1. Sistema Nervioso Central (SNC)

El SNC determina la capacidad de trabajo de los músculos, se encarga de mandar la orden al músculo. Por lo que el empeoramiento de la capacidad de trabajo del SNC constituye el eslabón principal del proceso de fatiga.

2. Tipos de fibras musculares

Las fibras musculares se especializan en función del tipo de trabajo que realizan (Cometti, 1998):

  • Fibras lentas: también llamadas fibras tipo I, rojas o de contracción lenta (slow twitch, ST). Se caracterizan por tener fibras oxidativas, ricas en mitocondrias y enzimas oxidativas, poseen menor fatigabilidad (mayor vascularización) y son las más adaptadas para el trabajo aeróbico prolongado de baja intensidad.
  • Fibras rápidas: también llamadas fibras de tipo II, blancas o de contracción rápida (fast twitch, FT). Se caracterizan por tener fibras glucolíticas ricas en Adenosín Trifosfato (ATP) y fosfocreatina (PC), poseen mayor fatigabilidad que las fibras de contracción lenta y son las más adaptadas para el trabajo anaeróbico.

3. Capacidad psicológica y cualidades volitivas

Indica la capacidad que tiene el deportista de soportar las exigencias que requieren la lucha contra la fatiga. Se le asocia con la fuerza de la voluntad, obligando a las células a mantener el trabajo, incluso a intensificarlo (Matveev, 1983).

4. Reservorios de energía o sistemas energéticos

  • Sistema de fosfágenos (energía inmediata mediante resistencia anaeróbica aláctica): en actividades muy cortas (de 5” hasta 10”) y de alta intensidad, el organismo se alimenta de la energía aportada por el sistema de fosfágenos a partir del ATP y del PC almacenados en el músculo.
  • Sistema glucolítico (energía a corto plazo mediante resistencia anaeróbica láctica): en actividades cortas (de 1′ a 3′), el organismo obtiene el ATP de la glucólisis anaeróbica, de la glucosa (en sangre) y del glucógeno (hepático o muscular) sin oxígeno y con la producción de ácido láctico.
  • Sistema aeróbico: (energía a largo plazo mediante resistencia aeróbica): en actividades de más de 3 minutos, el aporte de oxígeno cubre las necesidades energéticas a través del sistema aeróbico mediante la oxidación de la glucosa y del glucógeno. A partir de los 40 minutos, de los ácidos grasos y, después de varias horas, de las proteínas.

5. Actividad enzimática

Las enzimas son catabolizadores de las reacciones químicas, es decir, aceleran las reacciones. La cantidad de enzimas en funcionamiento determina la cantidad de resistencia que eres capaz de soportar dependiendo de la vía energética utilizada. Existen enzimas aeróbicas en la mitocondria (citratos) y enzimas anaerobios en el hialoplasma muscular (fosforilasa). (McArdle, 2004)

6. Parámetros cardiovasculares

Son aquellos que determinan el Volumen Máximo de Oxígeno (VO2) del deportista, uno de los factores que condicionan el rendimiento en resistencia. Cuánto más alto es el VO2, mayor es la resistencia aeróbica. Así, se encuentran los siguientes parámetros (Navarro, 1998):

  • Capacidad de absorción o difusión: determinada por la cantidad de oxígeno que eres capaz de pasar del alveolo a la sangre. A mayor absorción, mayor resistencia aeróbica.
  • Transporte de oxígeno: determinado por la cantidad de hemoglobina, mioglobina y glóbulos rojos. A mayor transporte de oxígeno a la sangre, mayor resistencia aeróbica.
  • Intercambio gaseoso: se trata del paso de oxígeno de la arteria a la célula. Se encuentra determinado por la diferencia arteriovenosa de oxígeno y por la capilarización. A mayor intercambio gaseoso, mayor resistencia aeróbica.
  • Corazón: es uno de los parámetros que más condiciona la resistencia ya que es la bomba responsable de hacer que funcione todo el sistema circulatorio.

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1 Comentario

  1. La alimentación es otro de los factores a tener en cuenta y que influyen. Además se debe controlar muy bien la recuperación entre sesiones y después de la competición.

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