Los años pasan, pero el sprint final de Yuriy Borzakovskiy se mantiene intacto para seguir destrozando a sus rivales en la última recta: el ruso se ha proclamado campeón de Europa de ochocientos metros en una carrera en la que Antonio Reina ha rozado las medallas con su cuarto puesto. Buena jornada para el atletismo nacional, con Víctor García consiguiendo un accidentado bronce en los tres mil obstáculos y muchos españoles accediendo a sus respectivas finales.

Lo intentó con enorme ahínco Antonio Reina, corriendo de manera muy inteligente y confiando en su sprint para la última recta, pero poco se puede hacer contra Yuriy Borzakovskiy en una carrera tan táctica, poseedor como es de un final capaz de mandar al banquillo a Wilson Kipketer. La final de ochocientos metros, como era previsible, salió lenta a unos ritmos asequibles tanto para Reina y Borzakovsiy como para hombres tan peligrosos como Andreas Bube, Jakub Holusa o el joven francés Bosse, por lo que llegaron todos en plenitud de fuerzas a la recta final. Fue ahí donde Borzakoskiy puso la directa, la misma marcha que le diera el oro olímpico en Atenas, para dejar atrás a sus rivales peleando otra carrera y hacerse con el oro, su primer oro al aire libre, con Reina peleando la medalla hasta el último metro pero quedando relegado a la cuarta plaza por detrás del danés Bube y el francés Bosse. Mala fortuna para Reina que no pudo decorar con una presea internacional la fantástica temporada realizada hasta la fecha pero que dejó magníficas impresiones de cara a las próximas Olimpiadas de Londres.

Sí consiguió una plaza en el podio el madrileño Víctor García, que consiguió rescatar un bronce de una accidentada final de tres mil metros obstáculos: la carrera, con todo un Mekhissi-Benabbad en línea de salida pero sin candidatos definidos para las medallas, arrancó espectacularmente lenta cruzando el primer kilómetro en torno a los tres minutos con los tres españoles García, Merzoughi y Pentinel muy atentos a los movimientos de la cabeza. Fue el francés Nordine Gezzar quien tomó la iniciativa a falta de dos vueltas e impuso un ritmo mucho más exigente que descolgó a gran parte de los participantes, a excepción de García, el turco Agdag y el propio Mekhissi-Benabbad. Atacó de manera muy inteligente Víctor García en la última ría, poniéndose a la par del vigente campeón europeo y dando la impresión de poder disputarle el oro, pero la mala fortuna quiso que el español tropezara en el último obstáculo de la recta, perdiendo el oro y la plata – ésta última a manos del turco – pero recomponiéndose a tiempo para conservar una muy valiosa y peleada medalla de bronce. Un buen comienzo internacional para el de Rivas, que de clasificarse para Londres llegará a la capital británica sabiendo que puede disputarle la victoria a todo un subcampeón olímpico como Mekhissi-Benabbad.

PESTANO, CASAÑAS, CASTELLS Y LOS DE LONGITUD A LA FINAL

La mañana del viernes ha sido especialmente prolífica para el atletismo patrio, no sólo por la medalla de Víctor García en obstáculos sino también por el gran número de pases conseguidos para las diversas finales del fin de semana. Los primeros en conseguir dicha hazaña han sido los discóbolos Frank Casañas y Mario Pestano, rindiendo a buen nivel y haciéndose holgadamente con el pase. El canario Pestano ha brillado con especial intensidad, sacudiéndose las telarañas con un gran lanzamiento de 66.27 metros, entrando a la final con la mejor marca de las dos rondas clasificatorias, incluso por delante del gran favorito Robert Harting. También rindió de manera excelente Berta Castells en la clasificatoria de lanzamiento de martillo, con un mejor tiro de 68.52 metros en una serie de gran regularidad y nivel que hacen pensar en un serio ataque a su propio récord nacional en la final, mientras que la favorita Bettie Heidler, recordwoman mundial, no pasaba de ronda con un único y pobre lanzamiento válido, al igual que hiciera la debutante Laura Redondo con tres nulos. Misma situación positiva se dio en el salto de longitud masculino, donde tanto Felipe Méliz como Eusebio Cáceres consiguieron meterse en la final, por detrás de un Sebastian Bayer intratable que saltó unos buenos 8.34 metros. Compitió a buen nivel también Bruno Hortelano en los doscientos metros lisos, pasando a semifinales sin tener opción de estar en la final.

DAVID STORL ARRASA Y BORJA VIVAS ES SÉPTIMO EN PESO

No aceptó discusiones. El joven alemán David Storl llegó al círculo y desde el primer lanzamiento ya dejó claro quién iba a ser campeónn de Europa de lanzamiento de peso. Lo hizo de manera fulminante, con una marca de 21.58 metros que ni hizo echar de menos a Majekwski ni dejó opción al segundo clasificado, Rutger Smith, que se colgó la plata a un prudencial metro de distancia. Séptimo fue el malagueño Borja Vivas, quien con un mejor lanzamiento – ni de lejos televisado – de 19.81 metros alcanzó la séptima plaza, mejorando así su actuación de Barcelona. Descalabro de la lanzadora alemana Christina Obergföll en la jabalina, que siendo la total favorita no tuvo su mejor día y fue desplazada al segundo escalón del podio por la ucraniana Vira Rebryk, que firmó un nuevo récord nacional de 66.86 metros. La final de altura constituyó un concurso de lo más igualado pero de marcas muy discretas, con una cerrada lucha por el título entre el británico Robbie Grabarz y el lituano Raivydas Stanis, saltando los dos 2.31 metros pero resuelta a favor del primero por nulos.

ARZHAKOVA COMPLETA EL DOBLETE RUSO DE LOS OCHOCIENTOS METROS

Doble campeona de Europa sub23 de ochocientos y mil quinientos hace dos años, y vigente campeona de Europa de ochocientos en pista cubierta, Yelena Arzhakova supo seguir la estela de su compatriota Maracheva para proclamarse campeona de Europa al aire libre. Medalla de plata in extremis fue la británica Lynsey Sharp, que supo aprovechar la pájara de Maracheva y la bielorrusa Arzamasava para hacerse con una trabajada segunda plaza. Las finales de la vuelta al anillo tuvieron como primera gran protagonista a la rusa Irina Davydova, que se impuso en los cuatrocientos metros con vallas con una marca de 53.77 segundos y sin encontrar oposición alguna en Denisa Rosolová, segunda clasificada a más de medio segundo de distancia, mientras que el título masculino fue para Rhys Williams, con amplia ventaja sobre el joven serbio Emir Bekric. Los cuatrocientos metros lisos tuvieron como ganador en categoría masculina al checo Pavel Maslak, que en ausencia de los gemelos Borlée y el vigente campeón de Europa aprovechó su frescura para hacerse con el triunfo frente al húngaro Deak-Nagy, mientras que la prueba femenina llegaba la sorpresa: con las rusas dominando el ránking continental de la prueba, fue la sueca Moa Hjelmer quien se hizo con el triunfo por delante de la favorita, la rusa Zadorina.

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