La marcha ha regalado una jornada de ensueño para el atletismo ruso, con Sergey Kirdyapkin consiguiendo el oro en los 50 kilómetros masculinos y la jovencísima Lashmanova haciendo lo propio en los 20 kilómetros tras una espectacular remontada. Los mejores españoles han sido, respectivamente, “Chuso” García Bragado y Beatriz Pascual.

Nunca unas lágrimas habían sido tan amargas y tan sinceras. La rusa Olga Kaninskina lo dio todo, exprimió su cuerpo hasta el límite pero no pudo evitar ser adelantada en los metros finales por ese ciclón en el que se había convertido su compatriota Elena Lashmanova. Salió tirando como un cohete Kaninsnkina, dejando atrás a todas sus rivales menos a la china Hong Liu, que terminaría pagando cara su osadía. La campeona de Pekín aceleraba su ritmo con toda la intención de revalidar su título olímpico, y llegó a abrir un interesante hueco que hacía presagiar que nadie podría arrebatarle el oro, pero entonces empezó la espectacular remontada de la jovencísima Elena Lashmanova. Tan espectacular que terminó adelantando a su compatriota a falta de menos de un kilómetro para entrar en meta con un nuevo récord del mundo de 1:25.02 horas, entrando una destrozada Kaninsnkina apenas siete segundos más tarde. Una subcampeona olímpica que no pudo ocultar sus lágrimas de rabia, de impotencia, esas lágrimas que sólo brotan después de haberlo hecho todo por ser campeona y no haber sido suficiente.

En los cincuenta kilómetros volvió a imponerse el método ruso, con el doble campeón mundial Sergey Kirdyapkin batiendo el récord olímpico con 3:35.59 horas en una prueba llena de descalificaciones. Tomó el mando el ruso a falta de diez kilómetros, dejando sin opciones a sus rivales y relegando al australiano Jared Tallent a la segunda plaza tras su espectacular remontada.

BEATRIZ PASCUAL Y “CHUSO” GARCÍA BRAGADO, LOS MEJORES ESPAÑOLES

La actuación española en las últimas pruebas de la marcha siguieron la buena estela dejada por el murciano Miguel Ángel López en los veinte kilómetros. Beatriz Pascual, María Vasco y María José Poves compitieron de manera inteligente, de menos a más y terminando en octava, décima y décimo segunda posición respectivamente. Pascual, la más fuerte de las españolas en los últimos años, consiguió una gran marca de 1:27.56 con las tres marchadoras nacionales por debajo de la hora y treinta minutos. En la prueba de cincuenta kilómetros masculinos, el mejor fue una vez más Jesús Ángel García Bragado, que fiel al estilo que le ha llevado a seis Juegos Olímpicos marchó de menos a más en una remontada menos espectacular que otras veces pero llevándole a una meritoria vigésima plaza.

Capítulo aparte merece la actuación de Benjamín Sánchez, que marchó a ritmos endiablados para destrozar su registro personal, y rompió el motor. El murciano entró a meta destrozado y andando, ovacionado por el público y dando la certeza de que se trata de un atleta con mucho recorrido en la distancia de cincuenta kilómetros. El segundo mejor español por detrás de “Chuso” fue Mikel Odriozola, cuadragésimo segundo.

 

 

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