Marta Domínguez se impuso anoche en la XXV Carrera de San Antón y entró a formar parte del grupo reducido de atletas que tienen en su palmarés tres títulos en la Nocturna Jiennense. El eritreo Yonas Kifle se estrenó en la capital con una victoria incontestable. Dominó desde el principio.
Marta Domínguez ya tiene una excusa más para correr en Jaén, una tierra que ha hecho como suya por el calor que recibe de sus ciudadanos. Hasta la primera autoridad, la alcaldesa, Carmen Peñalver, la saludó antes de comenzar la carrera. Fue un encuentro cariñoso y un presagio de lo que vendría después. Marta fue presentada entre la aclamación popular. Era la gran estrella. El dorsal número 1 que portaba la convertía en el punto de referencia de la prueba. Y no defraudó. Hizo una carrera táctica muy inteligente y dio el golpe definitivo en el momento preciso. La keniana Eunice Jepkorir, que le ganó el pasado domingo en el Cross de Fuensalida, y la eritrea Nebiat Habtemarian, la última ganadora de la San Antón, llevaron el peso de la competición, hasta que llegó el instante decisivo. Marta tiró a bloque, puso la sexta marcha y mantuvo a raya a sus adversarias. Le costó mantener una nimia ventaja e, incluso, tuvo que cambiar dos veces de ritmo en el Gran Eje. Pero la palentina está fuerte. Aunque su pico de forma ha bajado en relación al mes de diciembre, cuando venció en el Europeo de cross, su calidad y su amor propio le hacen superarse. Por eso cruzó primera la línea de meta, entre el calor del numeroso público. Luego, la atleta atendió a todo el mundo y firmó innumerables autógrafos. Algún que otro “compañero” le pidió como recuerdo la cinta que sujetó su cabello. “Ya la he regalado. El año próximo te la doy a ti. Me quedo con tu cara”, llegó a decirle a este esforzado atleta. Su generosidad vuelve a ser una muestra inequívoca de que el año próximo estará, de nuevo, en la capital en busca del cuarto entorchado. De momento, ha entrado en el grupo selecto de deportistas que acumulan tres triunfos, honor que comparte con el iliturgitano Juan José Rosario, la etíope Kennet Georgis y la portuguesa Carla Sacramento.
Hombres. La carrera masculina también tuvo un claro vencedor, el eritreo
Yonas Kifle, que mantuvo un hermoso mano a mano final con su compatriota Kidane Tadesse, hermano de Zerzenay, el vencedor en las ediciones de 2005 y 2007. Kifle dominó la prueba desde el pistoletazo de salida, tensó el ritmo cuando le convino y superó a sus adversarios con relativa facilidad. Sólo le aguantó Tadesse, la nueva perla del atletismo eritreo, aunque no pudo soportar su ataque final. El dominio africano fue incontestable. Sólo José Luis Blanco y Alberto García pusieron en algún aprieto a los eritreos, aunque, en ningún caso, pudieron disputarles la victoria. La solvencia de la armada africana volvió a imponerse sobre un circuito que fue considerado como muy exigente por todos los corredores. Esa dificultad no mermó las condiciones de Kifle, que en una recta final memorable consiguió su primer éxito en la carrera. No ocultó su felicidad en la llegada. Sus participaciones en la provincia tienen el mismo signo: el triunfo. Tan reconfortados acabaron los atletas que todos proclamaron la belleza de una carrera que cada año supera su propio listón. Marta Domínguez y Yonas Kifle aglutinaron los honores, pero no fueron los únicos vencedores. Anoche ganaron cinco mil deportistas.
José Eugenio Lara / Jaén
Fuente: Diario de Jaén
Resultados:
Real Federación Española de Atletismo - Web Oficial