
Manolo Martínez, Dani Anglés y Toni Simarro, entrenador del atleta del Playas de Castellón (de izquierda a derecha) durante una reciente concentración de lanzadores.
Manolo Martínez no es sólo un espléndido atleta. Ni siquiera todo un campeón del Mundo. O el sempiterno capitán de la selección española. Es, ante todo, un icono para el presente del deporte y un reflejo para el futuro; el mejor espejo en el que mirarse. Y, sobre todo, un señor dentro y fuera del círculo de lanzamiento de peso.
El leonés ha impuesto una dictadura que nadie ha osado poner en duda durante los últimos 16 años, en los que se ha proclamado, de manera consecutiva, campeón de España bajo techo. No obstante, con 32 años a sus fornidas espaldas, su retirada será una realidad después de otro buen puñado de grandes citas internacionales. Es único y se le echará en falta, pero no deja un desierto tras de sí. Hay vida después de Manolo Martínez.
Y en la terna de aspirantes a subirse al trono que dejará vacante aparece un atleta del Playas de Castellón, Dani Anglés, que a sus 22 años ya acumula dos bronces en Campeonatos de España, en categoría absoluta. "¿Mi opinión sobre Dani? Sin duda es uno de los lanzadores llamados a sucederme", reconocía Manolo Martínez a Las Provincias de Castellón.
Atleta de profesión y artista de vocación (escribe y pinta en sus ratos libres), el 29 veces campeón de España, entre títulos bajo techo y al aire libre, destila una calma totalmente opuesta a la ferocidad que ofrece en la competición. Su figura perdurará durante años, pero el relevo se producirá. Y la pugna es dura. "Creo que Dani es un atleta en plena progresión que, además, tiene a otros rivales a su nivel. Esto les motiva, porque se pican y no se duermen en los entrenamientos", afirma el leonés en referencia a Dani, Borja Vivas y José María Peña, los otros candidatos a heredar el título de monarca del peso.
"Para mí Dani tienen muy buenas condiciones y un muy buen entrenador como es Toni (Simarro). Además, es muy inteligente", valora quien fuera campeón del Mundo bajo techo en Birmingham'03.
Retos parejos a pesar de todo
Según Manolo Martínez, el lanzador de Peñíscola tiene opciones de superar la mítica barrera de los 20 metros, el límite que permite acceder a la elite internacional. "Condiciones no le faltan y, con su altura, Dani puede llegar a esa marca". Su entrenador en el Playas de Castellón, Toni Simarro, lamenta que Anglés no tenga más volumen corporal. Pese a ello, Martínez insiste: "Seguramente le vendría bien, pero eso no es obstáculo para que pueda llegar a los 20 metros".
Precisamente, esa es una barrera común para ambos en estos momentos. Pese a que las plusmarcas personales de uno y otro están a años luz, la realidad deportiva les ha acercado en los dos últimos años. El leonés presume de un mejor lanzamiento al aire libre (obviamente, récord de España) de 21.47 metros, mientras el tope actual del castellonenses está en los 19 metros que lograra en junio del pasado año en la reunión de Rivas Vaciamadrid. Curiosamente, en esa competición se quedó a menos de medio metro de Manolo.
Y es que el pupilo de Carlos Burón dio un giro total a su carrera deportiva en 2006. Creyó haber alcanzado su techo con el estilo que venía utilizando siempre (el lineal, también conocido como O'Brien) y decidió probar con el rotatorio. Tocaba empezar de cero y los resultados se resintieron.
Ahora el referente del atletismo patrio ha vuelto a los orígenes, aunque siempre introduciendo modificaciones para seguir motivándose en cada entrenamiento.
Algo similar, aunque por distinto motivo, sucedió con Dani Anglés el pasado año. El atleta del Playas decidió rescatar el remolino, una variante del estilo O'Brien ideada por el entrenador nulenese Juan Molés y con la que se consigue llegar al lanzamiento con una mayor inercia, gracias a los volteos previos realizados con el brazo con el que no se ejecuta el tiro. Esta temporada Anglés ha aparcado el remolino, pero es un recurso que sigue poseyendo para cuando pueda necesitarlo.
El propio Manolo Martínez realizaba una interpretación de esta variante del remolino en sus lanzamientos lineales, aunque nuca llegó a ponerlo en práctica en su totalidad. "Puede que el remolino ayude para un momento de atasco", opina el leonés.
Los dos, Manolo y Dani, coincidieron recientemente en una concentración de lanzadores organizada por la Federación Española. Presente y futuro se dan la mano. El mito leonés enseña a la promesa castellonense sus secretos, quien sabe si para que prolongue su legado a la hora de hacer volar la bola de 7.260 kilos de peso.
Fuente: Las Provincias