El próximo domingo 27 de mayo se disputan los trials etíopes de 10.000 metros. Será en el mitin de Hengelo, en Holanda. Este año se ha puesto de moda que las dos grandes potencias africanas del fondo mundial celebren las pruebas de selección de 10 kilómetros fuera de su país, ya que además de la mencionada Etiopía, Kenia celebrará las suyas en una prueba de la Diamond League, concretamente en Eugene el próximo 2 de junio.

Sólo puedo decir que bendita sea la moda, aunque se inspire en patrocinios o intereses comerciales, ya que correr en la altura de Nairobi o Addis Abeba erosiona las marcas.

Así, en Hengelo, con liebres aseguradas hasta los 5.000 metros a razón de 13:20-25, nos espera una competición de campanillas (visados mediante, que en Etiopía son muy traicioneros…), con los siguientes protagonistas en busca de plaza para Londres:

Haile Gebreselassie (26:22.75): no ha logrado su objetivo, que era participar en maratón, y se ha dejado el último cartucho para los 10.000 metros. El domingo hizo 27:39 en asfalto doblegando a varios maratonistas de nivel c0mo Ayele Abshero o Patrick Makau, que por supuesto tienen la cabeza en los 42,195 kilómetros de la Olimpiada. Quizá sea capaz de correr por debajo de 27 minutos a ritmo, lo cual ya sería una proeza extraordinaria; pero su mejor marca en esta especialidad data de 1998 y es evidente que a los 39 años ya no tiene el cambio que tenía. Si queda entre los 3 mejores en Hengelo habría que hacerle un monumento. Sus opciones de medalla olímpica, sin embargo, son más simbólicas que otra cosa.

Imane Merga (26:48.35): un gran atleta, dotado de resistencia y final terrorífico, al que de momento le falta una vuelta de tuerca más para convertirse en campeón. Es muy difícil de batir en invierno (ha sido campeón mundial de cross), así como en la primera mitad del verano, pero jamás ha llegado en plenitud a Mundiales o Juegos Olímpicos. Veremos si Londres es la excepción, suponiendo que se clasifique, claro.

Gebre Gebremariam (26:52.33): lleva tantos años en la élite que su nombre suena a veterano, pero no. Tiene sólo 27 años. Ahora está volcado en el maratón, aunque la primavera etíope de Abshero, Sefir y compañía le ha sacado de la selección. No parece caballo ganador, aunque sí un buen escudero.

Sileshi Sihine (26:39:69): el eterno subcampeón, eclipsado siempre por Kenenisa Bekele y Haile Gebreselassie. El atletismo no ha sido justo con su tremenda calidad. El año pasado trató de debutar en maratón, pero se retiró tras aguantar más de 30 kilómetros a ritmo de 2.05 pelado. Igual que Gebremariam o Gebreselassie, compite en los 10.000 metros por descarte.

Ibrahim Jeilan (27:02.81): el campeón del mundo en Daegu es relevo generacional viviente. Tiene sólo 22 años, aunque aparenta como diez más. Posee la segunda mejor marca mundial junior de todos los tiempos en 10.000 metros después de los 26:39 del desaparecido Samuel Wanjiru. Vive en Saitama, Japón, y compite a menudo en las carreras de relevos niponas. Le entrena concienzudamente Kiyoshi Akimoto, que dice que puede correr en 26:30 ó menos.

Atsede Tsegay (58:47 en medio maratón): si al final sale en Hengelo sería su debut oficial en la distancia. Este muchacho de 20 años no contaría en los pronósticos si no fuera porque en marzo corrió la media de Praga en 58:47 y en un día muy ventoso, desempeño que le ha otorgado una enorme visibilidad. El único dato que se tiene de él en pista es un registro de 13:54 en pista allá por el año 2010, cuando fue sexto en el Mundial júnior de Moncton.

¿Y Kenenisa Bekele, preguntarán algunos? Pues el etíope, que el pasado sábado corrió en 13:13 en 5.000 metros (Diamond League de Shangai), es el actual campeón olímpico y tiene mayor libertad de actuación, dentro de la manía que le dispensa la Federación Etíope, que amenazó allá por el mes de febrero con expedientarles a él y a su compatriota Tirunesh Dibaba por indisciplina. Por lo pronto, no será de la partida en Hengelo. No obstante, habrá que ver en qué condiciones llega a Londres porque si ganase sería su tercer oro consecutivo, algo que jamás ha logrado ningún atleta en los 10.000 metros. Y lo va a tener francamente complicado, lo cual ilustra el grado superlativo de competividad que existe en este país. Porque si Bekele lo tiene difícil, imagínense el resto…

Foto | IAAF.org

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