Iván Fernández, a corazón abierto

Publicado por 15/01/14 - 3:33

Iván Fernández

El cross de Elgoibar, que se celebra desde 1943 y cuya última edición ha sido este pasado domingo, encarna todos los valores y la mítica que encierra el atletismo en su sentido más puro, aglutinando la lucha contra los elementos, contra los rivales -los más fuertes que te puedas imaginar- y contra uno mismo, y ambientado en un maravilloso decorado festivo con una localidad volcada con una carrera que se convierte en mucho más que un evento deportivo al que, como catedral del cross, acuden fielmente los feligreses año tras año y donde los más mayores, como manda la tradición, inculcan y transmiten todos sus valores e historia a los más pequeños.

Y es que, como describe la Fundación ANOC, “Elgoibar es la tradición. Es el barro. Son las cuestas. Es el cross en estado puro. Elgoibar son años y años viendo correr a los mejores del mundo. Amasando leyendas y uniendo pasiones. Y es también uno de los pocos sitios en los que el aficionado sigue pagando por verlos. Elgoibar, tras más de setenta años de campo a través, es historia viva de atletismo y cross. Tanto que casi se junta con el origen mismo de las carreras que tuvieron su raíz en Gran Bretaña a principios del siglo XIX”.

Este año, como tantos otros, la magia de Elgoibar, sin barro en esta ocasión y con un soleado día de enero, volvía a estar dispuesta a abrir esa puerta en la que tradición y modernidad se mezclan y de donde surgen los talentos de los elegidos, donde se forman leyendas y mitos.

El cartel de la carrera anunciaba batalla, con un Antonio Serrano homenajeado en el año en que se cumplen veinticinco años de la última victoria española en categoría masculina (en mujeres, Julia Vaquero se llevó la victoria en 1997). Un cuarto de siglo del incontestable dominio africano en la fábrica de los sueños dónde reinó el gran Mariano Haro donde, como Serrano, los Fernando Cerrada, Antonio Prieto o Jorge García escribieron su nombre en lo más alto del palmarés, donde las Belén Azpeitia, Carmen Valero, Amelia Lorza o Ana Isabel Alonso encontraron su trono y donde mucho antes, cuando con anterioridad a 1963 sólo competían españoles, dominaron atletas como Joaquín Escudero, Simón Aldazabal, Francisco Irízar o Lucas Larraza, entre otros. Y el espectáculo no defraudó, con la victoria de la etíope Ayaleh Biwot (Alessandra Aguilar quinta, Diana Martín sexta) tras las carreras de las categorías inferiores, y con el triunfo del ugandés Timothy Toroitich en una carrera dónde Iván Fernández puso todo patas arriba e hizo vibrar al público con un regalo de valentía y arrojo.

Iván Fernández es un joven vitoriano de 25 años que está culminando su mejor invierno, creciendo día a día. Mucho. Tanto que su figura comienza a encarnar de la mejor manera posible la ilusión y los valores que tanto necesita nuestro atletismo y nuestra sociedad.

El salto de Iván a la primerísima línea de la escena internacional se produjo hace poco más de un año, en diciembre de 2012 y de la manera más inesperada. Abel Mutai, el keniano bronce de tres mil obstáculos en los juegos de Londres, corría distanciado en cabeza para ganar el cross de Burlada en Navarra, el de la campana de los vencedores. En la misma recta de llegada el keniano se equivocó, y se detuvo antes de cruzar la meta. Iván Fernández, que venía segundo, al llegar a su altura, en lugar de sobrepasarlo le fue indicando el camino hasta el arco de llegada dejándole ganar, en unas imágenes que rápidamente dieron la vuelta al mundo, y que como esencia del juego limpio valieron al vitoriano toda clase de elogios, reconocimiento mundial e incluso premios internacionales, como el Aips Fair Play Award de la prensa Internacional en Laussane o el premio Save the dreams en Qatar.

Tan necesitados como estamos de ídolos para los más jóvenes, de referentes de ilusión para los más mayores, Iván Fernández no deja de ganar puntos. De eso sabe muy bien su entrenador, Martín Fiz, quién en aquella maravillosa década de los noventa fuese uno de los principales artífices que consiguieron que todo el país estuviese pendiente del maratón y sus gestas. Ahora, Iván es ya un digno sucesor por derecho propio. Alumno aventajado que tiene cerca el mejor maestro posible, el mejor ejemplo que puede enseñarle los secretos que encierran los kilómetros en el Prado y esos caminos de Vitoria que vieron formar la historia de uno de los mejores maratonianos de nuestro atletismo y que ahora se abren para su joven pupilo, ávido de aprender.

Ganar. Luchar. Ganar. La victoria como parte de la épica, la derrota y la lucha como parte de la mítica. “Ganar te hace siempre más atleta. Se sale siempre a ganar. Hay que salir a ganar”, decía Fiz, quién sabe mucho de ese valor, segundo en Elgoibar en el 98 tras Paul Koech, tercero en el 90 y el 91 en un circuito que aún recuerda su garra y sus intentos contra marea para luchar cara a cara, sin reservas, con los africanos. Con la misma filosofía que corrió el domingo Iván, dispuesto a morir en el candelero, enseñando la espalda a los africanos y plantándoles cara ante un estadio enfervorizado que soñaba con el gesto del vitoriano, quién llegó a pasar encabezando la carrera en la tercera vuelta, y que no cedió hasta los kilómetros finales.

Al final, en Elgoibar, los africanos volvieron a imponer su ley, pero los españoles, con Iván a la cabeza, exhibición incluida, han conseguido poner de pie al estadio de Mintxeta. Ayad Lamdassem finalizó cuarto, y el propio Iván, magnífico, quinto. Tras él, Javi Guerra y un buen gran grupo de los españoles que representan ya el cambio generacional y que siguen empeñados en ilusionarnos a todos, como el luchador Antonio Abadía (7), el renacido Javier García del Barrio (8), el incombustible Penti (9), el elegante Roberto Alaiz (11), o el aguerrido Dani Mateo (12).

“Son mejores, pero se les puede hacer sufrir. Trabajo duro es el secreto”, escribía Iván Fernández tras la carrera en su cuenta de twitter.

Martín Fiz ha preparado para su alumno un magnífico calendario de campo a través para esta temporada, para ese invierno y esos campos de barro donde se curten las leyendas, donde se forman los sueños de verano a base de garra y fuerza. Iván, cita tras cita, sigue empeñado en dejar una gran imagen a los aficionados al atletismo.

A través de las redes sociales, el vitoriano filtró inicialmente sus ganas de maratón para esta primavera, pero al final ha anunciado que su objetivo pasa por el cinco mil del europeo de Zurich en Agosto. Tiempo habrá para los cuarenta y dos kilómetros, y desde luego tiene a su lado a la persona más indicada para desvelarle los secretos del barro, de la pista y del paso al asfalto.

“Luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla… la vida es maravillosa si no se le tiene miedo”, escribe Iván Fernández en su blog, y algo así es lo que parece intentar transmitir en sus carreras, empeñado en demostrarnos, como este domingo, que siempre hay un hueco para los que viven y corren a corazón abierto. De momento, la catedral de Elgoibar ya le ha dado su bendición.

Resultados completos LXXI Cross Elgoibar.
Video completo de las carreras senior femenina y masculina (RTVE A la Carta).

Imagen | Iván Fernández.

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Un comentario

  1. ChemaBZ
    (15-Ene-2014 | 11:58)

    Para los que tuvimos la suerte de poder presenciarlo en directo, fue un auténtico espectáculo. Al margen del poderío casi incontestable de Toroitich, con un ataque absolutamente brutal en la penúltima subida, a falta de 2 kms, Iván fue la verdadera atracción. Porque, no nos engañemos, en un atletismo lleno de conservadurismo, miedo y dejarse llevar, Iván, Toni, Dani, Rober o Guerrita (unidos a Marhoum, uno de los mejores representantes de ello, que estuvo en Edimburgo) encarnan perfectamente la imagen del atleta valiente, casi insolente, que se lanza a tumba abierta y que lo intenta una vez tras otra, hasta tocar la gloria o caer derrotado con honor. Y bien es cierto lo que decís en el artículo, compañeros, estos atletas nos ilusionan a todos. Y nuestro atletismo tiene que vivir también, por qué no, de este tipo de ilusiones. Es una de las maneras de hacernos crecer.
    Magnífico espectáculo.

    http://www.soy-cobarde.blogspot.com

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