El prodigio de la Zoiti
Kambouchia Soud ya se siente una oscense más. Esta fondista de 25 años nacida en la ciudad marroquí de Casablanca es una trotamundos. En su juventud abandonó su país y emigró a Bélgica y más tarde a Holanda. Pero no se adaptó. "Me gusta más España que Holanda. Allí siempre hace frío, siempre llueve y no hay donde entrenarse. Además, estuve seis meses lesionada", dice la atleta africana.
Llegó a España desde Granada con Yassine Abatourab. Hace tres años vive Huesca. Ahora tiene un piso alquilado en la calle Zaragoza, en el corazón de la ciudad con su hermana Hind. "Me gusta vivir en Huesca. Es una ciudad muy pequeña, muy tranquila y hay circuitos donde se puede rodar. Estoy acudiendo con mi hermana a una academia para perfeccionar el español". Se entrena sola casi todos los días, aunque a veces coincide con el promesa Alberto Puyuelo.
Castán
La atleta del Intec Zoiti es, con gran diferencia, la corredora con ficha aragonesa en mejor forma del momento. José Castán es su entrenador. "Es muy abierta, muy simpática y muy responsable. Se cuida a tope y hace los entrenamientos a rajatabla. Es muy metódica", indica el oscense.
Es una musulmana muy creyente y respeta el periodo del Ramadán. "Esa fase de la temporada la adaptamos al periodo de descanso a finales de septiembre". No come carne, pero está encantada de la comida española. "Me gustan la paella de pescado, los fritos, los calamares, las gambas y los mariscos. En casa cocino con mi hermana verduras, sopa y hacemos pan", explica la zoitista.
En sus primeros meses de estancia en Huesca el idioma era una barrera para Soud. "Pero se ha adaptado como nadie. Se las sabe todas y la necesidad y la pobreza le han hecho ser muy lista", dice Castán.
Castán es un técnico de 59 años que ya tiene una larga trayectoria. Su mayor ilusión sería tener, por fin, un atleta olímpico. "Este año tiene en sus piernas una marca de 15.15 en 5.000 lisos. Hace doce sesiones a la semana y ha realizado en 15 semanas 1.320 kilómetros", explica el entrenador oscense. Kambouchia es consciente que lo tendrá muy duro para ir a Pekín. La mínima A es de 15.08 y la B de 15.25. "Ya hay una atleta militar que corre en 14.50 y hay otra con 14.30. La tercera plaza podría ser mía", explica. Antes quiere disputar a primeros de marzo el Nacional de cross en Marruecos y el 16 el Campeonato de España en Tarancón. "Será muy difícil estar a la altura de Morató y Domínguez. Pero ojalá pudiera ganarles". Después se irá a su país para entrenarse en altura en Ifrán pensando en Pekín.
El dinero
Kambouchia no vive en la abundancia. Tiene que recurrir a crosses de pequeña dotación en Aragón puesto que no tiene los puntos suficientes para que le contraten los organizadores de las grandes pruebas españolas. "La verdad es que no me gusta disputar carreras pequeñas. Prefiero entrenarme y así no perder la sesión". La lleva como representante Julia García. "En ruta o en pista tengo un caché más elevado".
Soud es admirada por los escolares oscenses. "Es el referente en los 250 niños de la escuela del Intec Zoiti", apunta Castán. La única beca que recibe es del Ayuntamiento de Huesca. Son 3.800 euros anuales. Pese a competir con Aragón en el Nacional de cross y el Torneo de Federaciones, esta atleta con ficha por la territorial no recibe beca del Gobierno de Aragón. "Esto me parece mal y es injusto", indica.
Tiene un contrato de trabajo en un bar regentado por Robeto Dieste, el presidente del Intec Zoiti. Pero ella se considera una profesional del atletismo. Está tan bien adaptada a la vida española que no le importaría nacionalizarse. "Pero debería vivir cinco años en España o casarme con un español", dice Castán.
Hoy será una de las figuras del Memorial Alós, la carrera que organiza su club. Lleva casi dos semanas sin entrenarse por una periostitis. "El doctor Sarasa me ha dicho que haga bicicleta y natación. Correré sin forzar", apunta.
20/01/2008 Ricardo Martí
Fuente: El Periódico de Aragón