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Viejo 04-01-2008, 12:36   #3 (permalink)
gijonés
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Entrevista | James Moiben

"Quemaron a Sang y le dejaron irreconocible"

David Alonso y Joseba Larrañaga entrevistaron anoche en El Larguero al keniano Moiben, que reside en España pero que está de visita en su país. Su relato es pavoroso.

¿Dónde estás ahora, James?
En el pueblo de Ziwa, a unos 40 kilómetros de Eldoret.

¿Cómo está la situación ahora mismo?
Ahora está todo más tranquilo, pero con mucha tensión.

Llevas muchos años en España ¿A qué viajaste a Kenia, a pasar las Navidades o a ver a tu familia?
Pues para estar con la familia y pasar las fiestas.

¿Cómo se encuentran las personas de tu familia?
De momento la gente de mi familia está en mi casa, conmigo. No hay comida, porque a los sitios a los que vamos a comprar están encerrados. Estamos en casa con la comida que tenemos y con mucha gente de mi pueblo.

¿Ha habido incidentes donde vives tú? ¿Han matado a gente?
Hemos tenido 16 muertos y siete heridos por las balas.

¿Has sido testigo de cómo matan a la gente?
Sí. He visto a la gente morir, e incluso he sacado fotos con el teléfono móvil.

¿Por qué matan a la gente de tu pueblo?
Nosotros somos nandi y como no hay comida, hay un pueblo a cinco kilómetros de aquí que se llama Matunda y unos chicos fueron allí a comprar. Aunque estaba la policía, los kikuyus vinieron cortando las cabezas a esos chicos.

¿Los kikuyus no estaban enfrentados con los Luo?
Pero el conflicto se ha extendido además de a los Luo, contra los nandi, contra la gente de Costa de Mombasa y a otras tribus.

¿Es verdad que no se respeta a nadie, que se matan a mujeres embarazadas y a niños?
A los kikuyu les da igual matar a mujeres, niños de un año, ancianos... Los kikuyu matan a todos.

Cuando hemos contactado contigo nos has dicho que has visto escenas pavorosas. Has visto como asesinaban a gente muy joven, chicos de 14 y 15 años, y a otros incluso les quemaban vivos.
Sí, en Matunda, los chicos fueron a comprar porque allí había policía. Pero los kikuyus han empezado a matar y la policía ha tiroteado a los niños. Con mi coche he ido y he llevado a gente que tenía balas en el cuerpo. A algunos les estaban quemando vivos. Han cortado brazos y piernas, e incluso las caras y no se puede reconocer quiénes son.

¿Qué posibilidades tienes ahora mismo de salir del país, James?
En este momento creo que muy pocas. Eldoret está cerrado, las carreteras están tomadas y yo estoy en Ziwa con mi familia.

Entre los muchos asesinados hay también un atleta keniano importante, ya retirado, Lucas Sang, atleta de 4x400, de 800, de 1.500...
(Lucas Sang fue olímpico en Seúl 88 en las pruebas de 400 y 4x400 metros).
Sí, ha muerto Lucas Sang. Sólo pudimos reconocer a Lucas por los zapatos que tenía y por el cinturón, estaba quemado completamente.

¿Llegaste a ver el cadáver?
Sí, estaba quemado completamente. Era un buen amigo, una buena persona, con buen corazón y no le había hecho daño nunca a nadie. No pudo huir, no podía correr por toda la gente que había y le mataron a sangre fría. Le cortaron la cabeza.

¿Cómo sobrevive la gente si no hay comida en las tiendas y no se puede comprar nada?
La gente del pueblo está en mi casa, porque en mi casa hay vacas, allí puedo sacar leche, tengo agua y comida para ellos y los niños.

Pero Kenia era un país democrático, sin problemas hasta la fecha.
Sí, es verdad. Kenia tiene 45 años de independencia y nunca había ocurrido nada parecido.

¿Y qué solución hay? Los kikuyu no se consideran los perdedores en las elecciones.
Sólo que Raila Odinga sea el presidente e intente solucionar esto, porque todo el mundo se ha puesto en contra de los kikuyu.

¿Los habitantes de Kenia piensan que esta situación puede ir para largo? Hasta la fecha hay centenares de muertos y miles de exiliados y esto puede desembocar en una guerra civil.
Aquí se respira mucha tensión y lo que está claro es que nadie quiere a los kikuyu en el poder, han hecho mucho daño a muchas familias.

También está herido Luke Kibet, el campeón del maratón de Osaka.
Sí, Luke Kibet tiene una herida en la cabeza porque le tiraron unas piedras. Gracias a Dios, él solo está herido, ya que pudo correr y huir.

James, en España, ¿dónde vives?
En Guadalajara.

Y trabajas a las órdenes de Miguel Ángel Mostaza.
Sí, trabajo con Miguel Ángel y tengo muchos amigos aquí, Patxi, Jesús...

Ya llevas muchos años en España, ¿no?
Sí, ya son muchos años y he hecho grandes amigos como Martín Fiz y Abel Antón. Lo malo es que ahora no puedo entrenarme ni salir en Kenia si no es con la policía.

¿No será nada recomendable en estos momentos?
Sí, todas las casas están cerradas.

¿Qué familia tienes en Kenia?
Tengo a mis padres, mis madres y a mi hijo Miguel, Miguelito. Tengo a mi familia aquí y a otros niños que es como si fueran míos.

¿Y qué les dices a Miguelito y tus otros niños cuando preguntan qué está pasando?
Que no pasa nada, no les puedo decir estas cosas.

¿Tú tienes miedo, James?
La verdad es que me lo ha quitado un poco, porque todos en Kenia se han vuelto contra el presidente que está ahora.

Un keniano integrado en la vida de Guadalajara

El keniano James Moiben reside desde hace más de 12 años en Guadalajara. Allí entrena a las órdenes de Jesús Peinado, que le acogió desde el principio como un padre. "James está integrado perfectamente en Guadalajara, es un tipo muy abierto y todos le tenemos mucho cariño", afirma el técnico alcarreño.

Las marcas de James Moiben, 1:00:48 en media maratón y 2:10:07 en maratón, son de auténtico atleta de élite, uno más de esa inagotable cantera que es Eldoret. Además, ha ganado dos veces el Maratón de Pekín, en 2005 y 2006, y ha sido tercero en el Maratón de Madrid. "Esperábamos a James el día 31 para que corriese la San Silvestre de Brihuega, en la que era el favorito", dice Peinado.

James Moiben es uno de los grandes impulsores de una escuela para niños que se iba a inaugurar el próximo mes de enero en su ciudad natal, Ziwa, de la que el fallecido Lucas Sang iba a ser uno de los grandes colaboradores.

Juanma Bellón | 04/01/2008


La Memoria de África es tierra kikuyu

Son los últimos capítulos de Memorias de África, la obra maestra de Karen Blixen. O sea, Isak Dinesen. O sea, Meryl Streep. "Tiempos duros". Se refieren al incendio de la granja de Blixen, dedicada a la producción del café en las colinas de Ngong, en territorio kikuyu, Kenia: cuando ya estaba cerca de la ruina. En esos tiempos duros también va incluida la muerte del amante de Blixen, en accidente de avioneta: Denys Finch-Hatton. O sea, Robert Redford. Entierran a Finch-Hatton entre parejas de leones, dorados y rugientes. Al fin, la baronesa arruinada regresa a Dinamarca y deja todas sus posesiones a... los kikuyu. Justo: la etnia que ahora gira en el ojo del huracán enloquecido en que Kenia se ha convertido tras la elección disputada del presidente Mwai Kibaki. Lo que allí está pasando, ni más ni menos, es una guerra étnica y tribal, entre las tribus que Blixen conoció y amó.

Pero la aristócrata danesa supo detectar algo más sutil: la implicación de un territorio que reconocía como suyos a los kikuyu, nandi y kalenjin, tanto como a esas noches con estrellas como puntos de topacio brillante, en las laderas del Kilimanjaro. Ellos son África. África va en ellos: "El aire llegaba frío a los pulmones (...), las altas hierbas despedían humedad y esparcían su profundo aroma, casi como de menta". Blixen reconocía en sus tribus la aristocracia de la implicación con esa tierra ancestral. Por eso ganan el oro que ganan: van unidos a esa tierra. Y volverán a ganar en Pekín.

Alejandro Delmás | 04/01/2008
Fuente: AS
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