«Hay que ser un niño más para motivarles»
Su vida es una carrera de fondo. Ha tenido que sortear muchos obstáculos, pero nunca se ha venido abajo y ha remontado una caída tras otra. Josu Hernández sabe lo que es ponerse metas y alcanzarlas como buen corredor. Su pasión por el atletismo surgió ya en el colegio, donde hizo sus primeros pinitos. Pero fue en la mili cuando lo retomó con ganas y se dio cuenta de que «no podía vivir sin este deporte». Desde ese momento, empezó a entrenar con fuerza y llegó incluso a acariciar el triunfo: logró el oro en varios campeonatos autonómicos y estatales.
Sin embargo, una dolencia en la espalda truncó su sueño. «Las dos etapas más duras de mi vida han sido la muerte de mi hijo y esa lesión. Fue una pesadilla», recuerda. No obstante, estos trágicos sucesos no lograron apartarle de la pista. Ya había adquirido una gran capacidad de sufrimiento al tener que compaginar su trabajo -empleado de Getxo Kirolak- «que requería de desgaste físico», con entrenar a chavales y llevar las riendas del Berango Atletismo Taldea, que fundó en 1991. Así que hace más de veinte años que cada tarde, después de terminar su jornada laboral y comer, regresa a su lugar de trabajo pero sin una recompensa económica de por medio. Sólo para entrenar de forma altruista a unos cuantos jóvenes de su club.
Un carácter «duro»
Todas estas facetas le han moldeado un carácter «duro», que lejos de apartarle del deporte, le ha impulsado a volcarse de lleno. Hasta el punto de marcarse un difícil objetivo y, no sólo lograrlo, sino también mantenerlo. La Milla Internacional de Berango va camino de sus bodas de plata, gracias al esfuerzo de este atleta de 49 años. En su anhelo de impulsar esta disciplina en su municipio, ha conseguido que esta prueba sea «la cuarta mejor de España» y que siempre cuente con un cartel de lujo.
Estos logros no se consiguen de la noche a la mañana. «Somos como una ONG. A veces, perdemos dinero, tiempo y me llevo algún que otro berrinche. Pero lo tengo asumido, ya que no son todo palmaditas», asegura.
Todos estos baches forman parte de 'su proyecto': «Hacer personas y educar a través del deporte». Y para que la entrega de estos chavales sea total, utiliza todas las bazas a su alcance. «Hay que ser un niño más para motivarles. Y además, les llevo a centros de alto rendimiento. Hago que los atletas de élite de la milla les entreguen medallas...». Está claro que es el alma máter del atletismo en Berango y no lo va a dejar, «aunque me lleve cabreos».
Iratxe Gómez
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