usn_2014

La ciudad de Boston encarna a la perfección la tradición, la historia, las emociones y las sensaciones. Y eso, por ejemplo, se transmite en los principales equipos deportivos de la ciudad. Como el ambiente único que respira en la cancha de baloncesto del TD Garden, dónde los Celtics representan la más pura tradición dentro de la NBA. Como en el estadio de Fenway Park, dónde el mítico equipo de beisbol de los Red Sox vibra cada noche de partido con el Sweet Caroline de Neil Young. Como los Boston Bruins, primera franquicia de Estados Unidos en participar en la NHL y que como tal es uno de los clubes de mayor tradición en el hockey norteamericano.

Situada a orillas del río Charles, y de profundas raíces británicas, Boston siempre ha mantenido un fuerte acento irlandés y un marcado carácter cultural, dónde la presencia de numerosas e importantes universidades han reforzado a la ciudad como uno de los focos culturales más importantes de los Estados Unidos, y como una de las poblaciones dónde el ambiente universitario mejor deja sentir el progreso con fuertes vínculos a la tradición.

Después de los primeros Juegos de la modernidad en la Atenas de 1896, la ciudad de Boston – románticos, soñadores – decidieron copiar aquella carrera que había unido la llanura de Maratón y la capital ateniense, y un año después nacía la maratón de Boston.

A imagen de la carrera griega, se diseñó un recorrido lineal y se intentó buscar una orografía similar, adoptándose la corona de olivo que distinguía a los ganadores, como se hizo en aquellos primeros Juegos para rememorar la Olimpia de la Grecia clásica.

Desde entonces, desde aquella primera edición que se disputó el 19 de abril de 1897, la carrera ha sido fiel a su cita (únicamente en 1918, debido a la I Guerra Mundial no se corrió como tal, si bien se disputó una carrera militar de relevos), y este año celebra su edición número 118, lo que la convierte en el maratón anual con más ediciones disputadas y el más longevo de los existentes en la actualidad. Todo un homenaje a la tradición, al espíritu más puro del atletismo, al maratón en mayúsculas.

Con muy pequeñas variaciones en su recorrido para adaptarse a las distancias oficiales, como el cambio de la salida en 1924 desde Ashland a Hopkinton, la carrera sigue siendo fiel al trazado original, y atraviesa ocho ciudades del estado de Massachussets: Hopkinton, Ashland, Framingham, Natick, Wellesley, Newton, Brookline y Boston, hasta llegar a la meta que se sitúa en Copley Square (también tras pequeñas variaciones a lo largo de más de un siglo), junto a la Biblioteca Pública de Boston.

Con exceso de desnivel neto negativo (uno de los criterios que hace que no sea homologable a efectos de récord por la IAAF, junto al hecho de que la salida y la meta estén separadas por más de 21 kilómetros), el recorrido del maratón es uno de los más bonitos y míticos, sobre todo con las cuatro colinas que se sitúan ente los kilómetros 26 y 33,5, como la famosa Heartbreak Hill que en pleno muro de la maratón, desde el kilómetro 32, pone a prueba a los corredores durante unos 1.400 metros.

El ambiente festivo que rodea a la carrera, y la manera con la que lo viven todos los vecinos de Boston y el resto de localidades por la que transcurre, termina de definir el sentimiento que rodea a esta carrera para convertirla en algo único. El maratón se disputa el tercer lunes de cada mes de abril, el día del patriota, una fiesta que recuerda la guerra de la revolución en EEUU y que se solo se celebra en Massachussets y Maine, lo que hace que toda la población se vuelque sobre manera con su carrera.

Y es que solo atendiendo a esa apasionada manera que tienen los habitantes de Boston de vivir la tradición y el deporte general, y su maratón en particular, es posible entender lo que supuso para el corazón de la ciudad el atentado del año pasado, y las ceremonias de recuerdo que se han celebrado estos días.

Porque amar el maratón es, sin duda, amar Boston.

Porque si no hemos conseguido darles motivos suficientes para ello, añadan a la tradición la emoción y las dificultades de una carrera jalonada de colinas en su punto clave con la lotería que es el clima primaveral en Nueva Inglaterra. Sumen un palmarés impresionante e interesantes atractivos como el hecho de correr sin liebres y con las mujeres corriendo por delante para poder disfrutar e ambas carreras. Añadan, sobre todo, los exigentes requisitos de admisión, con duras marcas por grupos de edad, que la convierten en la auténtica meca de peregrinaje para maratonianos de todo el mundo. Y con todo ello, tendrán una idea bastante aproximada de lo que representa esta carrera.

Tras el ataque terrorista del año pasado, la edición de 2014 saca aún más corazón, y nos disponemos a vivir una carrera tan emotiva que aficionados, corredores y vecinos de Boston se preparan para vivir un día plagado de emociones.

Este año, tras la pléyade de estrellas que ha reunido Londres hace tan solo una semana, poco podría parecer que quedaba disponible para el resto, pero la organización de Boston, sin tantos grandes nombres como la capital londinense, ha conseguido reunir una interesantísimas líneas de salida, entre las que destacan los ganadores del año pasado, Lelisa Desisa y Rita Jeptoo; la mujer más rápida de 2013 (la propia Jeptoo); dos de las grandes sensaciones del año pasado (el propio Desisa y el imponente Dennis Kimetto); y una gran nómina de corredores muy rápidos en ambas categorías.

En hombres, 7 corredores acreditan menos de 2h05:30, y un total de 12 atletas tienen menos de 2h08:00 como carta de presentación.

El gran duelo se espera entre dos de las principales sensaciones de 2013: Lelisa Desisa y Dennis Kimetto. El etíope Desisa defiende título tras su gran 2013, donde debutó en Dubai con victoria y un fantástico registro de 2h04:45, para luego ganar en Boston y ser plata en el mundial de Moscú. El keniano Kimetto, uno de los maratonianos del panorama internacional sobre los que más miradas hay puestas, y que también cuenta con solo 3 carreras a sus espaldas, pero todas ellas muy importantes: debutó en Berlin 2012 con 2h04:16 (segundo tras Mutai) en lo que supone el debut más rápido en una carrera homologada, y en 2013 ganó en Tokio con 2h06:50 (que supuso récord de la prueba) e impresionó con su victoria en Chicago con 2h03:45.

Junto a ellos, la consistencia de Wilson Chebet (ganador en las tres últimas ediciones de la maratón de Amsterdam y en Rotterdam 2011); las ganas de volver a ver al prometedor Tilahun Regassa (solo 2 carreras en las que ha dejado una gran impresión: 2º Chicago 2012 y ganador en Rotterdam la primavera pasada); el prometedor Micah Kogo (que debutó también en 2013 con un segundo puesto en Boston y una cuarta plaza en Chicago); la experiencia de otros 3 hombres sub 2h05 como Gebre Gebremariam, Markos Geneti o Ryan Hall; y la presencia de un gran ramillete de buenos corredores que conforman una atractiva línea de salida.

En mujeres, Boston reúne 2 corredoras sub 2h20, 4 sub 2h22 y hasta 11 atletas sub 2h24, incluyendo a las tres última ganadoras: Rita Jeptoo (2013), Sharon Cherop (2012) y Caroline Kilel (2011).

Rita Jeptoo fue una de las grandes ausentes entre las estrellas que se reunieron en Londres, y tras un fantástico 2013 donde acabó como la corredora más rápida del año sumando las importantes victorias de Boston y Chicago, se presenta como la principal favorita para reeditar título.

A su lado, y en una carrera tan abierta como siempre lo es Boston, estarán la jovencísima Mare Dibaba (24 años) que ya demostró en Dubai 2012 que puede correr por debajo de las 2h20 y que viene de ganar este año en Xiamen (2h21:36); la renacida Jemina Jelagat (segunda en Boston 2012 y en 2013 ganadora en Rotterdam y segunda en Chicago con 2h20:48); Meselech Melkamu (2h21:01 en su victorioso debut en Frankfurt 2012 y que este año ya ha sido segunda en Dubai); la regular Sharon Cherop que ya ganó aquí en 2012; la veterana Caroline Kilel (ganadora en Frankfurt 2013 y aquí en 2011); las prometedoras etíopes Bezunesh Deba (26 años, y de la que se espera que confirme pronto sus dos segundos en NY 2011 y 2013) o Belaynesh Oljira (que a sus 23 años debutó en 2013 con 2h25:01 en Boston antes de ser bronce en los 10.000m del mundial de Moscú); y las fiables norteamericanas entre las que destacan Desiree Linden (Avila) o Shalane Flanagan entre una nómina de excelentes corredoras.

Avanzamos abril en el calendario, y Boston, con su tradición, con su sentimiento, vuelve a llamar a las emociones como cada año desde hace más de un siglo.

La carrera, como toda la ciudad de Boston, se desenvuelve a la perfección en una mezcla de tradición y modernidad que posibilita un ambiente en el que es posible que nazcan grupos de música como Dropkick Murphys, que tras surgir en los barrios inmigrantes irlandeses de South Boston conjuga a la perfección una mezcla imposible de folk y punk. “The boys are back”, nos repiten una y otra vez, en lo que parece un lema perfecto para el regreso de la carrera tras el atentado del año pasado.

“The boys are back”, y esas ganas infinitas de, pase lo que pase, no dejar de correr.

TV Directo: Lunes 21 de abril. Stream en directo en la web oficial (15:30h ESP Mujeres, 16:00h Hombres).

Web oficial.

MEDIA GUIDE (participantes, mapa, oalmarés…).

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