El fantasma del dopaje planea cada vez más sobre un atletismo británico que ya ha dado sobradas muestras de estar bajo sospecha. Tras los traumáticos casos de los velocistas Linford Christie en la década de los 90 y Dwain Chambers en el nuevo siglo, el gran problema parece radicar ahora en un ‘pasotismo’ más que sospechoso. La moda de saltarse controles por sorpresa está golpeando con fuerza al atletismo de las islas y amenaza con empezar a cobrarse víctimas de primer nivel.
El caso más llamativo ha sido el de Christine Ohuruogu. La atleta de ascendencia nigeriana fue suspendida por la IAAF acusada de no presentarse a un control antidopaje. Su sanción expiró tan sólo unos días antes de los pasados Mundiales de Osaka, en los que la londinense se hizo de manera sorprendente con el título en la vuelta a la pista.
Sin embargo, la normativa del COI es más estricta y establece la exclusión de los Juegos Olímpicos para aquellos atletas que se ‘salten’ tres controles. En fin, que Ohuruogu no podría exhibir en Pekín su medalla de oro universal... a no ser que una milagrosa decisión le diera un voto de confianza y levantara el ‘castigo’ a la campeona de la Commonwealth de 400 metros lisos en Melbourne’06 y doble medalla de bronce mundial en 4x400.
En medio de este oscuro panorama, el peso del mítico Sebastian Coe en el seno del COI –es el gran artífice de Londres’12– podría haber sido clave en la reciente y polémica decisión del máximo organismo olímpico, anulando sanción a la británica, que podrá así correr en tierras chinas.
Pero el ‘caso Ohuruogu’ es sólo la punta del iceberg de un problema que ataca con fuerza los cimientos del atletismo británico. En las últimas semanas se han sucedido los ejemplos de atletas de primer nivel que reconocen no haberse presentado a controles antidopaje.
El más sangrante es el de Mark Lewis-Francis, oro en 4x100 en Atenas’04, que se arriesga a una grave sanción si falla otra vez. “Estaba en el piso de arriba y no funcionaba el timbre”, esgrimió tras no presentarse al segundo control. Por su parte, el subcampeón europeo de 4x400, Timothy Benjamin, reconoció que “yo también me he perdido un control”.
Al igual que la prometedora Rebecca Lyne –bronce europeo en 800 metros en Göteborg– y Simeon Williamson –oro continental ‘sub-23’ en 100 metros–. El tiempo de los ‘caballeros’, como Steve Cram, Jonathan Edwards o el propio Coe pasó a mejor vida. Ahora es época de dudas y de sospechas.
Críticas y respaldo a Ohuruogu
El ‘perdón’ del COI a Christine Ohuruogu, que permitirá a la atleta de origen nigeriano participar en los Juegos de Pekín, ha provocado división de opiniones entre las atletas británicas. Así, Katherine Merry, bronce olímpico en 400 lisos en Sydney’00, afirmó que “espero que no haya más casos de atletas que no se presentan a los controles... ya no hay excusa posible”. Por su parte, Kelly Sotherton, bronce en heptatlón en los Juegos de Atenas’04 y en el Mundial de Osaka’07, indicó que “Christine no ha dado positivo... sólo se ha saltado un control y nada más”.
David Rubio 22/12/2007
SPORT