Virgiliyus Alekna ha resurgido a los 40 años. La semana pasada mandó el disco a 69,04 metros (el 53º concurso de su carrera que supera los 69) y ya es segundo del ránking mundial por detrás del vigente dominador de la disciplina, el alemán Robert Harting. Por cierto, qué plantel de lanzadores poseen los germanos: además de Harting tienen al pesista David Storl (21 añitos y campeón mundial en Daegu), al jabalinista Matthias de Zordo (23 primaveras y oro también en Daegu aunque poco inspirado, de momento, esta temporada), y tan sólo flojean los teutones, relativamente, en martillo, donde su mejor hombre es  Markus Esser con una PB de 81,10 metros, aunque jamás ha subido al podio en una major, a diferencia de sus paisanos.

Pero hablábamos de Alekna. Hace dos años, lo confieso, le di por amortizado. Fue en los Mundiales de Berlín-2009. Quedaba un lanzamiento y el lituano iba cuarto, a pocos centímetros del estonio Gerd Canter, que acaba de enviar el artefacto a 66,88 metros: distancia asequible para un campeón como Virgiliyus, acostumbrado a remontar en las mejoras, a poner patas arriba las clasificaciones justo cuando a los nerviosos les da miedo mirar. Vamos, un metraje que años atrás alcanzaba con los ojos cerrados. Pero, zas, Alekna hizo nulo. Cierto que el viento distorsiona de misteriosamente el desempeño de los discóbolos, y aquel concurso berlinés se disputó con brisa juguetona. Pero se tambaleaba la leyenda. La pifia del báltico le desterraba del podio por primera vez en muchos ciclos, si descontamos su plaza de finalista en Osaka-2007, donde competió convaleciente de una lesión.

Después de aquel chasco, más chascos. En los Europeos de Barcelona quedó quinto y en Daegu, sexto. Diplomas insignificantes para él. Ya no pasaba las calificaciones en el primer intento, con un soberbio margen de centímetros o metros. Ya no ganaba competiciones internacionales como churros. Los 69 metros se le quedaban lejos a este guardaespaldas del Presidente de Lituania, cuyo declive era cada vez más evidente.

Pero la vida trae sorpresas, como la canción de Rubén Blades. Contra todo pronóstico, esos 69 metros -la barrera que señala a los lanzadores de campanillas, la misma que parecía que iba a cambiar, aunque no, el destino de nuestro Mario Pestano- esos 69 metros, digo, han vuelto a la hoja de servicios de Alekna. Su desempeño viene precedido, además, de una trayectoria ascendente en la temporada:

65,72 metros el 18 de abril en Vilna

65,93 metros el 26 de abril en Alfaç del Pi

66,64 metros el 21 de mayo en Kaunas

68,79 metros el 5 de junio en Bellinzona

69,04 metros el 9 de junio en Villanueva D’Asq

Ahora llegan los europeos de Helsinki. Más tarde la Olimpiada de Londres. Sus rivales han encendido la luz roja de alarma. Alekna ha sido ya dos veces oro olímpico (Sydney-2000 y Atenas-2004), dos veces campeón mundial (París-2003 y Helsinki-2005), oro europeo en Gotemburgo-2006 y ganador por partida doble en la Copa del Mundo (Johannesburgo-1998 y Atenas-2006). Su mejor marca es 73,88, inalcanzable para él y para el resto, aunque ondea como la temible divisa de un general que lleva a cuestas un sinfín de victorias ilustres. Su máximo adversario, el citado Harting, que este año ha pasado de los 70 metros por primera vez en su carrera (70,66, exactamente), tendrá que espabilar para derrotarle. También en este sentido es irónica la vida. Quién iba a decirle al alemán que, en el año que mejor forma ha exhibido, en el año en que puede alcanzar la triple corona, iba a interponerse en su camino, precisamente, un veterano M40…

Y un apunte más. Aunque el lituano no ganase la Olimpiada, tendría la bala de ganar los Europeos, donde sus competidores serán más o menos los mismos porque en el Viejo Continente habita gran parte de la élite del disco. Y si por una de aquéllas vuelve a ganarlos, Alekna tendrá el más difícil todavía, la doble triple corona: habrá vencido dos veces unos Juegos, unos Mundiales y unos Europeos. Y si a eso le añadimos sus dos triunfos en la Copa del Mundo, ni les cuento. ¿Me lo parece sólo a mí o -a falta de haber batido algún récord- semeja uno de los más grandes currículos de toda la historia del atletismo?

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