Periodista y comentarista deportivo de los Servicios Informativos de Televisió de Catalunya. Como le gustan las cifras redondas, hoy corre en Barcelona su 85° maratón.
--¿Cuántos kilómetros lleva corridos?
--Más de 60.000. Como dos vueltas y media al mundo.
--¡Y no se ha muerto!
--Eso prueba que correr es bueno.
--¿Cómo lleva las cuentas?
--Cuando empecé, me apuntaba los entrenamientos diarios, las carreras. Al cabo de unos años, con internet, lo ordené, temporada por temporada, y lo tengo todo en mi web.
--¿Cuándo se enganchó?
--No hay un día concreto, pero sí que llega un momento en el que piensas: "Correr un maratón sería el súmmum". Y un día lo haces.
--Y empezó por...
--Empecé a lo grande, por el Maratón de Nueva York. Hice una marca de 4 horas y 22 minutos. Tenía 24 años, no había entrenado y sufrí bastante. Y me dije a mí mismo que nunca más correría un maratón sin entrenar.
--Y se lo tomó en serio.
--A partir de 1987 empecé a correr de verdad. Empecé a leer, a informarme...
--¿Cuánto hay que correr semanalmente para hacer maratones?
--Mínimo 70 kilómetros a la semana. Así empecé a aficionarme. Y cuando llevaba cuatro o cinco maratones, me di cuenta de que ya estaba metido en este mundo.
--Le gusta y no puede dejarlo.
--Como en todas las adicciones, se pasa por distintas fases. Primero, descubres este mundo, luego entras en la época de la marquitis, y llega un momento en el que te lo tomas como una profesión.
--Sin serlo.
--Sin serlo, porque no es una profesión, es una afición. Pero lo vives de forma muy profesional. Has hecho una marca de 3.15 y quieres que la próxima sea 3.10. Luego te propones llegar a 3, y después piensas "si pudiera bajar de 2.55...". Hasta que llega el momento en que eso se acaba.
--¿Cuándo se acaba?
--Con los años, por la edad, un día te das cuenta de que has de cambiar cantidad por calidad. Ahora que ya no busco una marca, puedo correr muchos más maratones. El año pasado corrí 11.
--¿Su mejor marca?
--2 horas y 53 minutos, en 1994 en Sevilla. Y la peor, en la Antártida: 5 horas y 30 minutos. Pero, dadas las condiciones, tampoco fue una marca muy mala.
--Pero, ¿no es aburrido correr?
--¡No! Correr es algo profundo y filosófico, muy personal. Las decisiones más importantes las he tomado corriendo.
--Y psicológicamente, ¿cómo se prepara uno para aguantar corriendo los 42 kilómetros?
--Es muy distinta la preparación si vas a por marca o si no, si has hecho los deberes o no, los test de medio maratón... Pero reconozco que soy algo raro: no conozco a mucha gente que haya corrido 84 maratones.
--Pues dicen que Dios los cría y ellos se juntan.
--Bueno, sí, conocí a un italiano en el maratón que se celebra en fin de año en las Islas Vírgenes que llevaba más de 670 maratones. Y no era mayor, tenía unos 50 años. Desde hacía cuatro o cinco años, corría un maratón cada semana.
--Usted tiene una afición barata.
--Es el deporte más barato porque no necesitas gran cosa. No has de quedar con nadie, sales de casa y ya estás corriendo. Pero, si te gusta correr maratones, con los viajes que eso supone, entonces se convierte en un vicio caro. Yo he dado la vuelta al mundo haciendo maratones.
--¿Corre solo o acompañado?
--Es muy importante que cada uno vaya a su ritmo. Si encuentras a alguien que vaya al tuyo, fantástico, pero el 80% de los maratones los he corrido solo.
--¿Se puede hablar mientras se corre?
--Has de poder hablar: si no, quiere decir que vas a ritmo de 10 kilómetros. Y así no se llega bien.
--Y cuando acabas, ¿la felicidad es eso?
--Sí, ese es un tipo de felicidad. Es difícil explicarlo con palabras: por más maratones que hayas corrido, el hecho de acabar siempre produce una sensación de felicidad irrepetible. De los 84 maratones que he corrido, en más de la mitad he acabado llorando.
--Le gustan las cifras redondas. Su 85° maratón, en Barcelona.
--Sí, y dentro de dos años, cuando cumpla 50, quiero hacer coincidir mi maratón número 100 también en Barcelona y lo quiero correr con todos mis amigos.
--Y para acabar... "¡Arcadi, saluda!"
--Corred por placer y, superada la marquitis, disfrutad con ello para poder correr toda la vida y de una forma libre.
Helena García Melero
Fuente: El Periódico de Catalunya