Viviendas en ruinas y ocupadas ilegalmente, basuras, colchones y maleza pueblan los solares del entorno del velódromo, que en 2008 acogerá el Mundial de atletismo en pista cubierta
Desde la calle Polvorín, que recae al núcleo urbano consolidado de Benimàmet, el perfil del velódromo Luis Puig impone. La cúpula redondeada, los amplios espacios de parking, la zona deportiva o la proximidad con los pabellones de la Feria de Muestras dan un aire de majestuosidad al pabellón, que vivirá sus días de gloria entre el 7 y el 9 de marzo, cuando se celebre el Mundial de Atletismo en Pista Cubierta, con la asistencia de 650 periodistas y una audiencia cifrada en más de 500 millones.
Pero duele acercarse al velódromo desde su cara oculta, que da a la calle Cocentaina. Entre el movimiento de tierras de las obras de adecuación del entorno, donde hace años se situaba un asentamiento ilegal, todavía pueden verse viviendas ruinosas y ocupadas, colchones y enseres viejos tirados en los rincones, restos de basuras y gran cantidad de maleza, que muestran la degradación que sufre esta parte de la pedanía.
Los terrenos se convertirán algún día en el gran jardín de las Carolinas, con una extensión de 50.000 metros cuadrados, tal y como establece el Plan General. Precisamente, el PSPV solicitó ayer que se inicien los trámites necesarios para agilizar las expropiaciones y poder construir el jardín antes de la cita deportiva, tras una visita a la zona de los ediles Mercedes Caballero, Carmina del Río, Juan Ferrer y Vicente González Móstoles. "Con la misma rapidez con la que se construye el circuito urbano se puede arreglar esto", explicó Ferrer. Como medida preventiva, solicitan que se vallen los terrenos para evitar la insalubridad.
Según la documentación facilitada por el grupo, con la llegada del PP a la alcaldía se paralizaron los procesos de expropiación de los terrenos para la construcción de la zona verde. También se inició otro proceso en 2003 que desembocó en la adquisición de varias parcelas, si bien todavía quedan terrenos pendientes de expropiación. "Hace seis años me ofrecieron 12.000 euros por la casa, pero me negué. Me parece bien que la tiren a abajo, pues no vivo aquí, pero que me den lo que vale", lamentaba ayer Ramón Solaz, un propietario que estaba tapiando los butrones abiertos en su vivienda.
Por su parte, el concejal de Deportes, Cristóbal Grau, señaló que los trabajos que se desarrollan en la zona no son una limpieza in extremis, como apuntaron los socialistas, sino obras de adecuación del entorno programadas por el comité organizador.
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