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This is New York (A children´s classic). Miroslav Sasek

De niño pasaba las horas muertas frente a su desgastado cuento. Pronto había aprendido que para viajar no hace falta moverse del sitio y, tumbado en la alfombra de su habitación, las tardes de invierno pasaban soñando con las dibujadas calles de Nueva York.

Las ilustraciones y su imaginación hicieron que un pedacito de la ciudad le perteneciese, y cada tarde, sin salir de su cuarto, cruzaba los puentes de Manhattan, paseaba por sus grandes avenidas, se perdía por Central Park y contemplaba el rumor de la ciudad desde arriba de sus rascacielos. Hasta el punto de hacer suyo el horizonte de asfalto, neones y taxis amarillos con el que soñaba desde dentro de cada dibujo.

Muy pronto, también, comenzó a correr. No era una cuestión de ser el más rápido, de llegar el primero. Más bien siempre lo ha entendido como una parte más de su carácter: no estar nunca quieto, buscar siempre diferentes formas de huida. Y en esa pasión por los kilómetros inalcanzables el maratón enseguida se idealizó y quedó grabado en su cabeza. Un día, aún hoy lo recuerda muy bien, vio ante el televisor la clásica imagen del puente de Verrazano repleto de corredores, y desde entonces todo (maratón y ciudad) se hizo uno, hasta aprenderse de memoria cada palmo del recorrido que desde Staten Island y a través de Brooklyn, Queens, Manhattan, y el Bronx, regresa de nuevo a Manhattan a través de la quinta avenida para terminar en Central Park tras atravesar todos los boroughs (distritos) que forman la ciudad de Nueva York.

Porque si hay una imagen que verdaderamente represente la carrera de maratón en la cabeza de millones de personas en todo el mundo, esa es Nueva York. La maratón por excelencia. Boston guarda la tradición, el espíritu, mejor que ninguna otra carrera. Berlín la pasión por el más rápido, por las nuevas fronteras. Y Londres la vanguardia, el lujo. Pero el sentimiento, el simbolismo, siempre estará en la gran manzana.

Y eso es lo que precisamente han premiado los premios Príncipe de Asturias.

En palabras del Rey Felipe VI en la ceremonia de entrega de los premios de este año, “un ejemplo de convivencia, de cómo se puede avanzar juntos y mirar al horizonte con una meta común”. O como le definió el jurado en su acta, “uno de los acontecimientos deportivos más importantes del mundo (…) La prueba popular de referencia que simboliza la mejor convivencia entre el deporte aficionado y el profesional con más de 50.000 participantes en su última edición. Esta máxima expresión de deporte, colaboración ciudadana y espíritu solidario se plasma cada año el primer domingo de noviembre en una tradición de gran repercusión mediática, en la que toda la ciudad se contagia del entusiasmo colectivo por recorrer los míticos 42 kilómetros y 195 metros”.

Un premio que podrá ser más o menos discutido, pero que como pocos otros representa a más gente y simboliza de manera más clara una filosofía y un sentimiento, haciéndose extensible no solo a la propia carrera, sino a todos los miles de corredores populares de todo el mundo que la convierten en una de las principales mecas deportivas mundiales.

En ese sentido, la maratón de Nueva York es su propia historia. La que empezó en 1970 y que se ha escrito alrededor de nombres como Bill Rodgers y los récords del mundo de Grete Waitz en los años setenta. De Alberto Salazar, Steve Jones, los italianos Pizzolato y Poli, o la propia Waitz en los maravillosos años ochenta. En las inolvidables carreras de los mexicanos Andrés Espinosa y Germán Silva o la keniana Tegla Loroupe en los años noventa.

Hasta lo más selecto de la historia de la maratón, con nombres como Paul Tergat, Paula Radcliffe y el actual Geoffrey Mutai, que sigue modelando una de las mejores trayectorias de la historia con Nueva York como epicentro y el referente espiritual del huracán Sandy por medio. Los grandes corredores que siguen tratando a Nueva York, perfil duro y sin liebres, tan alejada de los cánones actuales, con el respeto y la mítica que se merecen todos los valores que van más allá de medir una carrera solo por la marca final.

Pero sobre todo, la maratón de Nueva York es el sentimiento que se encierra detrás de los miles de corredores populares que año tras año cruzan su mítica línea de llegada. Sus anónimas historias personales, sus historias de superación. Y el sentimiento de la ciudad, siempre abierta, siempre volcada, como el ambiente festivo de una tarde domingo en Central Park, que engrandece la carrera y le da su auténtico valor. El de sus orquestas, el de sus voluntarios y los gritos de ánimo de los vecinos, el de las manos que los niños, en fila, ofrecen a los corredores para que se las choquen.

En esa mezcla entre ambos ritmos, Nueva York es siempre grande en todos los sentidos, y la carrera que se ha planteado para el domingo es tremendamente atractiva y llena de referencias de la élite mundial. Con ella se cierra el círculo de los World Marathon Majors, y este otoño, si Berlín tenía la posibilidad de récord del mundo y Chicago la presencia de Kenenisa Bekele y Eliud Kipchohe, Nueva York tiene sin duda la nómina de corredores más profunda.

En categoría masculina está anunciado un maravilloso duelo entre los dos hombres que más han marcado la historia de la maratón en los últimos años. Por una parte Geoffrey Mutai, el hombre al que le pertenecía el futuro tras correr en Boston 2011 en dos horas y tres minutos y que busca en Nueva York la que sería ni más ni menos que su tercera victoria consecutiva. Por otra parte Wilson Kipsang, que con su récord del mundo en Berlín el año pasado se apoderó del presente hasta labrarse uno de las mejores trayectorias que se recuerden.

Y junto a ellos una gran nómina de grandes corredores que van desde el campeón mundial y olímpico Stephen Kiprotich o Lelisa Desisa, el ganador en Boston el año pasado, hasta algunos de los corredores más carismáticos y queridos del momento, como el americano Meb Keflezighi, que a sus 39 años acaba de devolver a su país la gloria de Boston, o el funcionario Yuki Kawauchi, eterno buscador de kilómetros y símbolo de todos los corredores populares del mundo.

En caso de ser una carrera rápida, la condición de favorito se concentra fundamentalmente entre Kipsang y Mutai, con el etíope Desisa al acecho de la sorpresa. Pero como la dureza del recorrido ralentice la marca, el grupo de corredores que llegan a Nueva York buscando precisamente eso es enorme y puede plantear un final realmente emocionante.

En mujeres, la renuncia en las últimas semanas de Priscah Jeptoo a defender su título de campeona conseguido el año pasado por falta de forma, nos deja huérfanos de favorita, pero con una carrera muy abierta en el que destacan cuatro corredoras por debajo de las dos horas y veinte minutos: el esperadísimo regreso de Mary Keitany tras dar a luz a su segundo hijo; Edna Kiplagat, doble campeona del mundo y recientemente ganadora en la maratón de Londres; Buzunesh Deba, que tras sus segundos puestos consecutivos en Nueva York y Boston quiere subir un escalón más; y la norteamericana Deena Kastor, que aunque a sus 41 años no entra en ningún grupo de favoritas, su aún vigente récord americano (2h19:36) y su reciente récord del mundo de veteranos en medio maratón (69:36) la hacen merecedora de ser citada como la leyenda que es para la maratón estadounidense y mundial.

Si Keitany vuelve a su nivel, algo que ya ha demostrado ganando la Greath North Run en septiembre, es la gran favorita, pero la victoria de Kiplagat en Londres, la presencia de las etíopes Deba y Dado (que ganó aquí en 2011) y la presumible irrupción de la keniana Sumgong hacen que vayamos a ver de nuevo una interesante carrera. En categoría femenina el título de las World Marathon Major ya se decidió en Chicago con la victoria de Rita Jeptoo.

Con el paso de los años, el cuento sigue descansando en la estantería, justo al lado de las portadas de “The New Yorker” que comenzó a coleccionar.

Sigue soñando con atravesar esos dibujos y verlos desde dentro. Con pasear por las avenidas de Manhattan y perderse por Central Park.

Sabe que algún día correrá la maratón de Nueva York.

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“The New Yorker”. Pequeña selección de portadas otoñales

 

Pincipales favoritos

Hombres

  • Kipsang vs Mutai, gran duelo de favoritos

Wilson Kipsang (KEN-32). 2h03:23 Berlín 2013. Récord del mundo en Berlín el año pasado. Corredor que más veces ha bajado de 2h05 (5 carreras, 2 de ellas por debajo de 2h04). Ganador este año en Londres con récord de la prueba incluido (2h04:29). El hombre más rápido del mundo hasta la irrupción de Kimetto en Berlín, y que aunque ha anunciado que intentará recuperar su trono al año que viene, de momento tiene ante si la que sería una victoria importantísima y el premio de los World Major Marathon (solo le vale ganar en la gran manzana para embolsarse los 500.000 dólares de premio). En los comentarios previos a la carrera, tanto el propio Kipsang como el propio Mutai aseguran que quieren atacar el récord de la prueba (2h05:06 del propio Mutai en 2011), pero el hecho de que el suculento premio esté en juego veremos si no hace a Kipsang ser un poco más conservador, aunque en todo caso, necesita una carrera lo suficientemente rápida para descartar a muchos de los peligrosísimos rivales que tendría en un escenario más lento.

Geoffrey Mutai (KEN-33). 2h04:15 Berlín 2012 (2h03:02 en Boston 2011). Mutai busca la que sería su tercera victoria consecutiva en Nueva York (la carrera no se disputó en 2012 por los efectos del huracán Sandy). Suyo es el récord de la prueba con 2h05:06, una marca tremenda dadas las características de esta carrera: duro circuito y ausencia de liebres. Este año sólo ha sido sexto en Londres, pero ya es tradición suya en los últimos tres años alternar una mala carrera en primavera (no acabó Boston 2012 y Londres 2013) con una victoria en otoño (Berlín en 2012 y Nueva York el año pasado).

  • Al acecho de los dos grandes

Lelisa Desisa (ETH-24). 2h04:45 Dubai 2013. Su gran 2013 (victorias en Dubai y Boston, plata en el mundial de Moscú) le destapó como uno de los grandes de la ruta, y precisamente esa victoria en Boston obliga a incluirlos entre los favoritos situados un escalón por debajo de Kipsang y Mutai. Este año no acabó la maratón de Boston, pero acumula dos importantes victorias en medio marataón: en el emirato RAK y en Boston.

  • Expertos en carreras tácticas

Stephen Kiprotich (UGA-25). 2h07:20 Enschede 2011. Campeón olímpico y mundial de maratón, gran corredor táctico y con un afilado sentido de la interpretación de la carrera, parece imbatible en la final de un gran campeonato, pero sus prestaciones se diluyen en cuanto hablamos de una carrera “comercial” y ritmos altos (desde su oro en Londres, y exceptuando la victoria en el mundial de Moscú, fue sexto en Londres y duodécimo en Nueva York en 2013, y este año ha sido duodécimo en Londres). Pero si hay una carrera que se pueda adaptar a sus características esa parece que es Nueva York: un circuito más duro que dificulta mucho las grandes marcas y una ausencia de liebres que hace que la carrera pueda asemejarse lo más posible a un gran campeonato. Por eso mismo, si hay una carrera en al que no lo podemos perder de vista es precisamente esta.

Meb Keflezighi (USA-39). 2h09:08 Houston 2012 (2h08:37 Boston 2014). Por derecho propio es ya un icono de la maratón americana, y su victoria esta primevera en Boston se ha convertido en una de las imágenes del año en maratón, con el valor añadido de imponerse a todos los corredores africanos, en ser el primer norteamericano que gana en Boston desde 1983 y encima hacerlo por debajo de su mejor marca personal a punto de cumplir los 39 años. Si por delante se rueda con el récord de la prueba Meb no tiene nada que hacer, pero conviene recordar su última victoria en Boston y su victoria en esta misma maratón en 2009, que de pronto le convierten en dos hitos que veremos cuando caen: última estadounidense en ganar en Boston y en Nueva York.

  • ¿Un paso al frente o ya hemos visto todo de ellos?

Gebre Gebremarian (ETH-30). 2h04:53 Boston 2011. Ganó aquí en 2010, bajó de las 2h05 en aquella gran carrera de Boston 2011, y llegó a ser tercero en Boston 2013, pero desde entonces no le hemos vuelto a ver. 18 meses alejado de los focos pareen mucho, pero veremos si el veterano etiope guarda algo más en la manga.

Peter Cheruiyot Kirui (KEN-26). 2h06:31 Frankfurt 2011. El año pasado fue octavo en esta carrera, y este año no acabó en Lake Biwa, pero su gran calidad como liebre y su marca personal en 2011 hacen que haya incluirlo en este siguiente grupo de corredores que veremos si pueden dar un paso más o si ya hemos visto su tope. Este verano se ha centrado en la pista, con un cuarto puesto en los diez mil metros de los Juegos de la Commonwealth

Michael Kipyego (KEN-31). 2h06:48 Eindhoven 2011. El keniano parece que hace tiempo que ya tocó techo hace tiempo (su mejor marca es de 2011 y su mejor triunfo data de Tokio en 2012), y por marca personal parece que va a estar lejos en caso de ser una carrera rápida, pero es uno de los muchos grandes corredores que llegan a Nueva York buscando esa dureza del circuito y la posibilidad de pescar en las aguas revueltas de una carrera más lenta.

Micah Kogo (KEN-28). 2h06:56 Chicago 2013. Bronce en los 10.000 metros de los Juegos de Pekín 2008 y antiguo recordman de los diez kilómetros en ruta (27:01), sigue sin explotar en la distancia, por lo que su potencial hace que cada cita haya que observarlo con lupa para ver cual puede ser su verdadera proyección (esta será su cuarta maratón tras un segundo puesto en su debut en Boston 2013 tras Desisa, su cuarta posición en Chicago 2013 con marca personal, y un decepcionante décimo séptimo puesto en Boston esta primavera).

Lusapho April (RSU-32). 2h08:32 Hannover 2013. Por marca, poco más parece que podamos ver del corredor sudafricano, pero su gran año pasado (ganador en Hannover y tercero en Nueva York) hacen que debamos de reaparar en él como la carrera discurra con un ritmo contenido. Este año solo fue décimo quinto en Boston con un discreto tiempo de 2h14:59.

  • El encanto del lejano japón

Yuki Kawauchi (JPN-27). 2h08:14 Seul 2013. Que levante la mano quién no admire al aguerrido funcionario japonés. El de Nueva York será su décimo maratón del año (aún parece que correrá otro más en Kioto a finales de Noviembre y en Yamaguchi antes de navidades) y tras su experiencia del año pasado (undécimo con 2h12:29) tanto la organización como los aficionados de todo el mundo sueñan con un idílico (e improbable) escenario en el que la carrera se decida sobre las 2h08 y el japonés esté en tiempos de su mejor marca personal.

Masato Imai (JPN-30). 2h09:30 Oita 2014. Otro reflejo de la inagotable cantera japonesa de maratonianos, fue sexto en la gran manzana el año pasado (2h10:45), y llega a la cita tras mejorar su mejor marca personal este mismo curso.

  • Corriendo en casa

Ryan Vail (USA-28). 2h10:57 Londres 2014. Tras Keflezighi, Vail encabeza el grupo de corredores norteamericanos que llegan a Nueva York dispuestos a dejar el pabellón lo más alto posible. Vail finalizó el año pasado en décimo tercera posición, y viene este año de ser décimo en Londres con su mejor marca personal. Tras él, corredores como Nick Archianaga (31 años, 2h11:30) o el debut del joven Luke Puskedra (24 años).

 

Mujeres

  • Qué bueno que volviste

Mary Keitany (KEN-32). 2h18:37 Londres 2012. Cuarta en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y ganadora en la capital británica en 2011 y 2012, la maratoniana vuelve a la distancia tras su segunda maternidad. En su haber, sus 2h18:37 la colocan como la tercera mujer más rápida de todos los tiempos (tras Paula Radcliffe y la recientemente sancionada por dopaje Lilliya Shobukhova), y con dos marcas por debajo de 2h20 es una de las tres mujeres que han bajado de esa barrera en más de una ocasión según el ránking oficial de la IAAF (Radcliffe bajó en cuatro ocasiones y Catherine Endereba en tres).

  • El resto del poder keniano

Edna Kiplagat (KEN-35). 2h19:50 Londres 2012. Doble campeona del mundo (Daegu 2011 y Moscú 2013), tras ganar aquí en 2010 (2h28:20), Londres se convirtió en algo más que objetivo personal, y tras finalizar tercera en 2011 y segunda en 2012 y 2013, este año ha conseguido una gran victoria en la capital londinense (2h20:21) que termina de incluirla entre las mejores corredores de toda la historia. Su gran momento de forma hace que junto a Keitany sean quizás a priori las grandes favoritas. El año pasado fue novena en esta carrera neoyorquina, y pese a que estará difícil aspira a reeditar su triunfo de 2010.

Jemima Sumgong (KEN-29). 2h20:48 Chicago 2013 (2h20:41 Boston 2014). Ganadora de la maratón de Rotterdam en 2013, su destino y definitiva explosión parecen haber estado hasta ahora sujetos a la sombra de Rita Jeptoo. Fue segunda tras ella en Chicago 2013, y este año ha sido cuarta en Boston (dónde de nuevo ha ganado Jeptoo y dónde su marca estuvo por debajo del antiguo récord de la prueba). Rita Jeptoo ha vuelto a repetir en Chicago, y Sumgong, inscrita en las dos pruebas, se ha decantado finalmente por Nueva York, quizás intentando cambiar su suerte. La otra Jeptoo, Priscah, ha renunciado a última hora a correr aquí. Quizás sea esta la oportunidad que el destino ha querido reservar a Sumgong para su definitiva explosión.

  • Las etiopes al acecho

Buzunesh Deba (ETH-27). 2h23:19 Nueva York 2013 (2h19:59 Boston 2014). Si son seguidores habituales de nuestras previas, sabrán perfectamente lo que nos gustan aquellos corredores que parece que se empeñan en ser siempre segundos, como nuestro querido Emmanuel Mutai, el Poulidor de la maratón del siglo XXI, y con el que seguiremos soñando en verle algún día en lo más alto. Observen las últimas carreras de Deba: segunda en Nueva York 2011, segunda en Houston 2013, segunda en Nueva York 2013 y segunda en Boston 2014 (con una marca de 2h19:59 que hubiese sido récord de la prueba en caso de no haber estado delante Rita Jeptoo). El destino le debe una, y nosotros seguiremos esperándolo muy ansiosos.

Firehiwot Dado (ETH-30). 2h23:15 Nueva York 2011. Ganadora aquí en 2011 con su mejor marca personal incluida, el buen 2014 que está realizando hace que alla que contar con ella entre este selecto grupo de favoritas. Fue tercera en Dubai (2h25:53) y ganó en Praga (2h23:34) corriendo muy cerca de su mejor marca personal. Solo hace falta ver que versión veremos de ella, si esa de 2011 o de este año, o la que sólo pudo terminar en décimo cuarta posición aquí el año pasado.

  • Gran nivel europeo

Si como nosotros están deseando ver a las reinas de nuestro maratón europeo, están de enhorabuena, y veremos si se repite la gran actuación del año pasado. En primer lugar, la letona Jelena Prokopcuka (38 años, 2h22:56 en Osaka 2005) vuelve un año más a Nueva York, dónde es toda una institución. Aquí ganó en 2005 y 2006, y el año pasado, como si los años no pasasen por ella, terminó tercera. Además este año viene de ser segunda en Nagoya con un registro de 2h24:07. En segundo lugar, la valiente italiana Valeria Straneo (38 años, 2h23:44 Rotterdam 2012) fue medalla de plata en el último Campeonato del Mundo y en el europeo de este verano. Veremos que fuerzas ha dejado para esta carrera dónde ya fue quinta el año pasado. Y por último, otra de nuestras clásicas, la portuguesa Ana Dulce Félix (2h25:40) llega tras haber sido octava en Londres este año.

  • Profetas en su tierra

Junto a la vetrena Deena Kastor (41 años), que ya corre pulverizando récords veteranos y con todo nuestro cariño y reconocimiento en el bolsillo (que grandes tiempos para las antiguas reinas del fondo, con Jo Pavey como nunca, Paula Radcliffe volviendo a preparar una maratón y la propia Kastor agotando calificativos), Estados Unidos estará representado principalmente por Desiree Linden (2h22:38 Boston 2011) que a sus 31 años llega con la consistencia de venir de un décimo puesto en la rapidísima carrera de Boston en primavera y un quinto puesto en Berlín el año pasado; así como por de Kara Goucher (36 años, 2h24:52 en Boston 2011).

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