La ciudad de Soria acogió este domingo su XIX edición del campo a través internacional donde muchos de los mejores atletas españoles esperaban obtener su clasificación para el Campeonato de Europa de Campo a través que se celebrará en diciembre. La importancia del evento se palpa en el ambiente. Los que tienen opciones, especulan sobre sus rivales y, en mi caso, que ya tengo mi plaza asegurada, me permito incluso hacer una quiniela de mis opciones favoritas.

Amanece en Soria como pocas veces se ha visto en un mes de noviembre: soleado y con buena temperatura. Cada atleta lleva los nervios a su manera, unas atletas buscan la soledad y concentración y otras buscan compañía para mantener conversaciones que distraigan de la prueba.

Tras el disparo de salida, rápido empiezan a aflorar las ganas de correr de Vanessa Veiga, campeona de España de maratón y Lidia Rodríguez, subcampeona de España de 10.000m. Junto a ellas, la eritrea Nazareth Weldu parecía una sombra. El trío se escapa en los primeros metros y yo empiezo a comandar un segundo grupo en busca y captura de aquellas hasta alcanzarlas al final de la primera vuelta. Lo percibo como una señal, como un animal enseñando sus garras más que como un intento serio de escapada.

La segunda y tercera vuelta, parecíamos un grupo compacto donde estábamos todas las favoritas. El ritmo se ralentiza y desde dentro observo los nervios y ganas de ahorrar energía para el final lo que se traduce en codazos e indecisión de algunas atletas en tomar la cabeza de carrera para dar la cara, pero no para imponer su ritmo.

El toque de campana marca la última vuelta y yo, que he ido guardando mis fuerzas, desato un ataque fuerte y decisivo con el que descuelgo a las atletas españolas y, para mi sorpresa, también a la atleta africana. Mi escapada en solitario me anima y hace crecerme, pero a falta de un kilómetro, justo en la única cuesta del circuito, ni los gritos de seria amenaza de la eritrea me hacen reaccionar pues ahora son las piernas las que no me responden, así que decido aflojar levemente para que una vez me alcance pueda ser yo capaz de sprintar. Y así hice, intenté cambiar de ritmo en los últimos cien metros pero su final fue demoledor y ni siquiera pude hacerle frente.

Después de cruzar en segundo lugar la línea de meta y felicitar a la eritrea por su merecida victoria, me di la vuelta y comprobé que en tercer lugar llegaba la campeona de España de media maratón, Azucena Díaz, que había superado en los metros finales a Lidia. Después llegó una más que satisfecha Vanessa Veiga y por el contrario, decepcionadas llegaban más atrás Irene Pelayo y Teresa Urbina que vieron como las posibilidades del europeo se habían mermado aunque no perdido, pues aún queda un tercer cross clasificatorio para todas ellas.

Pasó ya otra edición del prestigioso Cross Internacional de Soria. Me consta que la carrera ha gustado y ha estado muy interesante. Valientes, pacientes, impulsivas o conformistas… cada alteta hemos intentado llevar una estrategia diferente acorde a nuestros entrenamientos y sensaciones. Pero espero que todas nosotras hayamos contribuido a dar el espectáculo que tiene y merece esta disciplina: el campo a través.

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