La promesa del triple salto jubila un récord gallego de 1975
José Alfonso Palomanes toma impulso. La promesa gallega del triple salto ha dado un paso más en su emergente trayectoria deportiva. En su primer año en categoría promesa (nació en 1989) acaba de batir el récord gallego absoluto. Su marca de 15,60 metros supera en cuatro centímetros y jubila un registro con 34 años de vida que estaba vigente desde enero de 1975 y en posesión de Francisco Castrillo Villar. Superó además en 16 centímetros su mejor registro de la temporada pasada bajo techo.
«Para estas alturas de temporada está bien, lo esperaba un poco más adelante porque solo llevo tres competiciones», comentó el protagonista recién llegado de Zaragoza, en donde consiguió el registro y en donde finalizó en la segunda posición en uno de los mítines de más solera de la pista cubierta. Ese segundo puesto le nomina como candidato a medalla en el campeonato de España absoluto de final de mes. «Tengo posibilidades, pero no se pueden echar las campanas al vuelo», dice.
Porque si algún aval tiene el ourensano en su trayectoria deportiva es la humildad. Nunca se ha creído nada. Lo dice Mario González, la persona que le entrena desde que aterrizó en el atletismo en el año 2003, justo después de abandonar el seminario menor.
El atleta del Academia Postal es un ejemplo de dedicación, también una esponja a la hora de asimilar los conceptos técnicos, pero por encima de todo es buen competidor. No se pone nervioso ni le puede la presión. «Siempre aprovecha sus oportunidades. Conozco a gente que se viene abajo con la presión de la competición, pero él se crece», comenta su técnico. Además, ha comenzado su estudios en el Centro de Tecnificación de Pontevedra y le ha cogido el gusto a la planificación.
El nuevo récord gallego absoluto tan solo confirma su progresión. Desde que comenzó a saltar en su club de toda la vida no ha parado de crecer. En edad júnior (su anterior categoría) se quedó a escasos 20 centímetros del récord español de la disciplina que todavía está en posesión del asturiano Yago Lamela, una de las leyendas vivas del atletismo español. Ahora en categoría promesa su entrenador no descarta que pueda hacerlo. «Puede estar cerca, no se puede descartar». Acaba de aterrizar en la categoría y el reto se sitúa en los 16,46 metros.
Introvertido, pero muy humano, ni Alfonso Palomanes ni su técnico se quieren poner techo. Su explosión todavía está por llegar. Quizás al aire libre, en donde ya tiene acreditados 16,01 metros.
Fuente: La Voz de Galicia