Foto - Mazinger Z - Maratón de Tokio

Cansado, pero satisfecho, volvió el atleta Juan Antonio Fernández Cantos de su periplo por el Maratón de Tokio, en el que participó junto a 40.000 corredores el pasado 22 de febrero.

Enérgico y constante hasta el kilómetro 35 y agotado y casi a gatas hasta a la meta. Una meta que, aunque se le resistió, no le aminora los ánimos de seguir disfrutando de un deporte que, a pesar de ser duro, ama hasta la saciedad, ni de completar las seis maratones más importantes del mundo – las World Marathon Majors – de las que solo le resta Chicago y Nueva York.

En el país nipón consiguió 187º puesto – tercero de Europa y primero de España -, que se suma a un palmarés nada desdeñable con un primer lugar, entre los españoles, en el Maratón de Boston y un 22º puesto general en el de Londres. Un verdadero orgullo para Benidorm, a la que lleva grabada en su camiseta en cada competición para posicionarla, según él, “en el lugar que le corresponde en el mundo”.

Pero la participación de este joven atleta en estas competiciones mundiales no es, para nada, un camino de rosas, ya que conlleva tres meses de entrenamiento por cada una que acomete desde la disciplina, la meticulosidad, la exigencia y el sacrificio.

La preparación lo es todo, por eso disfruto aislado de cada día como si estuviese dentro de una burbuja”, asegura Fernández Cantos. “Los runners parecemos esclavos de nuestros entrenos durante este periodo: nos volvemos anárquicos y antisociales, pero es nuestra pasión”, añade.

Estos entrenamientos de tres meses se componen de dos macrociclos, que se dividen, a su vez, en seis microciclos. El corredor se somete a tres semanas de carga y a una de descarga para asimilar todo el trabajo acumulado con recorridos que van desde los 70 hasta los 180 kilómetros por semana.

Combina estos periodos de series cortas y largas, cuestas, escaleras, rodajes largos, días de doblaje, técnica de carrera, montaña y sesiones de gimnasio y de spa y/o masajes. Son semanas en las que prima una alimentación rica en fruta, pasta, carne y frutos secos y en las que no descuida las cinco comidas diarias.

“Mi vida sin correr no tendría sentido y, aunque a veces llegue a ser el deporte más ingrato del mundo, te ayuda a desconectar de los problemas y a darte cuenta de que si trabajas y te esfuerzas, como en la vida, obtienes los resultados que deseas”, expresa Fernández Cantos, mientras recuerda cómo se inició a los nueve años en la pista de atletismo del Polideportivo Municipal de Foietes de su ciudad natal, donde conoció a su entrenador, Antonio Cruañes.

Un talento de Benidorm, arriesgado y decidido, como el que también ha buscado la plataforma de crowdsourcing Talents United para diseñar la nueva imagen internacional de la ciudad-icono del turismo en España a través del concurso online #Benidormbytalents, bajo el respaldo de la Fundación Visit Benidorm, en el que han participado más de 150 personas y cuyos finalistas se conocerán próximamente. La ciudad alicantina es, sin duda, el caldo de cultivo de vecinos creativos y disciplinados que, como Fernández Cantos, se lanzan a traspasar fronteras desde el esfuerzo y el duro trabajo.

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