La reunión de Doha (Qatar), ahora encuadrada en la Diamond League, se ha convertido en una especie de evento-milagro para el mediofondo. Algo así como la de Rieti, en Italia, que depara tradicionalmente registros monumentales, cuando no récords del mundo.

En muy pocos años, Doha ha demostrado que es uno de los escenarios más propicios para correr deprisa en 800, 1.500 y 3.000 metros. Y eso que se celebra en los albores de la temporada, en mayo, cuando los atletas apenas están desperezándose en las primeras competiciones del verano. Por no mencionar que la temperatura mínima en Qatar, en esta época, ronda los 30 grados. De hecho, había 33 grados el pasado viernes. Eso sí, con una humedad relativa del 18%.

Pues bien, pocas reuniones del calendario superan los guarismos cataríes. Y no sólo por los récords de la reunión:

800 m – 1:43.00 David Rudisha 14.05.2010

1.500 m – 3:29.63 Silas Kiplagat 11.05.2012

3.000 m – 7:27.26 Yenew Alamirew 06.05.2011

3.000 m. o. – 7:56.58 Paul Kipsiele Koech 11.05.2012

800 m – 1:56.94 Pamela Jelimo 11.05.2012

1.500 m – 4:01.63 NancyJebet Lagat 14.05.2012

3.000 m – 8:35.63 Elvan Abeylegesse 14.05.2010

En realidad, uno no se da cuenta de la gigantesca dimensión de la pista de Doha hasta que no se adentra en los segundos, terceros y hasta décimos puestos de cada disciplina.

Leamos la letra pequeña de los resultados. Por ejemplo, por sólo referirnos a las últimas ocho ediciones de este mitin se han cronometrado 44 marcas por debajo de 3:34 en 1.500 metros.41 marcas sub 7:35 en 3.000 metros (10 de ellas inferiores a 7:30). O  27 en menos de 1:45 en los 800. Antonio Reina no podía haber escogido un lugar más idóneo para volver a correr en tiempos que no acariciaba desde hace 7 años.

Viendo estos números, cabe preguntarse qué pasaría si esta reunión se celebrara con un poco menos de calor y con la temporada ya madura.

De todas formas, no existe la reunión perfecta. Todas las ciudades tienen su hándicap. Zurich, el ombligo de la excelencia hasta hace bien poco, es una ciudad situada a 400 metros de altura, a pesar de lo cual se celebran cinco miles de gran nivel, y de hecho Haile Gebreselassie corrió en 12:41.86 allá por el año 1997. Y la mencionada Rieti, al pie del monte Terminillo, comparte una altitud muy similar, 404 metros, y sin embargo allí Daniel Komen firmó su infranqueable 7:20.67 en 3 kilómetros.

Vaya usted a saber qué duende comparten estas infraestructuras fetiche del atletismo (ambiente, tradición, premios) para que se corra tanto, siendo manifiestamente mejorable su ubicación física y temporal…

Sin embargo, Doha va a dar un paso más, estando sus autoridades volcadas en la organización de eventos de alcance mundial, y no se conforma con acoger grandes carreras de mediofondo. Ahora amenaza con adquirir también la etiqueta de pista rápida, idónea para velocistas. Aquí, como quien no quiere la cosa, ya han bajado 5 atletas de 10 segundos; de hecho el récord de este sintético es 9.85. Y el otro viernes, Allison Félix, prácticamente una cuatrocentista,  mejoró su PB en el hectómetro hasta 10.92. ¿Saben dónde tenía su registro anterior? Efectivamente, en este mismo estadio catarí, con 10.93. Así que vayan preparándose los responsables de Bruselas, Zurich, Oslo y compañía.

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Licenciado en Periodismo y corredor practicante (cada vez más lento) a razón de 4/5 días por semana. Ha desempeñado diversas responsabilidades en instituciones públicas, siempre en el área de comunicación, y ha participado en los equipos de prensa de varias campañas electorales autonómicas, nacionales y europeas. Autor del libro "El Derecho a la Fatiga", un estudio sobre el dopaje en las carreras de fondo y mediofondo.

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