Reyes despierta... y se va a Madrid
Reyes Estévez le ha puesto hilo a la aguja... o eso parece, al menos. El atleta barcelonés afincado los últimos años en Soria –se entrenaba a las órdenes de Enrique Pascual– ha decidido dar un nuevo giro a su carrera deportiva y se ha trasladado a Madrid, concretamente a la Residencia Blume, para prepararse bajo la batuta del exigente Manuel Pascua Piqueras. El paso que ha dado el atleta de Cornellá demuestra que quiere cambiar su suerte, hasta ahora dilapidada por su propia desidia. Reyes Estévez ha malgastado buena parte de su carrera deportiva: “A sus 31 años sabe que tiene la oportunidad de subir el último tren de su vida. No habrá otro...”, explicó ayer Pascua Piqueras.
El decano de los entrenadores españoles –dirige, entre otros, al portugués Francis Obikwelu–, es de una rigidez extrema. Desde luego, sus métodos no engañan a nadie. Mucha gente en el mundillo atlético asegura que si sobrevives a los dos primeros años y a sus 13 sesiones de entrenamiento a la semana, tienes muchas posibilidades de acabar triunfando. Reyes Estévez no tendrá tanto tiempo. Los Juegos están a la vuelta de la esquina. “Lo conozco desde que era un niño y lo entrenaba el pobre Gregorio Rojo –recordó el técnico–. Desde luego, es un gran atleta –por lo menos, desde el punto de vista físico– pero ha perdido demasiado tiempo... Dirigirlo ahora no es fácil. Ha pasado por varios entrenadores; hay que reconducirlo con sutileza”.
Los primeros contactos empezaron poco antes del inicio de los Mundiales de Osaka a los que no acudió el atleta catalán por su mala cabeza. Esta misma semana, empezó a entrenarse a sus ordenes: “Debo decir que, por el momento, su comportamiento es modélico. Cuando él y su representante me pidieron consejo, les recomendé que se lo pensaran dos veces. ‘Tómatelo con calma y meditalo’, le dije. ‘Si estás dispuesto, te espero el día 1 de octubre en Madrid. Pues bien, este pasado lunes se presentó en la pista dispuesto a entrenarse conmigo”.
El veterano preparador recordó que: “no voy a descubrir el enorme talento que tiene Reyes. Fue tercero en la final más rápida de la historia de los Mundiales. Claro que eso ocurrió en 1999. Hace ya demasiado tiempo de eso...”. Está convencido que el atleta puede remontar el vuelo: “Si me preguntan ahora mismo qué atleta español tiene más posibilidades de ganar una medalla en los Juegos de Pekín, no lo dudaría un segundo: sin duda, él. Por clase, por talento, por genes... Higuero se pone nervioso y suele fallar en las grande ocasiones y los Casado, Alvaro Fernández y otros aún están varios pasos por detrás de él. Claro que una cosa es hacer propósitos y otra, el día a día. Habrá que ver como se acopla. De momento, la teoría funciona. No falla a un sólo entrenamiento. Reyes ha de saber que, dada su calidad, sólo le contemplo dos opciones: o el año que viene corre los 1.500 metros en 3.29 o me saca una medalla en los Juegos de Pekín. No rebajo el listón ni un centímetro. Eso es lo que hay. Y para lograr ese propósito, habrá que trabajar duro”, añadió Pascua.
Reyes ni siquiera contempló la posibilidad de alquilar un apartamento en Madrid: “Prefirió meterse en la Residencia Blume, lo que ya es todo un signo porque requiere de una enorme disciplina. En ese lugar, lo tiene todo hecho y no ha de pensar ni en comidas, ni en nada. Sólo dormir, entrenarse y comer. Eso es lo que tiene que hacer si quiere recuperar su puesto”. Sólo le pide que “mantenga la voluntad y el esfuerzo. El atletismo es un arte; hay que trabajar poco a poco, pero con tesón; no dejar nada al azar. Desde luego, es el mejor atleta que ha elegido venir conmigo y yo espero mucho de él. De lo contrario, no le habría admitido en mi grupo de trabajo. Nada me obligaba a entrenarle. Aunque la RFEA me paga, no tengo ningún contrato suscrito. Pero a un atleta tan bueno no se le pueden cerrar las puertas. No si está dispuesto a darlo todo”, concluyó.
“En verano estará como un burro”
Pascua Piqueras no contempla la posibilidad de que Reyes intervenga en la temporada en pista cubierta: “Si acaso, correrá algún 3.000. A los dos días, nadie se acuerda de una medalla ‘indoor’. Nuestro único objetivo son los Juegos de Pekín. Si mantiene la línea, garantizo que cuando llegue el verano estará como un burro”. La cuestión es si el físico de Reyes Estévez resistirá el duro trabajo de Pascua, se lesionará o, por el contrario, abandonará.
Carlos R. Galindo 4/10/2007
SPORT