
Martín Fiz, junto a los reclusos de Alcalá-Meco, con los que compartió una jornada de entrenamiento el pasado julio
El primer gran maratoniano del atletismo español cumplirá 45 años el próximo 3 de marzo. Han pasado ya 13 años desde su medalla de oro en el Europeo de Helsinki, con aquel mítico ‘triplete’ junto a Alberto Juzdado y al tristemente malogrado Diego García. Y 12 años desde su oro universal en Göteborg’95. Y diez desde su plata en el Mundial de Atenas’97, superado por el otro icono de los 42.195 metros, Abel Antón. Demasiado tiempo... pero continúa entrenándose a diario y demostrando que Martín Fiz y el atletismo se necesitan mutuamente.
El pasado domingo, el vitoriano tomó parte en una de las carreras más espectaculares de cuantas se disputan en territorio español: la Behobia-San Sebastián, de 20 kilómetros y... algunos metros más ‘de propina’. Pues bien, Fiz logró una excelente tercera posición, con registro aún más excelente, 1h:02.27. Y es que seis años después de su adiós a las competiciones oficiales, el ex atleta del Barça representa mejor que nadie el amor y la devoción por el deporte, por el atletismo, por la vida sana... el mejor ejemplo para los jóvenes.
El ex obstaculista –fue oro en esta prueba en los Iberoamericanos de México’88– aseguró a SPORT que “desde mi retirada, he dejado de entrenar muy pocos días, pero sí es cierto que en los dos meses previos a la Behobia he forzado un poco más; me apetecía mucho correr esa prueba y... es muy especial, sobre todo por el calor de la gente”. “Me encanta lo que hago, disfruto sufriendo y haciendo atletismo; es mi forma de vida y la verdad es que necesito correr para sentirme bien. El atletismo es mi vida”, afirma el alavesino.
Sin embargo, que Martín Fiz sea aún capaz de asomarse entre los 20 mejores españoles en pruebas de ruta tiene una segunda lectura. La primera no ofrece dudas: es un ‘crack’, una de esas figuras irrepetibles que marcan época; pero, del mismo modo, es la demostración más clara que el fondo español está ‘enfermo’ y parece no tener cura.
“Las instituciones deportivas, la Federación Española y el Consejo Superior de Deportes deberían ponerse manos a la obra cuanto antes, porque el tan traído relevo generacional no acaba de producirse y si nos fijamos en los mejores especialistas, están todos por encima de los 30 años: Chema Martínez, Julio Rey, Pepe Ríos...”.
No obstante, Fiz perfiere no alarmarse y explica que “Francia, Inglaterra y Gran Bretaña, por ejemplo, han vivido o están viviendo una crisis importante y si en España no es tan acusada es porque los veteranos están recibiendo más ayudas económicas que en el resto de Europa; como no llega casi nadie con fuerza desde abajo, pues siguen en la brecha”.
Pese a que él mismo asegura que se sorprendió un poco al ver su excelente marca el domingo, descarta con rotundidad cualquier posibilidad de regresar al profesionalismo. “Ahora compito donde me apetece y me lo sigo tomando en serio, pero de otra manera. Soy el prototipo de los populares, uno más de ellos y la gente se identifica conmigo... es algo indescriptible ver cómo la afición me quiere y me respeta”, añade el ex campeón europeo y mundial, único español que aúna ambos títulos en la misma prueba.
No lo duden. En un mundo lleno de comodidades, ver cómo uno de los mejores deportistas españoles de la historia sigue sufriendo a diario en la carretera es un ejemplo a seguir. Si fue ejemplar durante la década y media que ejerció de profesional, aún lo es más desde su adiós. “No tengo ninguna meta... sólo divertirme, sufrir y mantenerme sano y en plena forma”, afirma Martín Fiz con humildad. Lo dicho, el mejor espejo en el que mirarse...
15/11/2007 David Rubio
SPORT