La selección nacional masculina de fondo impuso su ley en la Copa de Europa de 10.000 metros en Bilbao el pasado fin de semana, obteniendo el título continental de manera incontestable con Ayad Lamdassem y Carles Castillejo en busca de una mínima olímpica “B” en una carrera dominada por el turco Polat Arikan. La selección femenina no pudo pasar de la quinta plaza, mientras que en el Meeting Villa de Bilbao el mallorquín David Bustos consiguió la mínima olímpica “B” de 1.500 metros con unos buenos 3:37.91 minutos.

España se confirmó una vez más como una potencia del fondo europeo en el estadio bilbaíno de Zorrotza, ante unas gradas repletas hasta la bandera de aficionados al son de la música tradicional vasca y del buen deporte en la Copa de Europa de 10.000 y la duodécima edición del Meeting Villa de Bilbao. La selección española masculina se proclamó, por tercera vez consecutiva, campeona de Europa en esta competición sobre diez kilómetros, con el tridente formado por Ayad Lamdassem, Carles Castillejo y Manolo Penas ocupando la segunda, tercera y cuarta plaza respectivamente. Lamdassem llegó a Bilbao con la clara intención de resarcirse de su maltrecho estreno maratoniano, con la mínima olímpica de Londres entre ceja y ceja, al igual que Chema Martínez y Penas: la carrera arrancó al son marcado por las liebres kenianas, Vincent Rono y Thomas Cheruiyot, seguidas en todo momento por un grupo de cabeza integrado por los españoles y el turco de origen africano Polat Arikan, además de los portugueses Silva y Rocha y el italiano Stefano La Rosa. Daniel Sanz optó, por su parte, por una estrategia más reservada, corriendo de menos a más, mientras que David Solís se vio relegado a la última plaza desde el principio de la prueba y Chema Martínez iba calibrando sus propias fuerzas, escondido en el pelotón. La carrera transcurrió tranquila hasta el paso por el cuarto kilómetro, momento en que Peter Rono tomó el mando de la prueba y aumentó considerablemente el ritmo, llevándose consigo tan sólo al turco Arikan y abriendo un hueco de cincuenta metros con respecto al grupo perseguidor de españoles y portugueses que mantendría hasta finalizada la prueba. En menos de catorce minutos cruzó el turco el ecuador de la prueba, vigilado a una distancia prudente por Lamdassem y Castillejo, que colaboraban dándose relevos para no perder ritmo y seguir soñando con una mínima olímpica mientras Daniel Sanz recogía cadáveres y Chema Martínez sufría en el grupo trasero. Los últimos kilómetros vieron entrar ganador con autoridad al turco Arikan con un crono de 27:56.28 minutos, mientras que Lamdassem batió a Castillejo al sprint para terminar segundo con unos buenos 28.04.22, lejos de la marca “A” exigida para acudir a Londres pero sí consiguiendo la “B”, suficiente a día de hoy para el pupilo de Antonio Cánovas. Castillejo, tercero, entró a tres segundos de Lamdassem, refrendando un estado de forma más que interesante de cara a su futura internacionalidad olímpica maratoniana, mientras que Lolo Penas hizo gala de profesionalidad y buen hacer, peleando la cuarta plaza con el italiano La Rosa y cimentando el triunfo español por escuadras. Daniel Sanz consiguió una buena duodécima posición corriendo de menos a más, mientras que Chema Martínez se hundió hasta la decimosexta plaza, lejos de su objetivo olímpico, con David Solís como último clasificado en meta. Cerrada ovación para los atletas españoles en el estadio de Zorrotza, con un Chema Martínez que declaró que volvería a asaltar la mínima olímpica, con su dolorido pie que había respondido bien en la competición.

Menos suerte tuvo la selección nacional femenina en una carrera de muchísimo nivel, dominada por un trío conformado por la portuguesa Sara Moreira, la británica Jo Pavey y la alemana Sabrina Mockenhaupt, que siguieron desde el primer momento la estela de las liebres, llegando incluso Pavey a adelantarlas en su ansiedad por conseguir la mínima olímpica de diez kilómetros. Mientras la carrera se desarrollaba con tranquilidad en la cabeza, las españolas sufrían en el pelotón, con Estela Navascues, Lidia Rodríguez, Alba García y Marta Silvestre intentando no descolgarse y la toledana Vanessa Veiga remontando posiciones desde el fondo de la clasificación, comenzando en puestos muy retrasados. Finalmente la victoria se decantó del lado de la portuguesa Moreira, que protagonizó un espectacular cambio de ritmo a falta de poco más de un kilómetro para entrar primera en meta con unos buenos 31:23.51 minutos, casi diez segundos de ventaja sobre la británica Pavey y la francesa Christelle Daunay, quien batió el récord nacional galo y consiguió la tercera plaza en un agónico sprint frente a la alemana Mockenhaupt. Triunfo por equipos para la selección británica, seguida de cerca por la italiana y la portuguesa y con las españolas ocupando la quinta posición, siendo Lidia Rodríguez la mejor fondista nacional en la décimo octava posición con un tiempo de 33:14.82 minutos.

DAVID BUSTOS BRILLÓ EN UN ESPLÉNDIDO MEETING DE BILBAO
Conjuntamente con la Copa de Europa de 10.000 metros, el polideportivo de Zorrotza acogió la duodécima edición de la Reunión Internacional Villa de Bilbao, que un año más hizo frente a la crisis presentando un gran cartel de atletas inscritos y un gran nivel de marcas y resultados. Brilló con especial intensidad el balear David Bustos, que tras pasar una temporada atascado a nivel de marcas supo seguir la estela de la liebre Mauri Castillo para terminar los 1.500 metros en 3:37.91 minutos, mínima “B” muy merecida tras unos épicos últimos quinientos metros. Muy buena carrera también la de la australiana Tamsyn Manou en los ochocientos metros femeninos, única atleta capaz de seguir el rápido ritmo de la liebre para entrar en meta con 2:03.95 minutos, al igual que el británico Ron Pierre en la final de cien metros lisos con 10.45 segundos, prueba en la que participó la leyenda portuguesa Francis Obikwelu. En el apartado de los concursos, Lysvanys Pérez consiguió un registro de 16.45 metros en el triple salto mientras que Frank Casañas y Mario Pestano reeditaban el duelo mantenido el día anterior en la Liga en el lanzamiento de disco, decantado en este caso en favor de Casañas merced de sus 64.80 metros. En salto de longitud el triunfo correspondió al polaco Marcin Starzak, que en su quinto intento voló hasta 8.12 metros, mientras que la plusmarquista nacional Berta Castells era segunda en el lanzamiento de martillo con 66.72 metros. Una gran competición la vivida el domingo en Bilbao, con un gran nivel deportivo y atlético y una afición que inundó las gradas de Zorrotza para convertir la competición en una auténtica oda al atletismo.

Consulta aquí los resultados de la competición masculina y aquí los de la femenina.

Consulta aquí los resultados de la XII Reunión Internacional Villa de Bilbao.

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