El gran triunfador de la maratón fue el igualadino Roger Roca, tercero en el podio: “Me siento feliz por la carrera y por el resultado”, aunque admitió que sufrió mucho en los kilómetros finales. Roca añadió: “Lograr una marca baja o batir el récord de la prueba es casi imposible cuando se corre bajo el calor o el viento que ha hecho. Tenemos la suerte de tener un clima benigno pero el calor pasa factura. He sufrido lo increíble y he tenido algunas rampas en los últimos tres o cuatro kilómetros”.
El fondista catalán explicó: “Me siento feliz por haber subido al podio, pero siento que no he podido dar el cien por cien y, al final, perdí un minuto, lo que me impidió mejorar mi marca. Pienso que lo importante es el podio cuando corres en casa con tus amigos, tu familia y mucha gente está en la calle apoyándote”, ha añadido. Roca pasó por la medio maratón en la décimo cuarta posición y ya era quinto en el kilómetro 35: “Me sentí con fuerzas para atacar desde el kilómetro 30 al 35 y he ido superando corredores africanos hasta que he notado la dureza y he usado la cabeza hasta el final”.
Nacho Cáceres estaba destinado a ser el gran protagonista de la Marató de Barcelona. El azulgrana (31), sin embargo, optó por retirarse mediado el kilómetro 24. Fue justamente cuando se dio cuenta que se esfumaban sus posibilidades de conseguir la marca mínima necesaria para participar en los Juegos de Pekín. “Hoy tocaba el día malo...”, reconoció visiblemente abatido.
Cáceres admitió que se descolgó de las ‘liebres’ y ya no pudo contactar de nuevo con ellas. “Había que acelerar; se me escaparon. Fue entonces cuando opté por seguir mi propio ritmo. Pasé por la media maratón en 1h:05.20, que tampoco estaba muy lejos de mis previsiones”. El azulgrana admitió que acusó el exceso “de calor y también el viento, sobre todo, en la Gran Vía y en la línea de playa. Entendí que no era el día de ‘atacar’ la marca mínima olímpica y contemplé la posibilidad de volver a intentarlo más adelante. Fue entonces cuando decidí retirarme”.
No sabe que hará a partir de ahora. “Tendré que consensuarlo con mi entrenador, Enrique Pascual. Tal vez, volveré a intentarlo en abril, en Rotterdam... No estoy seguro. Lo mejor es que temple los nervios y analice la situación con calma, porque otra posible opción sería correr en un par de semanas. Lo que está claro es que si me reservo para el mes de abril, tendré que iniciar un ciclo nuevo y eso entraña sus riesgos. En cambio, ahora mantengo la forma. En dos semanas se disputa la maratón de Roma. ¿Por qué no?”.
No sufrió los rigores climáticos en la salida pero sí pocos kilómetros después: “ya sabemos que la temperatura en Barcelona sube un montón. En el 30, el recorrido queda al descubierto y el sol castiga sin piedad. ¿De que me hubiera servido seguir en carrera y acabar en un tiempo de 2h.14? ¡De nada...!”.
Carlos R. Galindo
Fuente: Sport