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Miembro de Honor
Fecha de Ingreso: Sep 2007
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Una jornada para el recuerdo
Fue una mañana histórica para el maratón. El etíope Haile Gebreselassie batió el récord del mundo en Berlín y en Zaragoza hubo un milagro deportivo. Después de muchos años se volvió a organizar una carrera de 42.195 metros de longitud. Y además, los atletas cumplieron con creces y la organización se llevó un sobresaliente.
Los resultados fueron inmejorables. La marca del ganador del I Maratón Expo Zaragoza El Corte Inglés fue de relieve. Se impuso el keniano Peter Korir con 2.12.31, mientras que en mujeres debutó con éxito Elena Moreno, que venció con 2.37.21 a la aragonesa María José Pueyo. En los 10 kilómetros ganaron los marroquís Lamachi Abdelkader y Malika Ahfah.
La foto de la salida de los casi 2.500 corredores en el Parque Grande recordaba a las mejores estampas de Londres. Durante la primera hora y media los atletas corrieron bajo una intensa niebla en una ciudad perezosa y sin vida. Tan sólo unos pocos aficionados aplaudían a los esforzados de la ruta, mientras iban recobrando su pulso tan sólo los kioskos y cafeterías.
La temperatura para correr era perfecta. Unos 15 grados, aunque la humedad era intensa. Desde el principio se formó una punta de lanza con las tres figuras de los 10 kilómetros, Chema Martínez, Eliseo y Abdelkader. Después los cinco kenianos a los que tan sólo podía aguantar el marroquí Said El Wardi y un poco más atrás las líderes de los 10 kilómetros, Ahfah y Kambouchia Soud. A continuación, un reguero de atletas vestidos con camiseta roja que corrían los 10 kilómetros y, por último, lo sufridos maratonianos, que llevaban un ritmo mucho más prudente para no quemar sus naves.
Con el paso de los minutos, la ciudad se despertó y los zaragozanos salieron a la calle para rendir un homenaje a los participantes de esta dura modalidad. María José Pueyo estaba en boca de todos. La oscense ya es una atleta muy conocida y era la más aplaudida.
DIEZ KILÓMETROS Cuando terminaban los atletas de los 10 kilómetros, empezaban a calentar los maratonianos. Albelkader le ganaba al esprint a Chema Martínez. Eliseo cumplía con el expediente y era el tercero. "Ha sido una carrera rápida. En el kilómetro cuatro perdí comba y me limité a mantener las distancias con Joussef Aakou. El año que viene espero llegar en mejor forma y ganar", decía el oscense del Adidas.
Pasado el medio maratón por la Plaza de España, Korir, Kipyego, Kipkosgei y, sus dos liebres, Sang y Olenakari, dejaban a un molesto enemigo, Said El Wardi. La carrera se la iban a jugar los kenianos. A partir de entonces comenzó una carrera en solitario de más de 22 kilómetros para El Wardi y los perseguidores de los africanos.
Fue para Apilluelo, Micó, Barbed, Gorris, Salvador ..., una carrera en soledad. Esa fue la única carencia aparente de la prueba. No contaba con atletas de buen nivel medio nacional. En mujeres ocurrió lo mismo. Tras Moreno, Pueyo y Abel, el vacío. De 1.033 corredores que llegaron, tan sólo 24 eran mujeres...
En el kilómetro 17 llegó la hora de la verdad para la carrera femenina. Moreno decidió escaparse de la vigilancia de María José Pueyo, que contaba con la colaboración de Redouan Benharafa. La cántabra, que debutaba en la distancia, se fue escapando de manera paulatina de sus perseguidoras.
En el medio maratón le llevaba más de un minuto a sus rivales y en el kilómetro 23 se retiraba María Abel. En ese punto fue donde empezó el calvario para Pueyo. A la serrablesa no le respondían las piernas en una carrera con una distancia a su medida, en Zaragoza y con todo el público volcado con ella. "Estoy triste y pido disculpas por no haber podido responder a los aplausos del público", comentó al final. Benharafa tiraba de Pueyo, que hacía un esfuerzo imposible por capturar a Moreno. "Lo he dado todo y no he podido hacer más. He acusado el esfuerzo del recorrido. Tenía tocado el cuádriceps", decía la fondista del Kelme Olimpo.
LA ESCAPADA Moreno daba una sorpresa relativa. La atleta de José Manuel Abascal ganaba con 2.37. "Estoy sorprendida del triunfo. La favorita era María José Pueyo, pero me he encontrado fenomenal. Me ha gustado el recorrido", decía la cántabra del equipo Carrefour. Tercera era Estela San Pedro.
Peter Korir decidió dejar a sus rivales por el barrio del Actur. Faltaban 15 kilómetros cuando comenzaba su cabalgada solitaria. El keniano reeditaba su triunfo de esta campaña en Valencia, donde terminó con 2.12.26. En Zaragoza empleó cinco segundos más que en la capital el Turia. Segundo era Kipyego y tercero Kipgosgei. El Campeonato de Aragón se lo llevaron María José Pueyo y Juan Carlos Apilluelo.
Un sueño hecho realidad
Con un año de vida, el Maratón Expo se ha puesto en los primeros puestos del circuito nacional. El éxito ha sido una labor de equipo de la que han formado parte la territorial, los patrocinadores, la empresa SMM, los voluntarios, los puestos médicos, los corredores, la policía y el propio público. Pasaron cosas tan increíbles como que no hubiera líos con los propietarios de las vehículos.
Jorge paseaba a las diez de la mañana con sus dos niñas por la Plaza de España. "He visto pasar a mi hermano Kiko, que es bombero. Lo he visto bien, fresco, contento y animado. Lo que no sé es si terminará", decía.
En la Plaza de España se colocaron unos voluntarios Expo con la chaqueta azul clara. "Marcamos con conos y vallas las zonas donde pasan los atletas. Pasan dos veces por aquí y después recogeremos todo. Tuvimos una reunión previa para dividirnos por zonas", explicaba Eduardo.
Álvaro y Ricardo son atletas del Casablanca. "Hemos puesto la pancarta del medio maratón y el crono en la Plaza de España. Hemos venido a las siete y en dos horas lo hemos hecho. Hemos tenido un buen madrugón y ayer trasnochamos organizando los avituallamientos", decía Álvaro.
En la Plaza de España se colocó un grupo de música psicodélica. Se llama Atila de Zaragoza. Juan Millán es el batería. "Les vamos a dar un poquito de fuerza a los corredores. Hacemos versiones de pop, de rock, de todo un poco. Venimos de empalmada y ayer estuvimos en Medinaceli hasta las cinco de la mañana", explicaba.
El ciclista
Fernando viajó con mujer María Elena y sus niños Iris y Yoel para ver correr a su cuñada. "He venido para ver correr a María José. La quiero seguir con la bici para hacerle un reportaje con el video. La mañana es estupenda para correr, una maravilla", decía orgulloso.
Cada cinco kilómetros había un avituallamiento con agua, Aquarius, plátanos, limón y naranja. Juana estaba en el Puente de Hierro. "Es mi primera experiencia como voluntaria. A las siete estaba aquí, aunque madrugo todos los días", decía. La policía municipal se movilizó. Dani desviaba el tráfico. "Vienen de Echegaray y el Coso y los desvío por el Puente de Hierro. Resulta entretenido".
01/10/2007 Ricardo Martí
El Periódico de Aragón
Un saludo.
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