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Muere una promesa del atletismo vasco al sufrir un accidente en Palencia
El atletismo vasco perdió ayer a una de sus promesas. Darío Martín, velocista bilbaíno de 21 años del equipo UPV, falleció en el Hospital de Burgos al no poder superar las lesiones que había sufrido días antes en un accidente de tráfico registrado en la localidad palentina de Aguilar de Campoo.
El siniestro se produjo cuando el joven regresaba a Bilbao en compañía de su hermano tras haber pasado unos días en Palencia. Él era originario de allí, aunque vivió en la capital vizcaína desde la edad escolar. En las cercanías de Aguilar, su coche se vio involucrado en un siniestro con otros dos vehículos. Darío y su hermano fueron evacuados en helicóptero hasta un centro sanitario situado en las afueras de Burgos. Ambos fueron ingresados en coma. Su hermano pudo recuperarse y, hace unos días, fue dado de alta. Sin embargo, el corazón de Darío, que en las últimas horas había dado ligeras muestras de mejoría, dejó de latir en la mañana de ayer. Hoy, a partir de las 16 horas, se oficiará su funeral en Saldaña (Palencia).
Con la muerte de Martín el atletismo vasco pierde mucho más que una de sus promesas. Ante todo, según subraya el director técnico del UPV, Jesús Rubianes, el velocista destacaba por ser «un gran chaval». «Era más bien reservado, nunca fue de gallo. Al revés. Se montaba en el autobús, escuchando su música... Pasaba desapercibido... Hasta que se ponía los clavos. Entonces, en la pista, era el líder», recuerda con emotividad el responsable del equipo.
El joven, que llegó a ser campeón de España júnior de 400 metros al aire libre en 2005, tenía toda la vida y la carrera deportiva por delante. Este año apuraba su último año en la categoría promesas antes de dar el salto a la senior. «Darío estaba aún por hacer como deportista -explica Rubianes-. Tenía todavía gran margen de mejora, pero era nuestro mejor atleta en 400».
A pesar de todo, al joven le dio tiempo para llenar su currículum de innumerables éxitos: fue varias veces internacional, participó con la selección española de 4x400 en el Campeonato de Europa Júnior disputado en Kaunas (Lituania) en el verano de 2005, paró el cronómetro en su distancia en 48.32...
Solidario
Pero los miembros del equipo sólo recordaban ayer sus logros fuera de la pista. Hablaban de un joven «comprometido» que, en más de una ocasión, les dio lecciones de cómo hay que ayudar a los compñaeros. Como en una competición en Vigo de la Liga de la División de Honor. Su escuadra se jugaba mantener la categoría y él, a pesar de estar lesionado, quiso echar una mano en los 400, su distancia ideal. Se olvidó de sus molestias y se puso los tacos. Y, claro, sólo pudo hacer una cosa en la pista: volar. Quedó segundo.
Fuente: El Correo Digital
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