|
Miembro de Honor
Fecha de Ingreso: Sep 2007
Localización: Asturias
Mensajes: 1.118
|
Barberá ve en el Mundial en pista cubierta el trampolín para acoger el de aire libre
Los trabajadores del Palau Luis Puig no pararon en toda la mañana. Que uno se encendía un pitillo en la puerta, le sacaban un cenicero; que otro tiraba un papel, ahí había un empleado con escoba y recogedor. Todo estaba perfecto. Impoluto. Era un día de tiros largos. El comité organizador se reunió ayer con sus pesos pesados: desde la alcaldesa, Rita Barberá, hasta el representante del Consejo Superior de Deportes, Javier Odriozola. Los últimos asuntos de enjundia quedaron zanjados.
La alcaldesa salió sonriente de la reunión. A nadie se le escapa, y mucho menos a ella, que los Campeonatos del Mundo en pista cubierta se celebrarán el fin de semana de las elecciones generales. En la jornada de reflexión, sin ir más lejos, la ciudad acogerá un evento de campanillas. Esto puede ser un arma de doble filo, pero la reunión le dejó tranquila. Intuye que será un fin de semana sonado. "Este campeonato se recordará como el mejor de la historia". Palabra de José María Odriozola, responsable del atletismo en España.
Rita Barberá, siempre tan entusiasta, hábil oradora, desmenuzó el estado en que está el Mundial a menos de 50 días de su celebración. Sus miras van más allá del 9 de marzo. Y, claro, volvió a disparar. Tiene el Mundial al aire libre, la presa mayor, entre ceja y ceja. "Va a haber un antes y un después de este campeonato. Y nos servirá de aval y garantía de organización para que nos concedan el Mundial de 2015".
Delante de ella, atienden a su discurso Tonet y Tonica -"unas mascotas adorables", según Barberá-, un par de patos collverds típicos de La Albufera. A su lado, las medallas, ovaladas, ideadas por Cebrián, el hombre que diseña todos los trofeos del Ayuntamiento. Son los fetiches del Mundial.
Barberá carece de un amplio bagaje deportivo. "Lo más violento que hago es jugar al dominó", bromea. Pero hace dos inviernos estuvo en Moscú, 14 grados bajo cero, un metro de nieve en los arcenes, en el último Mundial en sala, para recoger la bandera como representante de la siguiente sede, y se encontró un panorama desolador: un pabellón rancio con un aforo exagerado que nunca se completó. Por eso está convencida de que Valencia es un lugar idílico para acoger unos Mundiales, en pista cubierta, ahora, y al aire libre, en 2015. "Tras este Mundial la IAAF va a tener más criterios para reforzar nuestra candidatura y (en cuanto se habra el plazo) ahí nos van a tener".
Odriozola, que ha estado en muchos campeonatos del mundo, incluidos los que se han celebrado en Sevilla y Barcelona, tiene claro que el de Valencia dará la talla de sobra. "La ciudad le va a dar caché al atletismo y el atletismo le va a dar caché a la ciudad", apunta.
El presidente de la Federación Española, además, cree que la flamante pista que se ha montado en el Palau Luis Puig va a causar sensación. "Es la mejor pista del mundo", sentencia sin titubear. Y apunta razones: el radio de las curvas y su peralte son ideales para que el velocista desarrolle toda su potencia, y el nuevo material que ha utilizado Mondo es el último grito en tecnología. "También va a ser un Mundial de grandes resultados deportivos, superiores a los de ediciones anteriores".
Niurka Montalvo, actual secretaria autonómica, atleta que se colgó una medalla de bronce en un Mundial indoor (Lisboa'01), oye hablar del nuevo pavimento y se le hace la boca agua. "Siento envidia, es una pista fantástica que va a hacer que los atletas se queden impresionados. No me voy a poder resistir y seguro que un día voy a probarla. Esta pista merece un récord del mundo".
Las primeras carreras dan fe de sus posibilidades. Felipe Vivancos corrió fuera de concurso el pasado fin de semana y se marchó encantado y Josephine Onyia firmó la mejor marca mundial del año en 60 m vallas. Además, las entradas están prácticamente vendidas. No son más de 3.500 por sesión y ahora se lamenta que el recinto no sea mayor. España presentará un equipo muy numeroso, con cerca de 40 atletas, y su objetivo, a falta de que Odriozola afine su predicción, será superar los resultados de ediciones pretéritas.
Mientras tanto, el Luis Puig sigue su lavado de cara. Los operarios se esmeran en poner a punto la fachada. El pabellón, al final, no enganchará con la pista de calentamiento, en la Feria de Muestras, con una pasarela sino a través de un tubo a ras de suelo.
Fernando Miñana / Valencia
Fuente: Las Provincias
|