Os envío este artículo que me pareció que resume muy bien esta maldita lesión, y a la vez apunta posibles soluciones. Es un poco largo, pero merece la pena. Los cartílagos son mi gran problema, y la verdad es que estuve demasiado tiempo sin información correcta, osea, haciendo las cosas mal, por eso no quiero que eso le pase a otro. Un saludo foreros

. Espero que os sirva de algo:
Cada vez está tomando mayor importancia la relación entre deporte y lesión condral, dado que la actividad deportiva requiere la sobreutilización de ciertas articulaciones y depende de la intensidad, la frecuencia y la edad con la que se practica cada deporte. El cartílago es un tejido muy especializado que se caracteriza por su bajo contenido en células (un 2% aprox.) y por una matriz extracelular (colágeno tipo II y proteoglicanos) que recubre toda la superficie articular y permite el deslizamiento de una superficie sobre otra. El líquido sinovial tiene propiedades viscoelásticas y actúa como lubricante. El tejido cartilaginoso permite amortiguar la sobrecarga de presión de las superficies articulares y permite el desplazamiento de las superficies óseas sin que se produzca fricción entre ellas.
Denominamos CONDROMALACIA ROTULIANA a la lesión del cartílago de la rótula como consecuencia de la sobrecarga articular.
La evolución de esta enfermedad sigue varias fases: FASE 1 o de REBLANDECIMIENTO en la que no se hallan signos clínicos ni radiológicos y sólo es apreciable al microscopio electrónico (edema del cartílago). En la FASE 2 o de FIBRILACION, se caracteriza por un cartílago desgastado, en cepillo. En la FASE 3 o de FISURACIÓN observamos la presencia de fisuras pronunciadas en el cartílago. En la última FASE 4 o de ULCERACIÓN aparecen úlceras degenerativas que terminan con la exposición del hueso subcondral.
Cualquier alteración en la MECANICA (alteraciones del eje de carga en las extremidades inferiores, alteraciones del aparato extensor de la rodilla, inestabilidad articular, lesiones meniscales, traumatismos, hiperlaxitud articular…), METABOLISMO (síndrome doloroso rotuliano por edema, artritis gotosa, condromatosis sinovial, condrocalcinosis…) o FACTORES PROPIOS DEL DEPORTE (sobre entrenamiento, no recuperación, superficies de juego duras, mal calzado…) pueden favorecer este tipo de lesiones.
El diagnóstico se basa en una buena historia clinica y el estudio radiológico. La RNM (Resonancia Nuclear Magnética) nos informa con precisión de la lesión del cartílago y del hueso así como derrames líquidos. La artroscopia permite visualizar mediante una cámara introducida en la articulación el estado de esta y a su vez realizar un tratamiento.
Llamamos CONDROPROTECCION al conjunto de medidas farmacológicas y no farmacológicas dirigidas a prevenir, retrasar, estabilizar, reparar o incluso revertir las lesiones del cartílago y hueso subcondral. Se basa en varias medidas:
TRATAMIENTO EN REHABILITACIÓN:
El objetivo es equilibrar las fuerzas que controlan la estabilidad de la rótula y tratamiento del dolor. Consiste en flexibilización de las estructuras articulares, refuerzo muscular del cuadriceps, cadera, tobillo e isquiotibiales, propiocepción para mejorar los reflejos de defensa y coordinación. También podemos utilizar masajes, ultrasonoterapia e ionizaciones para aliviar el dolor.
TRATAMIENTO FARMACOLOGICO: tratamiento con condroprotectores (condroitín sulfato, glucosalina o la combinación de ambos) durante al menos tres meses. Asociados a analgésicos y anti-inflamatorios. También se pueden administrar por vía intra-articular (ácido hialurónico, una infiltración por semana durante 3-5 semanas.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO: la mayoría se realizan de manera artroscópica.
Destacan el lavado y abrasión de la lesión, la estimulación de la médula ósea mediante perforaciones o microfracturas, la realización de injertos de periostio, mosaicoplastia, implantes sintéticos, injertos osteocondrales…también se pueden realizar técnicas que requieren cirugía abierta como las osteotomías (cuya fundamento es re-equilibrar el eje de los miembros inferiores) o las prótesis de rodilla (sólo en casos extremos).
Las últimas tendencias de tratamiento se dirigen hacia la ingeniería tisular (implantación de condrocitos antólogos, factores de crecimiento, terapia génica…). Progresivamente asistiremos al desarrollo de nuevas técnicas que permitan el recubrimiento articular incluso de manera artroscópica.