1) Cuando llegue el 1 de enero, que es una fecha especial, no hace falta que hagas el entrenamiento de tu vida, pero hay que mantener la rutina de salir incluso al trote cochinero. No vale borrarse del ejercicio físico cuando las cosas se ponen duras. Desde el momento en que te enganchas al deporte, su huella se siente en todos los aspectos de tu vida. Y correr -querida tortuga, estimado zángano- no entiende de otro calendario que no sea el de competiciones. Además, nada activa tanto como rodar a primera hora. Si encima comienzas a cabalgar el nuevo año con disciplina después de una noche de excesos, y eres capaz de vencer la pereza, te aseguro que te pones las pilas psicológicas para los restantes 364 días.

2) Te has pegado una cena del carajo la noche anterior, y seguramente te aguarda una comida pantagruélica. En vez de runner empiezas a parecer un lanzador de peso.

3) Puede que el 1 de enero, de buena mañana, te lleven a casa de tu suegra. O te obliguen a pasear al perro. O tengas que jugar con tus hijos, pero atención, también con los amiguitos de tus hijos, que tienen vacaciones. Salta de la cama y corre. No deben pillarte en casa.

4) Si el día anterior has echado la papilla en cualquier San Silvestre, tratando de derrotar (en balde) a tu vecino, las piernas reclaman un rodaje suave matinal, por superficies cómodas, que devuelva la musculatura del tren inferior a su ser.

5) Robert de Castella, el gran maratonista australiano de los años ochenta (2.07:51 en Boston-86), decía que le traía suerte hacer un rodaje largo el primer día del año. “Es como explorar un territorio nuevo”, afirmaba con una sonrisa que agrandaba su mostacho de corredor indómito. Pero, ¡cuidado! no tomemos al pie de la letra a este hombre, que se pasaba de frenada, y el 1 de enero de 1983 calentó 10 kilómetros y a continuación, sin ni siquiera detenerse a reposar, hizo 8×400 a 62 segundos recuperando al trote 200 metros… a ritmo de 3:45…

6) Mejor correr por la mañana que por la tarde. El 1 de enero anochece muy temprano y no apetece ejercitarse por esos mundos de Dios.

7) Francamente, no creo que compitas en el Maratón de Xiamen (es una ciudad de China con más de 3,5 millones de habitantes, borrico), que se disputa el 2 de enero. En consecuencia, no estás descansando antes de la carrera. Y eso que no sería tan raro que corrieras allí… la dichosa prueba, primera de 42,195 kilómetros del año, se ha puesto de moda y en la presente edición de 2014 participan la friolera de 77.000 personas entre las carreras de maratón, media, 10k y 5k.

8) Este rollo del atletismo te ha vuelto un ser insociable. Toma nota. En días como éste tienes que correr mientras los demás duermen, y a la vuelta estarás listo para convivir con tu gente, y comentar en tiempo y forma las jugadas de la noche anterior. Y ni se te ocurra dejar plantada a la peña en la sobremesa e irte a entrenar por la tarde, ¿es que no sabes que todos ponemos verde al que se ausenta? Además, las tardes del primer día del año se pasan en familia o yendo al cine, que es lo que toca, y no corriendo cual sociópata.

9) Si eres aficionado a los experimentos, te propongo uno de incalculable valor científico: después de media hora corriendo a ritmo asequible, estiras, te duchas, desayunas, y mirarás con otros ojos el gélido concurso de saltos de esquí de Garmisch-Partenkirchen o el cansino concierto vienés de Año Nuevo. No te alarmes si te sorprendes a ti mismo dando palmas cuando toquen la Marcha Radetzky: en efecto, aunque no te hayas dado cuenta antes, la familia Strauss es grande.

10) Si ninguno de los argumentos anteriores te convencen, aquí va otra razón de peso: correr ayuda a quitar la resaca. Sí, has leído bien, borrachuzo. La circulación sanguínea se activa y se elimina más rápidamente el alcohol del cuerpo. De acuerdo, ya sé que lo que menos apetece cuando se está resacoso es calzarse las zapatillas: hay que ser un puto héroe para salir. Pero haz media hora a ritmo cómodo y después me cuentas los resultados.

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Licenciado en Periodismo y corredor practicante (cada vez más lento) a razón de 4/5 días por semana. Ha desempeñado diversas responsabilidades en instituciones públicas, siempre en el área de comunicación, y ha participado en los equipos de prensa de varias campañas electorales autonómicas, nacionales y europeas. Autor del libro "El Derecho a la Fatiga", un estudio sobre el dopaje en las carreras de fondo y mediofondo.

7 Comentarios

  1. yo soy de los pringados que salio a correr despues de volver del curro, trabaje en nochevieja.
    Lo de que ayuda con la resaca es verdad 100% yo antes de engancharme al running salia de vez en cuando los dias de despues del fieston, cuando me levantaba por la tarde

  2. No, Chema.

    El artículo es del AÑO PASADO. Fíjate bien en la fecha. Debe de ser que Foroatletismo lo ha devuelto a la actualidad en las redes por las fechas en que nos encontramos. Y en 2014, el maratón de Xiamen fue el 2 de enero, por cierto día de mi cumpleaños, jejeje.

    Saludos y feliz año.

  3. ¡Cierto Juanma! No me fijé en la fecha. Ocurrió exactamente como dices (lo vi en redes sociales, y entré a leerlo pensando que era recién publicado). De todas formas, ahí queda el apunte para estos próximos días 😉

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