan a flote, no hay que preocuparse, sobre todo si es gracias a deportistas con menos de 25 años: los que hay y, atención, los que vienen como Ana Peleteiro, más centrada este año en sus estudios que en los entrenamientos, y juiciosamente ausente en los Mundiales.

En el apartado internacional, los positivos de Tyson Gay y Asafa Powell han contraído las marcas de los velocistas casi tanto como la lluvia y el viento en la final de 100 metros de Moscú. En 2013 Usain Bolt ha seguido siendo Bolt, pero en versión humanizada, a casi medio segundo de su récord de 200 metros, por ejemplo.

Los 800 metros también han sufrido una importante regresión tras las esperanzas surgidas en 2012. La lesión de David Rudisha y la casi completa desaparición de los protagonistas de la final olímpica de Londres (¿qué le ha pasado a Nigel Amos y a Tymothy Kiptum? Y ya puestos, ¿qué fue de Leonard Cosencha?) han dejado a Mohamed Aman como dominador oficial, y al voluntarioso Duane Salomon como el animador sin premio.

De Mo Farah hay poco que decir, aparte de lo que ya hemos dicho alguna vez; que será bueno que la historia pase rápido la página del grupo de Alberto Salazar.

Por lo que atañe a combinadas, aunque Asthon Eaton ha levantado el pie del acelerador en el año post-olímpico, tiene un inmenso margen sobre los demás. Ha obtenido el oro en una temporada de transición, y encarna perfectamente el leve relajo que, en general, ha habido en las pistas durante 2013. Por cierto, fue memorable la cantidad de gente por encima de 8.000 puntos en el decatlon del Mundial. Ése sí que es un dato técnico esperanzador.

¿Y qué más? Pues la retirada de Isinbaeva y su emotivo triunfo en Moscú merecen capítulo aparte, así como la densa colección de títulos de Valeri Adams en peso, Robert Harting en disco, Ezequiel Kemboi en 3.000 metros obstáculos o Tirunesh Dibaba en 10.000 (y en 5.000, cuando el seleccionador etíope la deja competir). Cuidado, asimismo, con la evolución de dos atletas que traen marcas propias de los años ochenta: Brianna Rollins en 100 vallas y Bohdan Bondarenko en altura.  Sin olvidar a Aleksander Menkov en longitud, confirmando todo lo bueno que se esperaba de él, y a Thedy Tamgho en triple, por fin más allá de 18 metros (18,04).

Dejo para el final el caso de Britney Reese. Una saltadora de longitud que en 2013 ha brincado hasta 7,25 metros (marca aún a casi 30 centímetros de los tiempos de la RDA) y que es campeona olímpica, tres veces campeona mundial al aire libre y otras dos en pista cubierta, y a la que, sin embargo, no conocen ni en su casa a la hora de comer. Supongo que a la próxima temporada hay que pedirle que, en nombre del deporte, gente como ella deje de ser invisible.

Leer más sobre:   Atletismo de éliteAtletismo internacionalAtletismo nacionalMoscú 2013

Queremos saber tu opinión

Debes estar registrado para poder comentar en Foroatletismo.com

¿No eres aún foroatleta? Regístrate