pekin

Son las declaraciones de Li Miaomia, una de las 34 jóvenes chinas en “entrenamiento” para ser una de las que entregue una medalla olímpica en la Escuela de Asuntos Exteriores de Pekín, uno de los varios colegios estatales que producen niñas fotogénicas para ceremonias de premiación. Para ella, el dolor de pies por usar zapatos de tacón alto durante horas y de mandíbula debido a sonreír constantemente valen la pena por la oportunidad de colgar una medalla al cuello de un atleta en los Juegos Olímpicos de Pekín.

Cuando no equilibran libros en su cabeza para mejorar su postura durante los ensayos, la joven de 16 años y sus compañeras estudian inglés, cultura y miran fotos de presentadoras de medallas anteriores y sus uniformes. Lo más importante para Li, sin embargo, es la sonrisa. “Quiero mostrar mi sonrisa al mundo, y decirle que la sonrisa china es la más agradable”, afirma.

Pekín se está volcando de lleno con la cita olímpica y son cerca de 40.000 millones de dólares los que ha destinado ya para lucir su mejor perfil en los Juegos. Las infraestructuras sólo ocupan un pequeño porcentaje de ese total, gastándose miles de millones de dólares más en una campaña de embellecimiento que ha visto vecindarios completamente arrasados y miles de residentes desplazados.

Los temores cuando la capital china fue elegida sede olímpica provocaron una campaña masiva de relaciones públicas para erradicar malos hábitos, como escupir, y movilizaron a cientos de voluntarios de “civilización” para enseñar a la gente a esperar cuando esté abordando autobuses y vagones del metro.

En la escuela de Li Miaomiao también se entrena personal para esperar a los funcionarios del Comité Olímpico Internacional en sus hoteles y se educa a jóvenes para relacionarse con los invitados extranjeros. “Esta es una oportunidad enorme para ellos. Los Juegos Olímpicos los pondrán frente a la audiencia del mundo y los llevará a un vida para atesorar”, declara Li.

Debido a todo este revuelo, los Juegos se han convertido en una lucha encarnizada con una competencia extrema para ser seleccionado: para los 100.000 puestos voluntarios que hacen falta se postularon más de 800.000 chinos.

Escribir respuesta

Notificarme los nuevos comentarios por Email. También puedes suscribirte sin comentar.