"Mi objetivo es seguir sumando muchos metales"
Paquillo Fernández pertenece a la historia viva de nuestro atletismo, el mejor marchador de cuantos ha dado España. Con siete medallas en competiciones internacionales, Paquillo es uno de los mitos, que siempre se recordarán en nuestras memorias, por muchos años que pasen. Después de la medalla de plata en Osaka, el accitano se muestra con muchas ganas y muchas ilusiones para afrontar las próximas olimpiadas en Pekín. Dejando que él mismo se presente, y os cuente sus metas, sus logros y sus orígenes, tengo el placer de presentaros a Don Francisco Fernández Peláez, Paquillo para todos nosotros.
Héctor: ¿Cómo te definirías como profesional?
Paquillo: Yo me definiría como una persona muy constante, que trabaja día a día por mejorar, tratando de hacer las cosas lo mejor posible. Soy una persona que voy paso a paso, marcándose siempre nuevos retos, en los que deposito siempre mi trabajo y mi sacrificio, para tratar de lograrlos.
H: Si algo me llama la atención del Paquillo profesional, no es sólo sus triunfos, sino su humildad en todo momento. ¿Es difícil mantener los pies en la tierra cuando tu carrera está plagada de éxitos?
P: Yo creo que no es tan difícil ser humilde, pero si es cierto que también es muy fácil, dejar de ser quién eres, sentirte como en una nube, que te haga sentirte superior. Yo creo que una de las claves del éxito, para mí, ha sido saber siempre de dónde vengo, y saber en todo momento quién soy.
H: ¿Te cambia mucho el reconocimiento de la gente? ¿Es más fácil sobrellevarlo en un lugar como Guadix, o todo lo contrario?
P: A mi no me ha cambiado el reconocimiento. Yo siento mucha satisfacción cuando me paran por la calle y sin conocerme de nada me felicitan y me animan a seguir luchando. Pero la verdad es que sigo juntándome con las mismas personas, tengo los mismos amigos, y hago lo que siempre he hecho, sabiendo que tengo que ser profesional en todo momento. Yo creo que sobrellevarlo aquí en Guadix es fácil, porque si el apoyo de la gente es muy grande, el respeto con el que me tratan es incluso mayor.
H: Si hablásemos de ídolos o espejos en los que hayas reflejados su trabajo, ¿cuál destacarías?
P: Mi gran espejo ha sido Manolo Alcalde; aparte de ser mi amigo, y mi entrenador, ha sido siempre la persona en que me he fijado, porque en gran medida fue el culpable de mi amor por el atletismo en general y de la marcha en particular. Yo pienso que Manolo, es el gran espejo que siempre he tenido en mente.
H: Desde que empezaste a competir a nivel profesional, conseguiste ser uno de los mejores marchadores de España, ¿es duro para un chaval de 18 años sentir esa presión, o es bonita?
P: La verdad es que sí es bastante la carga que soportas, cuando con tan solo 18 años te echas en la espalda la marcha española, y sientes que todo está detrás tuya; pero lo mejor que puedes hacer es ser consciente de lo que eres, y mantener la calma, peleando día a día, trabajando mucho para poder seguir abanderando la marcha española durante muchos años mas.
H: Tiene que ser precioso que chavalillos que apenas conocen que es el atletismo, te vea en televisión y diga ¡ey ese es Paquillo Fernández!, ¿qué sientes cuando ves que tanta gente hay detrás de tus éxitos?
P: En esos momentos, siento mucha satisfacción, mucha alegría de ver que en cierta manera el trabajo que hago cada día, va más allá de los triunfos. Sin proponértelo llegas a crear aficionados que sin ver a un atleta de su país ganar, y haciendo las cosas bien, no lo serían. Es también por eso, que cada día me motiva más salir a entrenar y a pelear contra todo.
H: Si tuvieras que quedarte con algún momento de tu carrera, ¿con cuál te quedarías?
P: Sin ninguna duda me quedo con la medalla de plata en Atenas. Fue un año muy duro, y esa medalla significó todo para mí, fue mi triunfo, el triunfo de Manolo.
H: ¿Alguna vez soñaste con conseguir todo lo que hasta hoy has logrado?
P: La verdad es que cuando estás empezando nunca sueñas con conseguir nada, practicas deporte por diversión, no te planteas a dónde puedes llegar y las medallas que vas a conseguir. La verdad que yo he sido muy afortunado consiguiendo los triunfos que he logrado, pero también es cierto, que detrás de ello está el trabajo de muchos años y el sacrificio de mucho tiempo. Cuando estás a nivel serio, ya no sueñas con ser el mejor, sueñas con retos y peleas día a día por ellos.
H: ¿Qué se siente encima del podium? ¿de quién te acuerdas en esos momentos?
P: No sabía describirte muy bien que se siente encima de un podium, es una ilusión enorme, poder estar allí arriba sabiendo que detrás tuya están muchas personas ilusionada con lo que has conseguido. Son muchas emociones que se te pasan por la cabeza, pero lo único que puedes sentir en ese momento es un gran satisfacción. Me acuerdo de toda la gente que día a día me está apoyando, de mi entrenador...
H: Si recuerdo alguna imagen de tu carrera, fue tras pasar la línea de Atenas, consiguiendo la medalla de plata, después de pasar un año tan duro. ¿Cómo recuerdas ese momento?
P: Ese momento fue muy intenso, muy emocionante. Cuando cruce la meta y sabía que la plata llevaba todo lo que me enseñó Manolo, sentía que desde dónde estuviese estaba saltando, fue el motor que me llevó a ganarla. Sabía que esa medalla era suya y que no lo había defraudado. Detrás de ella estaban todos sus consejos, todo el trabajo de muchos años, y las esperanzas que antes de la competición nos habíamos marcado conseguir.
H: Dicen que la madurez se consigue con los años y los palos que te da la vida, la muerte de Manolo, y la lesión en el pie ¿te hicieron mirar el atletismo de otra manera?
P: Como muy bien has dicho, los palos y los años, te hacen mirar las cosas de otra manera. El año este fue muy complicado con la lesión, la muerte de Manolo, yo me sentía vacío sin saber demasiado bien lo que hacer, sin demasiadas ganas de hacerlo, había perdido el espejo que comentábamos antes. Pero eso fue lo que al final, me hizo enrabietarme, salir a competir, y a llevarme la plata en Atenas. En ese momento, me di cuenta que detrás de mí, había mucho más que los triunfos, supe que había personas ilusionadas a las que no podía defraudar; creo que me hizo ser más fuerte.
H: ¿Qué te ha aportado Korzeniowski qué no tuvieses?
P: Yo creo que Robert, me ha aportado la inmediatez en las decisiones. Él ha sido uno de los grandes marchadores de la historia, y sabe muy bien lo que hay detrás de este deporte, por ello, puede tomar decisiones más rápidamente, y puede comprender mejor los momentos por los que atravieso como atleta.
H: Después de la plata en Osaka, ¿el oro en Pekín tu próximo reto grande?
P: El oro, que duda cabe que sería mi sueño, pero pienso que luchar por las medallas es lo principal. Ya son siete las medallas internacionales que he conseguido, y sea del color que sea, pienso que lo importante es seguir coleccionando muchas (risas).
H: ¿Cómo te preparas antes de las grandes citas?
P: Detrás de una gran cita hay mucho trabajo, muchos entrenamientos, muchos ganas de hacer las cosas bien. Durante semanas ruedas muchos kilómetros, mantienes una dieta equilibrada, y mantienes un día a día tranquilo. Unas semanas antes, suelo tomar un respiro en un balneario de aquí de Guadix, donde me evado un poco de todo, y trato de olvidarme de concentrarme en la competición.
H: ¿Cuánto hay de psicológico detrás de los éxitos?
P: Yo creo que detrás de los éxitos hay mucha psicología; es la que te hace mantener las fuerzas en la flaqueza y la que hace olvidar la fatiga de final de carrera. Es la que te hace no dar tirones tontos que te hacen jugarte una medalla, es la que te hace no distraerte, y es en definitiva, es la que tiene gran parte de culpa de que subas o no al cajón.
H: Tus dos grandes rivales son Jefferson Pérez y Brugetti, ¿cuál de los dos imponen más respeto en las competiciones?
P: Yo creo que imponen lo mismo, si uno es fuerte, el otro es más; pero en la competición hay que respetar a todo el mundo, luchar por demostrar que no tienes nada que envidiar a nadie. En una gran cita, te juegas todo a un día, y no vale saber de nombres, sino de sacar el trabajo de todo un año, y que sea lo que dios quiera.
H: ¿Cómo ves la cantera del atletismo español?
P: Yo la veo bien, creo que es una cantera muy fuerte, que apunta muy buenas maneras. Puede que después de nuestra generación, se de un pequeño vacío, ojalá que me equivoque; pero pienso que la cantera española es muy buena, y seguro que nos darán muchas alegrías en el futuro.
H: ¿Qué le dirías a un chaval que está empezando?
P: Yo le diría que trabaje mucho, que sienta lo que hace, y que aunque no gane medallas, disfrute de lo que haga; porque disfrutar cuando estás empezando, es lo más importante. Un triunfo en atletismo es mucho más bonito, es para ti sólo, no como por ejemplo en un equipo de fútbol o deportes de equipo que son de todos. Y poco más, animarlos a que pelen siempre, y trabajen duro, porque sin estos compañeros, las medallas no aparecen.
Por Héctor Peco 28-11-2007
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