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Originalmente Escrito por albertito peligro
doctor manos los fisios k m vieron ninguno trata de despegarmelo manipulandomelo ,por k creen k es una tendinitis.pues tambien m diagnosticaron en una ecografia una tenosinovitis tibial,una vez un fisio m lo manipulo asi despegandomelo y m senti mejor,pero era un sustituto ya no lo vi mas.si noto un punto en el tobillo al girarlo cuando lo caliento k hace un leve clik,viene un leve dolor y se kita al segundo.ahora empece a correr y lo k si noto mucho es la zona del tendon de akiles¿sera del time k no lo ejercite? gracias un saludo.
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Mientras el astrágalo está impactado, se siguen teniendo problemas de compensación. Una sola "manipulación" a veces no es suficiente; por las condiciones creadas, se puede volver a impactar con facilidad.
Existe un protocolo de exploración manual que valora con bastantes garantías si existe esta situación de nuevo; puedes leer algo sobre esto en: GBMOIM "Colaboraciones" - Astrágalo Impactado.
Cuando el astrágalo se impacta (habitualmente tras una entorsis del tobillo) permite el deslizamiento en flexo-extensión del tobillo (aunque no en todo el rango de movimiento normal) y limita aunque sea sutilmente la prono-supinación del pie. Ello provoca que el resto de las estructuras relacionadas tengan que asumir unos esfuerzos para los que no están diseñadas. Sufren entonces: la articulación, las cápsulas articulares, los ligamentos, los tendones, y los músculos relacionados con la función que se solicita; más cuanta más carga existe.
Un indivíduo normal de la calle, sin práctica deportiva habitual, abandona la práctica ocasional (tenis de fin de semana, por ejemplo) por las molestias que le ocasiona; tiene problemas para andar rápido o correr, y desgasta la parte anterior externa de las suelas de los zapatos. Le puede aparecer un "abombamiento" bajo el maleolo peroneal. Las mujeres que usan tacones altos se ven obligadas a rebajar la altura de éstos por dolor o molestias en el tobillo, el pie, o en el tendón de aquiles (que se ve sometido a sobrecarga en acortamiento. Paradójico, no).
El ejemplo físico que mejor explica este mecanismo es el de superponer dos cistales. Podrás deslizarlos en todas direcciones, y separarlos uno de otro sin mucho esfuerzo. Pero si colocas una sola gota de agua entre las dos superficies, podrás seguir deslizándolos (con un poco más de esfuerzo); pero para separarlos necesitarás una fuerza descomunal comparativa.
Las superficies articulares (cartílagos) de la tibia y el astrágalo se comportan como las superficies de estos dos cristales. Cuando se impactan es como si se hubiera depositado esa gota de agua que hemos usado como ejemplo. El tobillo podrá efectuar los deslizamientos casi perfectamente, pero en los momentos en que se precisa la mínima separación al hacer gestos extremos, se "bloquean". Es entonces cuando las estructuras relacionadas con ese gesto han de asumir unas energías para las que no están diseñadas, y "protestan" o se lesionan. Para el que camina sedentariamente puede ser una situación tolerable; pero seguro no lo es para aquel que cada día usa su tobillo-pie con miles de impactos y movimientos límite (corredor).
Tratar estas estructuras del alrededor, sin solucionar la causa es "pan para hoy, y hambre para mañana".
Puede que este sea tu caso, en medicina manual el diagnóstico se hace con las manos; el resto son suposiciones, además cada caso es distinto, incluso con un supuesto mismo problema o lesión.
Personalmente pienso que lo importante es que se entienda que la indemnidad en la función de las articulaciones es básica para los esfuerzos. Bien es cierto que los músculos las controlan. Pero para que duela una articulación tienen que estar afectados sus dos componentes: la articulación y los músculos relacionados con ella (Prof. Vladimir Janda).
Los que os dedicais expresamente a correr debeis cuidar dos articulaciones que es importante estén en perfectas condiciones: la tibio-peroneo-astragalina (tobillo) y la tibio-peroneo proximal (rodilla). Su indemnidad funcional permite que todas las estructuras relacionadas con ellas puedan hacer el papel que les corresponde y no se vean obligadas a asumir tensiones o sobrecargas, que a la larga provocan lesiones.