«Cuando te cuelgan la medalla, te acuerdas del sacrificio»
El atleta de Becerril se proclamó campeón de España al correr los 200 metros lisos en 21,62 segundos
Hace cinco días, en vísperas de viajar a Valencia para disputar el Campeonato de España en Pista Cubierta, Rubén Fernández Jato reconocía que tenía posibilidades de conseguir la medalla de oro en los 200 metros lisos. Hoy, con ella en la mano, el atleta de Becerril se acuerda de su familia y de sus amigos, «les doy las gracias por entender que no esté con ellos todo el tiempo que me gustaría», dice el deportista, que también se acuerda de sus entrenadores, Luis Ángel Caballero y Luis Wee.
-¿Qué siente uno cuando se cuelga la medalla de campeón de España al cuello?
-Se siente muy bien y con muchas emociones al mismo tiempo.
-¿Y de qué se acuerda?
-De todo el sacrificio. Muchas veces dejas de estar con tus amigos o con gente que te apetece por entrenar.
-¿Merece la pena?
-Sí. Piensas que todos los entrenamientos y el haber estado casi todo el invierno sin salir sirve de algo. Mucha gente dice que el atletismo no da dinero, pero la satisfacción personal está por encima de la económica.
-¿Qué ha sido lo más duro de estos meses de entrenamiento?
-Como este año ha hecho un invierno raro en Palencia, se ha podido entrenar más o menos bien, pero quieras o no, técnicamente, si no se practica en pista cubierta, se nota. Si hubiera practicado bien en pista cubierta, a lo mejor habría podido hacer mejor marca aún.
-¿Cómo fueron las carreras?
-En la primera eliminatoria estaba un poco nervioso, tenía que intentar quedar bien para tener una buena calle en la semifinal. Tuve algunos errores al entrar y al salir de la curva, pero hice buena marca y en la semifinal me tocó una calle buena. En la final, ya no estaba preocupado, sólo tenía que correr como en un entrenamiento y hacerlo lo mejor que podía.
-¿Por qué se repitió la carrera de la final?
-Hubo un error en la foto finish. Yo llegué, hice 21,77 segundos, que era una buena marca. Estaba contento, hablando con los periodistas y con un juez y vino otro juez. Nos dijo que había habido un problema y que teníamos que repetir la prueba. Al principio me enfadé, pero luego sólo pensé en volver a correr y en intentar mejorarla, y lo hice, porque tardé 21,62.
-El año pasado quedó subcam-peón, éste, campeón. ¿Qué reto se ha marcado ahora?
-Con bajar mis marcas me conformo. No me puedo plantear otros objetivos. Hay que ser realista. En el deporte nunca se sabe qué inconvenientes te pueden surgir. Lo que hay que hacer es entrenar para mejorar marcas y lo que venga, bienvenido sea.
-¿Se lo cree o de vez en cuando mira la medalla o las fotos para comprobar que es verdad?
-He mirado el vídeo en Internet y la verdad es que le gusta a uno verse y pensar que ha ganado y que lo ha hecho bien.
-¿Antes de disputar la carrera ya tenía buenas sensaciones?
-Sí. Me veía rápido, pero en el atletismo nunca se sabe, siempre puede haber sorpresas. El año pasado nadie pensaba que yo podía quedar segundo. Cualquier chico que entrene te puede hacer una marca muy buena. Hay que ir con un poco de humildad y a correr.
-¿Ahora a preparar la temporada al aire libre?
-Sí. Empezará más o menos en el mes de mayo.
Belén Antón - 26.02.08
Fuente: El Norte de Castilla
Haro y Fernández: los dos campeones de Becerril
Mariano, fondista de leyenda; Rubén, campeón de 200
Año 1977. Sabadell. El legendario Mariano Haro gana por séptima vez en los Campeonatos de España de cross y decide retirarse. El atleta nacido en Valladolid, criado en Becerril de Campos y entrenado a base de correr detrás de las liebres y las perdices, dejaba tras de sí nada menos que 27 campeonatos nacionales en diferentes especialidades, tanto en campo a través como en pista.
Año 2008. Valencia. Rubén Fernández, un chaval del mismo pueblecito, de apenas 900 habitantes, que nació tres años después del último logro de Mariano, gana el Campeonato de España de 200 metros en pista cubierta.
Su infancia son recuerdos del mejor especialista de campo a través: "En Becerril de Campos sólo se hablaba de Mariano. Yo también empecé haciendo cross y todo el mundo te contaba cosas. Hasta la piscina a la que iba tiene su nombre...", comenta el velocista campeón.
A Mariano y Rubén les une el origen y les separa la distancia. Al fondista (cuarto en los 10.000 metros de los Juegos Olímpicos de Múnich y tres veces subcampeón mundial de campo a través) le faltó punta de velocidad para ser todavía más grande, aunque como él dice "no es que yo fuera lento, es que solía haber alguno más rápido casi siempre". Esa velocidad la tiene su paisano: "Sí, la verdad es que Rubén tiene la velocidad que me faltaba a mí, y yo el fondo que él no tiene".
Maestro y pupilo.
Rubén acaba de regresar de Valencia y posa con el chándal de su club, el Vino de Toro. Mariano, pese a que llueve, llega bien pertrechado: viene de cazar y se va a pescar. Tiene 67 años pero sigue siendo un ciclón.
Y mientras lamenta no poder salir a correr, porque sus gemelos sufren demasiado, le recuerda a Rubén: "En mi primer Campeonato de España en pista corrí 5.000 y acabé quinto, pero como nadie me conocía no se creían que pudiera acabar tan adelante y me hicieron dar otra vuelta. Así que hice 5.400 metros por culpa de los jueces".
Los ojos del chaval se abren como platos cuando habla el maestro, que se niega a darle lecciones: "Los consejos son para los que no tienen clase y tú la tienes. Te he visto entrenar. Eres fibroso, tienes buenas piernas y eres de Becerril. ¡Con eso está dicho todo!".
Rubén agradece sus palabras y le pregunta a Mariano por lo que se siente en unos Juegos. "Lo que tienes que hacer es lograr la mínima para Pekín y comprobarlo por ti mismo", responde Haro.
Alberto Calleja | 01/03/2008
Fuente: Diario As