Las dudas del corredor novato

Cuando estás dando tus primeras zancadas en el mundo del running, es normal que, desde el primer momento, se te planteen situaciones en las que te surjan diferentes dudas basadas en tus sensaciones, te ayudamos a resolverlas:

“LLEVO DOS SEMANAS CORRIENDO Y HE COGIDO PESO”

“¡Y encima estoy siguiendo una dieta de adelgazamiento!” No te preocupes, piensa que durante estas dos semanas has cambiado tus hábitos de vida y has añadido actividad física a tu rutina diaria, lo que contribuye a una mayor pérdida energética, pero también a una mayor ingesta para recuperar esa energía pérdida.

Además, también se tonifica la musculatura en general y los grupos musculares implicados en la carrera en particular, y ese es, probablemente, el principal motivo de la ganancia de peso porque que el músculo es el tejido más pesado. Piensa que durante estas dos semanas has generado más músculo que pérdida de grasa.

“EMPIEZO CON EL PLAN Y TENGO AGUJETAS”

Después del entrenamiento tienes unas agujetas insoportables, pero es completamente normal que un cuerpo que no está acostumbrado al ejercicio sufra estas molestias los primeros días. Pueden presentarse de forma leve, moderada o grave, en función de la intensidad y volumen del entrenamiento.

No abandones tu plan de entrenamiento por ello. Con un buen calentamiento, las agujetas disminuyen considerablemente. Además, es muy recomendable realizar una carrera más suave al día siguiente, o incluso caminando rápido, con esto activarás la circulación sanguínea al máximo, haciendo que los músculos afectados reciban los nutrientes necesarios para reponerse lo antes posible.

Al terminar la sesión de entrenamiento, unos cuantos estiramientos serán imprescindibles para incrementar la activación sanguínea y alejar estas molestias.

“ME ASFIXIO A LOS POCOS MINUTOS”

¿Acabas de empezar y ya estás asfixiado? Si te falta el aire, baja el ritmo.

Es normal que tu organismo actúe de esta manera, los cambios en el sistema cardiovascular y pulmonar son lentos y se deben plantear a medio y a largo plazo. No pretendas incrementar tu VO2Máx a corto plazo ni tengas prisa por empezar un plan de entrenamiento más específico.

Construye poco a poco una buena base aeróbica, verás como más adelante te será más fácil mantener y controlar los ritmos en carrera.

“SÓLO PUEDO CORRER LOS FINES DE SEMANA”

Es cierto que corriendo dos días seguidos, no se respeta el tiempo mínimo para que el organismo produzca adaptaciones. Sin embargo no será negativo, es mejor entrenar algo aunque sea poco, de esta manera la transferencia será positiva.

Por lo contrario, no pienses que compensarás el entrenamiento trabajando en dos días todo lo que no has podido hacer durante toda la semana, el efecto de ese entrenamiento intenso no te beneficiará para nada. Ten en cuenta que, si vas a entrenar poco, los rodajes deberán ser suaves.

“ME DUELE TODO”

“Y no son agujetas, me estoy empezando a preocupar…”

Que no cunda el pánico. Es importante detectar a tiempo una posible lesión. Dependiendo de la zona y del tipo de dolor, pueden desencadenar alguna lesión deportiva, tanto a corto como a largo plazo. Vamos a especificarte casos en los que los dolores no son motivos de preocupación:

Dolor de tibias: si llevas zapatillas adecuadas (con una amortiguación adecuada a tu peso) y si no has realizado esfuerzos intensos ni realizado muchos kilómetros, descartaríamos una posible fractura de estrés. Suele ser un dolor muy común, que incluso aparece en los corredores más experimentados. Sencillamente, debes controlar que las molestias no aumenten, evitando correr en superficies duras y aplicando frío al terminar los entrenamientos.

Dolor localizado en la zona interna de la rodilla o del tobillo: un dolor localizado en la zona interna de la rodilla o en un tobillo y que cesa, alternando caminatas con periodos de carrera continua, no es preocupante. Sin embargo, si te impide correr con normalidad durante tres días seguidos, es un dolor a tener en cuenta, por lo que tendrás la obligación de acudir a un profesional para que te diagnostique cualquier problema antes de que el dolor se agrave.

Dolor de espalda: es habitual mientras no te hayan diagnosticado ningún problema previo de espalda. De ser así, deberías analizar otros factores junto a tu fisioterapeuta. Como ya sabes, correr implica un gran impacto para tus articulaciones, si quieres evitar la aparición de estos dolores, la mejor prevención es empezar a realizar ejercicios de tonificación y de fortalecimiento abdominal y lumbar (trabajo del Core).

Dolor en los dedos: el impacto de cada zancada puede hacer que se resientan tus tejidos. La mejor manera de esquivar estos dolores es evitando hacer largas distancias en los primeros rodajes, tomarte un tiempo de descanso tras la aparición del dolor la primera vez y mejorando tu higiene podal cortándote las uñas, ya que si llevas la zapatilla muy ajustada podría causarte molestias en las bajadas.

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