wilson-kipsang-berlin-2013

Pido perdón si lo conté alguna vez, si me repito como el ajo. Conocí a Wilson Kipsang Kiprotich en noviembre de 2009, cuando vino a correr el Medio Maratón de Valencia. Fue en la Feria del Corredor. Yo puse cara de detective -¿o sería de inspector?- y me quedé mirándole fijamente, intentando hallar en él un indicio, una señal que le identificara como miembro de esa estirpe selecta de humanos que han corrido el medio maratón en menos de 59 minutos (58:59, tenía exactamente). Pero nada: era un tipo normal, descontando su delgadez.

Tras la carrera, el bueno de Paco Borao y yo cenamos con él y con Geoffrey Mutai, entre otros. Me fijé en su relación distante. Ninguno de los kenianos cruzó la mirada, y además evitaron sentarse juntos. El mánager de entonces, que no es el de ahora, se puso en medio, en plan tabique. “Geoffrey no le ha dado ni un relevo, por eso ha ganado”, secreteó el tal mánager. Había vencido Mutai con 59:30 y Kiprotich empleó tres segundos más. “Pero Wilson es mejor”, susurró el intermediario.

En esa cena hubo tres cosas me llamaron la atención de Kipsang (que es su nombre, no su apellido, aunque se haya transformado en su tarjeta de visita):

1) Parecía un chico muy cabal. Hablaba un inglés mucho más correcto que el de la media de sus compatriotas kenianos, y se explicaba con total claridad de ideas.

2) Se guardaba para sí sus entrenamientos. Ya se sabe que hay corredores que hablan por los codos de sus sensaciones, de sus referencias, de su estado de forma. Él, ni pruna. A duras penas le saqué que hacía series de mil metros a 2:50. “¿Pero cuántas, con qué recuperación?”, le pregunté ansioso en un inglés, el mío, que sí es verdaderamente patético. “Unas cuantas -se sonrió-, pero a más de 2.000 metros de altura. No me preocupan mucho. Lo importante es que luego, cuando bajas a Europa, notas que vuelas…”.

y 3) Me dijo muy tranquilamente que esperaba batir algún día el récord del mundo de medio maratón. “Y si no el de maratón, cuando debute”.

Debutó al año siguiente en París en 2h07:13, aunque por el camino se resbaló en un avituallamiento, factor que probablemente le costó la victoria. Ya en su segunda carrera, en Frankfurt, demostró que se había aclimatado perfectamente a los 42,195 kilómetros al acreditar 2h04:57, o sea, al encaramarse ipso facto a la pomada de los fijos de más de 120.000 dólares por participación.

Después, ya saben: vuelta a Frankfurt en 2011 acariciando el récord de Patrick Makau (2h03:38 vs 2h03:42); victoria imperial en Londres 2012 con 2h04:44; error táctico en los Juegos Olímpicos disputados en la capital inglesa que le relegó al bronce; y el domingo pasado récord mundial en Berlín (2h03:23) en un día con algo de viento, humedad media del 70%, y encima con el aliento en el cogote de un payaso que estropeó la foto de llegada al colarse en plan Jimmy Jump. Una falta de respeto a un récord y al esfuerzo que representa. Qué manta de obleas tiene ese tipo y todos los que chupan cámara como él.

Bien, a lo que íbamos. Honestamente, no esperaba que Kipsang batiera la plusmarca. Pensaba que su tren había pasado en Frankfurt, dos años atrás. Hace unos meses quedó quinto en su tercera aparición en Londres con un registro de 2h07:47, que es 5 segundos por kilómetro más lento que el pasado domingo, vaya, una eternidad. Y además, Kipsang ejerce hoy como líder atlético/espiritual de un grupo de fondistas que se ha formado a su alrededor y eso le quita tiempo. O eso creía en mi ignorancia. Pero los hechos son los hechos. Wilson es el nuevo y flamante recórdman mundial. Ayer hizo una carrera impecable (1h01:32 + 1h01:51), dosificando mucho mejor el esfuerzo que otras veces, cuando marcaba parciales estratosféricos de cinco mil en menos de 14:15, y dando la cara con generosidad desde el kilómetro 30. Incluso pareció llegar sobrado: del 40 al 41 se le cronometró un mil en 2:49.

“Es que hice 40 kilómetros en 2h03:32”, comentó una semana antes de Berlín en una entrevista, rompiendo su proverbial discreción sobre entrenamientos. Se refería a un circuito de ida y vuelta próximo a Eldoret, en Kenia, que sale a 2.020 metros de altitud y llega 2.180, para después regresar al punto de partida, ya con desnivel favorable. El tope oficioso de ese circuito, muy utilizado por los mejores kenianos para hacer rodajes de alta intensidad, lo tenía el doble campeón mundial Abel Kirui en 2h04:57. Y Makau, el exrecórdman, nunca ha bajado ahí de 2h05.

Cuento todas estas batallas porque, ahora que Kipsang ha tocado el cielo en asfalto y hasta en los sacrosantos caminos de la altiplanicie africana, sería espectacular verle corriendo 10.000 metros enfrentado a los mayores especialistas del mundo, Mo Farah incluido. Supongo que no ganaría. Pero si el propio Mo, empedernido fondista diésel hasta hace dos veranos, ya corre en 3:28 el milqui, ¿por qué no soñar con Kipsang protagonizando un viaje a la inversa, de la ruta al sintético, de la distancia de Filípides a las 25 vueltas en tartán? Wilson posee 28:37.0 realizado en Nairobi, en 2007, cuando llevaba apenas un año en la élite. Restémosle 2 minutos, +/- su capacidad de adaptación a la prueba, y quizá sea su valor real de hoy. Sí, ya sé, estoy soñando despierto. Pero qué rabia que el pastizal que se ventila en los maratones, que la servidumbre del maldito dinero, nos prive de un show en pista que haría aún más grande el atletismo.

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Licenciado en Periodismo y corredor practicante (cada vez más lento) a razón de 4/5 días por semana. Ha desempeñado diversas responsabilidades en instituciones públicas, siempre en el área de comunicación, y ha participado en los equipos de prensa de varias campañas electorales autonómicas, nacionales y europeas. Autor del libro "El Derecho a la Fatiga", un estudio sobre el dopaje en las carreras de fondo y mediofondo.

12 Comentarios

  1. A mi también me gustaría ver ese 10k. O mejor Bekele de vuelta, ahora en ruta y recogiendo el testigo Etíope, en un maratón a saco con este. Lo del 10k con Mo Farrah no creo que pase, no tiene ninguna posibilidad de ganar ni aunque se fuera a entrenar con Salazar…

  2. Siempre he pensado que los atletas de Marathon que son capaces de correr en estas marcas ( 2:03-2:04 ) lo son con capacidad genética para correr al menos entre 26:30 – 26:40 si se dedicasen específicamente a los 10000 metros, y en algun caso específico para aproximarse mucho a las marcas de Gebre o Bekele.

  3. Una buena pista es la que dio el propio Kipsang. Dice que el día que corrió en 58:59 pasó por el 10k en 27:21. Así que comparto, como Andrés y como Margnoz, que el mozo se nos va mínimo a 26:40 si se prepara específicamente…

  4. Me da hasta cosa pero difiero del gran Andres en un punto. Si es cierto que estos superatletas son capaces de correr rápido casi cualquier cosa que se les ponga de 5000 para arriba pero de ahi a ese estratosferico 26.17 de marcianito creo que está la diferencia. Son capaces de correr en 26.40 seguramente, al igual que lo han sido Tadesse, Wanjiru y en menor medida Kipchoge,Farah, etc pero creo que la gracia está en que por eso el uno y el otro son los recordman del mundo de sus distancias, porque hacen cosas que los demas no pueden. Bekele es capaz de correr a 2.35 un 10.000 y sin embargo y aunque su trayectoria es corta y seguramente mejorable aun no ha sido capaz de hacer menos de 2.50 en media. Yo creo que todos hemos vivido alguna vez esa barrera,la de tu prueba, esa que te hace hacer 10×400 a 1.06 y acabar tan pancho y pegarte uno solo a 1.02 y acabar echando el bofe cuando la logica dice que debes rendir más.

  5. Aqui que estamos entre frikis quería preguntaros a quienes veis como posibles amenazas para este record, ya sea por marcas o condiciones. Yo tengo en la mente a estos:

    Moses Mosop: Su entrenador siempre ha dicho que tiene potencial para batir el record y pedigree tiene en pista el suficiente. Su problema las lesiones y que al buen hombre nunca lo contratan para maratones aptas para el record como puedan ser Berlin (por ser de adidas y el de Nike supongo) pero ahi queda.

    Eliud Kipchogue: Si en la segunda ya se ha metido 2.04.05 más todo lo que tiene detras desde luego es para pensarselo aunque tambien el castigo que lleva encima juega en su contra.

    Zersenay Tadesse: Por lo pronto su paso al maratón ha sido un fracaso y parece estar un poco de vuelta pero cada vez que engancha una media te baja de la hora como el que nada. A ver si le pilla el tranquillo.

    Geoffrey Mutai: A este le están dando por muerto pero recordemos que su único fiasco fue el año pasado en Boston en un día criminal. Yo con lo que le vi hacer en NY y en Berlin el año pasado desde luego no lo descarto aunque si va a correr Ny de nuevo lo tiene jodido.

    Kenenisa Bekele: Su paso a la ruta por ahora no está siendo demasiado fructifero pero ya el otro día dejo una pincelada. Los galones hay que respetarlos y esos dos años de paron lo mismo le han servido para no llegar tan castigado a los 30 y si con más hambre.

    Leonard Komon: El actual recordman de 10k está desaparecido y es un poco bala perdida pero si algun día se dedica a maratón no le veo malas formas para correr ruta.

    Mo Farah: Si ha hecho 3.28 que le vamos a negar????

    Gebremarian: Este es otro que tiene calidad para parar un tren pero a saber si le da por correr como aquel día en Boston.

  6. Hola, Ullrich.

    Hombre, puestos a sacar la bola de cristal, quién sabe el nombre del atleta que batirá el récord de Kipsang. Quizá él mismo, que dice que puede romperlo con menos viento que en Berlín…

    No obstante, de todos los que has sugerido, no me quedo con ninguno. El que más posibilidades tiene a mi modesto entender es Mutai pero está dejando escapar ya demasiadas balas… y es del 81…

    Y Bekele… ojalá. Sería un bonito colofón. Pero -será por romanticismo- creo que Gebre sólo hay uno…

  7. A mi tambien me gustaría ese colofon para el hermetico Kenenisa pero ciertamente como tu lo veo dificil. Efectivamente para mi Mutai ya comienza a estar de vuelta y aqui de una maratón a otra eres carne de buitres. Se me olvido nombrar a uno que por edad y calidad es de justicia como Dennis Kimetto que creo no llega ni a 25 primaveras y ya el año pasado cascó una gran marca en Berlin. Por curriculum Kebede debería estar pero estaremos deacuerdo que lo suyo es rascar victorias y no tanto grandes registros.

  8. Dennis (Kipruto) Kimetto tiene 29 años. Antes se hacía llamar Dennis Koech con una fecha de nacimiento de 22-04-´88 y después confesó el nombre actual y la fecha de 22-04-´84.

    Sobre la propuesta de Ullrich, aunque se salga del tema principal propuesto por Juan Manuel Botella, añado 3 jóvenes a los 10 nombres que habéis dado de los posibles que batan ese récord de 2h03:23:

    – Bernard Koech (KEN-22 años) debutó en enero bajando de 2h05, en marzo hizo en Lisboa pasos por debajo del WR del medio maratón (27:17 en el 10º km), que se vieron frustrados por un fuerte viento en la 2ª mitad. En el raro junio para la ruta, hizo 58:41 en solitario en el medio de San Diego, CA. Ello le da ser el actual mejor medio maratoniano del mundo…

    – Geoffrey Kipsang (KEN-20 años) recientemente aguantó hasta el km 35 en el WR de Wilson Kipsang en Berlín. Ya 3º maratón en un año que pincha tras pasos sobre WR en el tramo final (2 en Berlín y 1 en Rotterdam). En cuanto aprenda a dosificar…

    – Berhanu Shiferaw (ETH-20 años) con 19 debutó en este enero del ´13 en Dubai con 2h04:48…

    Dennis Kimetto fue bastante superior en Berlín ´12 a Geoffrey Mutai aunque llegó a meta detrás de él.

    Un saludo.

  9. Desde luego lo de Koech en Lisboa fue una pasada y una carta de presentación exquisita. De todas maneras y aunque hablemos de proyección y de que cada vez los maratonianos de pirmer nivel tienen menos edad los records los siguen consiguiendo a edades de entre los 27-32 años con lo que no sé si todos estos jovencitos sub 25 años en realidad están quemando sus naves antes de tiempo. Sería cuestión de ver la estadistica. Lo que yo no entiendo es porque los managers contratan dos maratones comerciales al año a sus atletas si me da a que corriendo solo una rendirian más y más años.

  10. En mi opinión, me quedo con una propuesta de Ullrich y otra de Joaquín: Mosop por un lado (que por calidad tien y de sobra, pero le ha faltado enganchar un buen maratón y una pizca de suerte con las lesiones), y Geoffrey Kipsang. Creo que este último ha hecho un año para enmarcar, y no le descartaría en las dos próximas temporadas. Aunque este tipo de atletas, ya se sabe: aparecen y desaparecen, como el Guadiana.
    En cuanto a Bekele… a mi también me encantaría. Pero no sé hasta qué punto hay que confiar en que pueda “dominar” el maratón como hizo con la pista. Como bien decís, estos dos años flojos le han podido venir bien… pero también han podido causar el efecto contrario. Veremos.
    En cuanto a Farah… no voy a abrir aquí ningún debate. Bastante se comenta ya, xD.
    Por supuesto, al propio Wilson le veo capaz de bajar un poco más. Tiene edad para ello.
    Un placer leeros a todos; da gusto aprender de gente que realmente sabe y que tiene tanto que contar. Un saludo!!!

    http://www.soy-cobarde.blogspot.com.es

  11. Que me corriga el gran Andres pero a base de ver muchas maratones he sacado alguna conclusión estadistica:

    1/ Correr por debajo de 2.05 acorta mucho la vida de los maratonianos. Puede parecer evidente pero los maratonianos que han pasado esa barrera lo hacen 2-3 veces y despues revientan sin que haya una degradación paulatina en sus marcas. Revientan y desaparecen frente a los que corren en 2.06-2.07 que aguantan más. Para ejemplo Duncan Kibet, Patrick Makau por un lado y Martin Lel y Tsegay Kebede por el otro que se muestran muy regulares en marcas más discretas.

    2/ Aunque hay atletas muy jovenes que consiguen resultados espectaculares lo cierto es que la mayoria de ataques serios al record son por parte de atletas que rondan los 30 años. Parece haber una relación entre la juventud y el acortamiento de su vida deportiva.

    3/ Los atletas etiopes parecen alcanzar antes grandes marcas pero despues son menos estables.

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