Ya te digo, Salva, se me puso hasta cara de velocidad

La verdad es que no pensaba que podría bajar de 4' en las tres, realmente fueron a muerte, fue el entrenamiento más duro en muchísimo tiempo.
Y después de la fiesta, ha venido la resaca, dudaba si salir hoy o no, y al final he salido, con un frío que pela, a hacer un 9000 de carrera continua suave, porque el cuerpo no estaba para más. Mañana toca descanso y el domingo me acercaré a la dehesa de Navalcarbón, un sitio muy majo para correr al lado de donde vive Chema Martínez.
Saludos.