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"Vuelvo a creer en mí y a ser capaz de todo"
Hace siete años hizo historia en Sydney. Marginada, ha regresado cual ave fénix a la gran escena internacional
Bronce olímpico en Sydney 2000 y bronce mundial en Osaka 2007. ¿Los mejores años de su vida?
Sí, pero a la vez diferentes. En 2000 me di a conocer y le tengo mucho cariño, porque me convertí en la primera atleta española que subía a un podio olímpico. Eso ya no me lo quita nadie. Pero 2007 ha sido más importante, porque significa mi segunda carrera deportiva, como si hubiese vuelto a nacer para el atletismo después de pasarlo tan mal...
Recuérdelo.
Después del Europeo de 2006 fui marginada por los estamentos y encima falleció mi padre. Quedé muy afectada, hasta el punto de plantearme la retirada. Pero pensé que tenía que dejarme de tonterías. En la gran competición siempre había algo que me asustada. Llegaba fuerte, pero fallaba. Me di cuenta de que lo principal era creer en mí misma y en mis posibilidades.
Y se casó.
Sí, con José Antonio (González Cobacho, campeón de España). Recuperé la estabilidad emocional después de lo de mi padre. Es la persona que pasa 24 horas conmigo y quien más cree en mí.
Pekín 2008, dentro de nada. ¿Otro podio?
¡Ojalá! Para eso estoy machacándome. Pero no será fácil. Están las rusas Olga Kanischina y Tatiana Shemyakina (oro y plata en el Mundial) y las chinas. Nos tienen descolocadas: son muy rigurosas y trabajadoras y, además, estarán en su casa.
20 duros kilómetros.
Es la prueba olímpica femenina. Llevo 21 años en esto (va a cumplir 32) y saldré a por todas. Si va bien, seguiré hasta el Europeo de Barcelona 2010.
Miguel Á. Santos | 26/12/2007
Un año para considerarse galácticas
Son tres mujeres bellas como tres soles para un reportaje que debe ser considerado como un punto de partida en el camino hacia Pekín 2008. Ellas triunfan desde ese corazón, el que da el amor a sus deportes, a unas especialidades que cada cuatro años copan la atención del mundo. Gemma Mengual, María Vasco y Erika Villaecija entran en la fase en la que son consideradas galácticas. Calificativo que merecen por sus logros. Sus medallas y éxitos deberían mantenerlas en un pedestal permanente. Sin embargo, la pasión de los españoles con los deportes olímpicos no logra mantenerse durante las Olimpiadas, los años que transcurren entre Juegos, por una cuestión de tradición deportiva, olímpica, incluso periodística.
Pekín las espera con los brazos abiertos, a dos pericas y a una ondina del L'Hospitalet que tiene todos los números para poder ser la primera nadadora española que consiga la medalla de los cinco aros. Mengual y Vasco pasean su pasión por Tamudo, la primera con el carnet de patrona de la Fundación del Espanyol y, la segunda, luciendo los colores del club blanquiazul. La fe de este trío maravilla es suficientemente grande como para que la delegación española en Pekín 2008 pueda tirar de ellas para sacar los mejores ejemplos de superación: pasan más horas en el CAR que en sus casas, le dedican más tiempo al agua y al tartán que a sus parejas. Y el dinero no importa nunca, porque si así fuera llevarían tiempo dedicando sus fotos a los admiradores.
Quique Iglesias | 26/12/2007
Fuente: AS
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