Agujetas - Trabajo Muscular en Excéntrico
- Archivado en Fisioterapia
- Fecha: 7 de Septiembre de 2008
Proponer una opinión diferente sobre un tema del que se admite la explicación que en su día consiguió “sentar cátedra”, y cuestionar lo “establecido” aunque la argumentación para hacerlo sea lógica, es arriesgarse a ser tachado de hereje. En ciencia esta situación se ha repetido constantemente a lo largo de la historia. Más de uno ha sido excomulgado o llevado a la hoguera por atreverse a socavar los más “arraigados cimientos”.
Cuando se descubrió que el glucógeno muscular en condiciones de anoxia producía ácido láctico como metabolito residual, se pensó que era el causante de los dolores musculares que aparecen tras ejercicios que someten al músculo a un considerable esfuerzo energético. Como además el acido láctico en el laboratorio precipita en forma de agujas (visibles al microscopio), por asociación de ideas a alguien se le ocurrió la explicación de que estas agujas al clavarse en las fibras musculares eran las responsables directas de estos dolores. Esta explicación gozó del asentimiento generalizado, logrando sentar cátedra.
Así se admite, comúnmente en todo tipo de artículos médicos o de divulgación que hablan o comentan el tema. A modo de ejemplo transcribimos el siguiente, aparecido en una Web relacionada con el deporte, con reseñas bibliográficas.
ANATOMÍA MUSCULAR I. TIPOS DE MÚSCULOS.
Los músculos se consideran los órganos activos de nuestro cuerpo, gracias a ellos podemos desarrollar el movimiento. Los huesos serían considerados como los órganos pasivos, cuya función consiste en actuar de palanca para permitir la acción de los músculos. Representan el 50% del peso corporal, y realizan dos funciones básicas:
- La regulación térmica.
- El metabolismo general.
Su inserción en los huesos se realiza con los tendones y unas membranas fibrosas llamadas aponeurosis. Existe un punto en cada extremo del músculo que se inserta en los huesos; uno de ellos, generalmente, se encuentra fijo durante el movimiento y se le llama origen, y el otro, se mueve y se denomina inserción; existe una parte intermedia llamada vientre. Ambos extremos se fijan a huesos distintos abarcando articulaciones a las que dan movimiento.

