La IAAF ha decidido anular todos los resultados de la ex atleta desde septiembre del 2000
Desde el año 2000 Marion Jones ya no existe para el mundo del atletismo. La velocista de Los Angeles ha sido borrada como tetracampeona olímpica de Sydney, pero también como campeona del mundo del 2001 en 200 m. y en 4x100. El Consejo de la Federación Internacional de Atletismo reunido en Mónaco acordó ayer imponer una sanción de dos años a la ex-atleta a partir del 8 de octubre, después de haber confesado públicamente que se dopó. También ha recomendado al Comité Olímpico Internacional que le retire todas sus medallas.
El comunicado de la IAAF ha sido implacable: “Considerando que Marion Jones reconoció haber utilizado la sustancia prohibida ‘the clear’ a partir del 1 de septiembre de 2000, el Consejo de la IAFF dictamina una suspensión hasta el 7 de octubre de 2009”. Además recomienda anular todos sus resultados individuales y que el equipo de Estados Unidos de 4x100 metros y 4x400 metros de Sydney’2000 sea descalificado. Al mismo tiempo ordenan la devolución de medallas y diplomas olímpicos.
Para el mundo del atletismo, Jones sólo constará como doble campeona universal de los 100 m. (1997 y 99), en relevos 4x100 (1997) y medalla de bronce en longitud (1999), aunque las dudas la perseguirán para siempre.
El pasado 8 de octubre, tres días después de haber anunciado que se retiraba, Jones ya devolvió la cinco medallas ganadas en los Juegos de Sydney, tres de oro y dos de bronce. El presidente del Comité Olímpico de Estados Unidos, Peter Ueberroth, fue el encargado de llamar inmediatamente a la atleta para que ella misma hiciera la entrega de las medallas.
Ueberroth, que calificó de un gran deshonor la herencia que Jones contraía con sus acciones, por lo que pidió perdón a todos los Comités Olímpicos Nacionales y, en especial, al de Australia. El maximo dirigente del USOC explicó que era partidario de que las atletas que participaron con Jones en las pruebas de relevos devolviesen sus respectivas medallas.
Jones fue una de las atletas implicadas en el escándalo de los Laboratorios Balco, pero aunque existían indicios nunca se pudo probar que se dopaba. El veto de los organizadores europeos de la Golden League, las presiones de la IAAF, la asfixia económica y la falta de resultados de los últimos tiempos convirtieron su vida en algo tan insoportable que acabó confesando que entre septiembre del 2000 y julios del 2001 consumió un esteroide sintético THG, conocido como The Clear, producido por los laboratorios Balco, que escapaba a todos los controles antidopaje: “En septiembre del 2000, Trevor - Graham, su entrenador - comenzó a abastecerme de una sustancia que me dijo que era semilla de lino. Fue a partir de noviembre del 2003 cuando tomé consciencia de que lo que había tomado eran productos prohibidos”. Poco después de pedir públicas disculpas se supo que Jones estaba al borde de la ruina y que los agentes federales la estaban investigando por un fraude millonario por blanquear dinero de su ex-marido, Tim Montgomery, lo que podría conducirla a la cárcel.
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