![]() |
|
|||||||
|
Bienvenido a Foroatletismo, el lugar de encuentro de muchos atletas. Aquí podrás encontrar a diario toda la actualidad del mundo del atletismo y foros para intercambiar experiencias, preguntar dudas o enterarte de las próximas carreras. Ahora mismo estás viendo los foros como invitado y eso te limita la participación y el empleo de muchas otras utilidades. Formando parte de nuestra comunidad, tendrás acceso a todos los comentarios, te podrás comunicar por privado con otros miembros, participar en encuestas, subir fotos y muchas otras cosas. El registro es rápido, simple y totalmente gratis, así que ¿a qué esperas? Si tienes problemas con el registro o al entrar a tu cuenta, ponte en contacto con nosotros. |
![]() |
|
|
LinkBack | Herramientas | Desplegado |
|
|
#1 (permalink) |
|
Miembro de Honor
Fecha de Ingreso: Sep 2007
Localización: Asturias
Mensajes: 1.118
|
Frank Casañas y Dolores Pedrares
Una historia de película en el tartán
La lanzadora tudense Loli Pedrares conoció al discóbolo cubano Frank Casañas en Río, se enamoraron en La Habana, le ayudó a escaparse en Madrid y ahora es su marido. ![]() Río de Janeiro fue el punto de partida de una historia más propia de un guión que del atletismo. Allí se conocieron durante la disputa de los Juegos Iberoamericanos del año 2000 la lanzadora tudense Loli Pedrares y el discóbolo cubano Frank Casañas. Cuatro años más tarde volvieron a coincidir en La Habana y en el 2006 contrajeron matrimonio. Ahora, Casañas está cerca de vivir sus terceros Juegos Olímpicos como español, pero por el medio queda una huida en Madrid a regreso de Helsinki. Ese día les cambió la vida. Nada hacía sospechar que lo que nació como una buena amistad acabase en posibilidad de medalla para España en Pekín. «Nos conocimos en Río, pero lo nuestro no pasó de una buena amistad», comenta Loli Pedrares y asiente Frank Casañas. Tanto es así, que el segundo encuentro fue igual de fortuito. La lanzadora de martillo, que tenía una relación fluida con el equipo femenino cubano, decidió irse a entrenar seis meses a la isla caribeña en noviembre del 2004. Allí, en una rutinaria jornada de trabajo en el Estadio Panamericano volvieron a coincidir. «La vi de lejos, pero no me podía imaginar que era ella. Me acerqué y le pregunté: ¿Qué tu haces por aquí?. A partir de ahí comenzamos a vernos, a ir a la playa y terminamos con una relación», recuerda el lanzador. Durante los seis meses que la tudense permaneció en la isla la idea de cambiar de país ya comenzó a merodear por la cabeza de Frank. Por dos motivos: Loli y el trato del equipo cubano. «Cuando estuve lesionado me di cuenta que solo cuentas cuando estás a tope». Pedrares llegó a valorar la posibilidad de hacerlo en el sentido inverso: «En algún momento pensé en quedarme para que no rompiese con su familia, pero la vida en Cuba es muy difícil. Es un país que me encanta porque allí fui feliz, pero vivir es muy difícil». Por eso cuando salió de Cuba en el verano del 2005 con destino al Mundial de Helsinki Frank Casañas ya sabía que no volvería. Le resultó duró despedirse de la familia «porque uno siempre ha estado bajo las faldas de mamá», pero la decisión estaba tomada. La escapada fue de película, a la carrera. «Para mí que desconfiaban, y eso que no se lo había comentado a casi nadie, y me querían meter en el primer avión que saliera hacia La Habana. De hecho, llegamos a Madrid a las cuatro de la tarde y ya nos íbamos al día siguiente, por eso solo tenía una noche». Abandonar la concentración del equipo no fue fácil. Frank estaba convencido de que le seguían: «Vi a una persona sospechosa que estuvo sentada toda la tarde en el hall del hotel, y como había quedado con Loli a las doce la llamé para que viniese a las dos de la madrugada». Llegada esa hora desveló a su compañero de habitación sus planes y bajó al vestíbulo del hotel. Allí le espera Loli que le repitió por última vez que se lo pensara, que no había marcha atrás. Pero Casañas salió del hotel rumbo al coche de la lanzadora que estaba aparcado en la puerta. Fue como una escena de espionaje recuerda la tudense: «Aquello había que hacerlo con cierta discreción, por eso elegimos esa hora». El siguiente paso fue pasar desapercibido, por eso abandonaron Madrid para instalarse en la casa que la lanzadora tiene en A Coruña. Allí estuvieron mes y medio. Fue la fase más dura. La morriña, que todavía no ha pasado del todo, invadió al discóbolo. A Casañas le costó adaptarse. El desprenderse por primera vez de su familia -con quien mantiene un contacto telefónico permanente-, el clima y la falta de sus amigos le pesaron como una losa. «No me arrepiento de lo que hice, pero fue muy duro». Por fortuna, todo ha ido a mejor. La relación de pareja terminó en boda en octubre del 2006, Joan Lino Martínez se convirtió en su amigo inseparable y las marcas de primer nivel comenzaron a llegar. Acredita 67,14 y su objetivo ahora es obtener la nacionalización antes de los Juegos para luchar por su primera medalla como español. X.R. Castro 21/1/2008 Fuente: La Voz de Galicia Úlima edición por gijonés fecha: 06-02-2008 a las 12:13. |
|
|
|
|
|
|
|
__________________
Estos anuncios no se mostrarán a los miembros del foro. Regístrate ya para formar parte de Foroatletismo |
|
|
|
#3 (permalink) |
|
Miembro de Honor
Fecha de Ingreso: Sep 2007
Localización: Asturias
Mensajes: 1.118
|
Frank Casañas, el discóbolo que abandonó La Habana
Frank Casañas tomó una decisión arriesgada en 2005, la decisión. “Cambiar de vida: ésa fue mi resolución”, afirma con rotundidad. Había conocido a Loli Pedrares, una lanzadora de martillo española, cinco años atrás en los Campeonatos Iberoamericanos celebrados en Brasil.
![]() “Después de aquel campeonato, ella vino a Cuba y estuvo allí seis meses conmigo. Nuestra relación evolucionó, y ya decidí que un día lo dejaría todo y me iría a vivir a España”, cuenta Frank, que continúa su historia confesando que lo más difícil fue comunicarlo en casa. “Salí de Cuba en 2005 para competir en los Mundiales de Helsinki y ya me despedí de mi madre. Fue muy duro”. Frank Casañas abandonó la concentración de la selección cubana cuando regresaba de Helsinki. Pasaron unos días en Madrid y decidió marcharse el mismo día en que debía volar de regreso a La Habana. La noche anterior, se despidió, en el hotel de Madrid, de su compañero de habitación: - Yo me voy. - ¿Cómo que te vas? - Que sí, que me voy - No entiendo ... Su compañero lo comprendió todo momentos después, cuando Frank le entregó su billete de avión rumbo a La Habana, un billete que no utilizaría nunca. La atleta gallega le esperaba abajo, en un coche que simbolizaba el comienzo de una nueva vida. Sin papeles Loli Pedrares ha sido una de las mejores lanzadoras españolas de martillo en toda la historia. Pero acaso su mayor aportación a nuestro atletismo aún esté por llegar. Gracias a ella, a su relación sentimental con un joven cubano convertido ya en su marido, España cuenta con una nueva opción de medalla en Pekín. El lanzamiento de disco ya no se reduce a las opciones, muy amplias por cierto, del canario Mario Pestano. Casañas vivió sin papeles durante un año. Su boda, a finales de 2006, le otorgó la residencia. Ahora, busca la nacionalización, que debe llegar antes de los Juegos. Este discóbolo afable, de 29 años y del barrio habanero de Guanamacoa, ya sólo piensa en Pekín. Lo cierto es que Frank lleva el deporte en su código genético. Su padre fue internacional de balonmano con la selección cubana y su tío es la gran estrella deportiva de la familia. Los buenos aficionados al atletismo y, sobre todo, el gran Javier Moracho recuerdan que Alejandro Casañas fue uno de los mejores vallistas del mundo hace tres décadas. El tío Alejandro perdió la medalla de oro olímpica de los 110 metros vallas frente al alemán oriental Munkelt por unos pocos centímetros en Moscú-80. Récord cubano Lo curioso de Frank es que comenzó en las escuelas de atletismo de alto rendimiento de Cuba, pero sin ser lanzador. “Empecé corriendo velocidad y saltando longitud a los doce años. No me convertí en lanzador hasta los 15, pero ya al año siguiente fui campeón de Cuba y batí el récord nacional de disco para atletas de 16 años”. Por entonces, se fijaba ya mucho en Luis Mariano Delís, el mejor discóbolo cubano de toda la historia. “Era un satélite, el mejor. Para mí, era un gran ejemplo: técnicamente, era espectacular”. Los grandes lanzadores de disco tienen grabada en su mente una fecha muy especial: el día que superaron la barrera de los 60 metros por vez primera. Casañas lo hizo en La Habana, en el mítico Memorial Barrientos, la competición más emblemática del calendario anual del atletismo cubano. “Recuerdo muy bien aquella prueba. Estaban Delís y Juan Martínez, los dos grandes. Costó mucho. Todos los tiros se iban a 58 y a 59 metros. Al final, la marca llegó en el quinto lanzamiento: lo midieron en 60,54 metros. No lo olvidaré nunca”. Según Frank, el factor psicológico es uno de los más importantes en un lanzador. “El ejemplo de los 60 metros lo explica. Llega un momento en el que físicamente sabes que ya vales esa marca, pero te obsesionas y no te termina de salir. Entonces, el día que te relajas, te sale”. Mentalización Precisamente, la principal asignatura pendiente de Casañas se refiere a la mentalización con vistas a las grandes competiciones. En los Juegos de Sidney , pagó la novatada. “La inexperiencia acabó conmigo. Yo me emocionaba simplemente con ver a todos aquellos grandes lanzadores por televisión. Cuando les vi a mi lado en aquel estadio enorme, me puse muy nervioso. Competí fatal”. En 2003, el cubano tomó parte en los Campeonatos del Mundo de París. Tampoco llegó a la final. “Aquello fue diferente. Veníamos de los Juegos Panamericanos, disputados en la República Dominicana. Yo había ganado la medalla de plata, pero salimos de aquella pasados de forma”. Un año más tarde, Frank acudió a sus segundos Juegos. Y fue allí, en Atenas, donde cometió uno de los errores más lamentables de su carrera deportiva. “Fue una gran tontería. Había realizado mi mejor lanzamiento. Me quedé observando la caída y salí del círculo andando... por delante, por la zona prohibida. Fue un despiste absurdo, producto de la emoción, porque había sido un gran lanzamiento. Me dieron nulo y al final me tuve que conformar con el puesto decimotercero”. Al año siguiente, en los Mundiales de Helsinki –los que marcarían su abandono de la selección cubana– tampoco logró un buen resultado. ¿Bloqueo psicológico? Frank opina que no. “El origen de mis problemas en los grandes campeonatos estuvo en el sistema de competición. Pienso que el atleta necesita fogueo. Es fundamental competir con los grandes, adaptarse a la competición. Y aquello lo teníamos muy limitado en Cuba”. Frank habla del dopaje: “Es bueno que haya controles porque así no hay diferencias. Permiten igualar a los países desarrollados y subdesarrollados. Es fundamental que todos los atletas estén al mismo nivel de ayudas y se vea quién es el ganador de verdad. Además, mejor si son por sorpresa, sin avisar”. Ignacio Romo - Madrid - 16/01/2008 Fuente: Público |
|
|
|
|
|
#4 (permalink) |
|
Miembro de Honor
Fecha de Ingreso: Sep 2007
Localización: Asturias
Mensajes: 1.118
|
Dolores Pedrares : “Dejo el atletismo a fin de temporada”
Sorpresa mayúscula, pero agradable, la que nos llevamos con la noticia del enlace matrimonial de una atleta ex-céltica, Dolores Pedrares, con el discóbolo cubano Frank Casañas, ya formalizado en octubre del 2006.
Curiosamente ambos tienen su plusmarca personal en 67,14 metros, mas ella con el martillo y él con el disco. Loly Pedrares, oriunda de Tuy, estuvo en nuestras filas desde sus inicios hasta 1997, en que fichó por el Valencia Terra i Mar, dejando unas marcas de 51,02 m. en disco, su primera especialidad, y de 57,16 m. en martillo, éste record de España en aquel año, además de vigente récord céltico y de Galicia. Y Frank Casañas ya participó en los Juegos 0limpicos de Sidney 2000 y Atenas 2004, con mala suerte, y pretende hacerlo por tercera vez en Pekin, pero vistiendo la camiseta de España, tras su nacionalización, que está tramitándose. Viven ambos en un domicilio de alquiler, en Madrid, y hemos hablado con Loly para que nos dijese alguna cosilla. ¿Hay hijos en perspectiva?, le preguntamos. No de momento, pero abandonaré la competición a fin de temporada, pues aunque el atletismo es lo que más me gusta del mundo, despues de Frank, naturalmente, queremos tener hijos e incluso atender algunas ofertas profesionales de trabajo, que no puedo cumplir por las exigencias de mis entrenamientos. ¿No es duro abandonar la competición? Mucho, efectivamente, pero a mis 35 años ya alcancé muchos objetivos, pues si no estoy a nivel de conseguir minimas para Olimpiadas, campeonatos mundiales o europeos, prefiero renunciar, ya careceria de motivación. ¿Satisfecha con Frank? Muchisimo, es muy bueno y vive día a día con la ilusión del entrenamiento y de la mejora en su capacidad fisica y técnica, es muy profesional y planea llegar a competir en cinco olimpiadas (¡¡¡), dos ya las disputó con Cuba y ahora tres más con España. Loly entrena en calidad de externa en la Residencia Blume madrileña bajo la dirección de Raúl Jimeno, ocho veces campeón de España de martillo en los años ochenta, mientras que ella lo fue en cuatro ocasiones (1999-2002) y en el 2007 alcanzó la segunda mejor marca nacional con 63,70 m. Y ha causado baja en la Federación Gallega esta temporada, fichando por Castilla y León, por su convivencia con Frank y necesidad de éste para su nacionalización. Fuente: Celta Atletismo |
|
|
|
![]() |
| Herramientas | |
| Desplegado | |
Temas Similares
|
||||
| Tema | Autor | Foro | Respuestas | Último Mensaje |
| Frank Casañas | Oncario | Atletas | 3 | 20-06-2008 02:46 |
| Dolores Checa | gijonés | Atletas | 0 | 02-02-2008 12:10 |