Martes, 1 de septiembre de 2009.
Empieza el mes de septiembre tal y como terminó agosto, es decir, con muchas ganas de correr, con bastante motivación para entrenar y con buenas sensaciones en general, no las mejores, pero sí las correspondientes a la época del año en la que estamos.
Si lo de hoy me pasa hace un mes, no estaría poniendo un entrenamiento, sino que habría escrito que me tomaba un día de descanso.
Anoche se me hizo tarde porque a los de Eurosport no se les ha ocurrido otra cosa que televisar el US Open, así que retrasé un poco la hora a la que suena el despertador habitualmente para pillar al menos media horita de sueño más.
A las 6:30 ha sonado y lo he apagado, pero como tiene el sistema este que repite la alarma cada diez minutos, cuando ya eran las 7 he pensado: "Bueno, entre que desayuno, me visto, hago las abdominales, etc., etc. se me hacen las 7:45 y total, para salir media hora, para eso no salgo. Me quedo hasta las 8 en la cama."
Peeero, y aquí ha sido cuando me he dado cuenta de que no hay nada como tener ganas de hacer algo para conseguirlo, he vuelto a pensar (dos veces en un momento, ufff): "¡Qué c*ño!, pues si es media hora, pues media hora, que esta semana quiero que sea tranquila porque llevo dos de ritmos rápidos y quiero tomármela con tranquilidad."
Y así ha sido.
Me he metido por un recorrido por el que iba a correr cuando me vine a vivir a San Juan con la Gbka., hace casi cuatro años, recién casados y sin trotones.
Es una carreterilla que da la vuelta por los campos y los huertos de las afueras y va a salir a la parte de arriba de Muchamiel, otro pueblo que está separado de San Juan prácticamente por la calle en la que vivo.
Este recorrido yo lo hacía a diario. Siempre hacía el mismo y sólo descansaba los domingos. Son 8 km. de sube - baja muy suave, prácticamente llano y lo hacía siempre al mismo trote, intentando mantener un ritmo de 5' km. y apretando al final un poco. El día que lo hacía en menos de 40' estaba súper feliz.
Por entonces no hacía series ni cambios de ritmo ni nada. Salía a hacer mis 8 km. de lunes a sábado para irme a trabajar con el cuerpo y la mente despejados. El día que la Gbka. se hizo el test de embarazo del trotón y dio positivo, hace de esto tres años y medio, recuerdo perfectamente que era un sábado y que me dio tal subidón que tomé un desvío hacia la mitad del recorrido y me hice 12 km. así, sin haberlo hecho antes, y por momentos se me saltaban las lágrimas. Fue el día que más corrí en mucho tiempo.
Pero bueno, las cosas cambian, descubres que también en esto quieres competir, te apuntas a una popular, empiezas a leer sobre las diferentes formas de entrenar, los beneficios de los cambios de ritmo, de las cuestas, de las series, etc. y la verdad es que los resultados llegan.
Hoy he hecho los 8 km. recordando aquella época y me ha vuelto a pasar algo que no me pasaba en mucho tiempo, que es intentar recordar el entrenamiento y tener lagunas, es decir, hay trozos por los que no recuerdo el momento en el que he pasado.
He ido en progresión, empezando a 4'55'' el primero, a 4'45'' el segundo y luego iba tan a gusto pensando en mis cosas que cuando me he dado cuenta iba rodando rapidillo, había pasado el km. 6 y ya estaba a sólo 2 km. de casa. He apretado, pero sólo he tomado el último km., 3'57'' en subida y con la sensación de no haber tenido que esforzarme tanto como el parcial haría suponer.
Total, 8 kilómetros de alegre melancolía en 36'45'' y con el gustazo de teminar, y ya van dos días seguidos, con el 3 por delante en el parcial del último km.
Buenos estiramientos y para casa.
Y eso ha sido todo.
Un saludo y perdón por el tocho.