
Originalmente escrito por
Lomáslejosposible
Relato de mi regreso a las pistas en competición, ayer 10/01/2009:
Después de 10 años, por fin podía volver a la competición en atletismo, cosa que de por sí da para una buena celebración con cava (no compréis champagne, comprad cava que es producto nacional, jejeje). La prueba en que lo hice (60 metros lisos) no es "mi prueba" ya que en principio me estoy preparando para hacer salto de longitud, pero por consenso con mi entrenador decidimos empezar por ahí, aprovechando que todos mis compañeros de club (al final fuimos 11, contando a mi entrenador, a un cadete que es una auténtica perla y a un juvenil) ibamos allí para dicha prueba.
A la hora de inscribirnos dije mi marca de juvenil (8"12) que creo que fue mi primer error de la tarde, ya que me tocó la serie 6 de un total de 7 con atletas juniors que están en bastante mejor forma que yo. Luego el calentamiento bien, para mi sorpresa sin excesivos nervios, luego ya viendo como salían mis compañeros en las diferentes series y al final tocó la mía:
A sus puestos... Listos... Pum! ... Y pum! Salida nula de la calle 6, que el tío ni se había dado cuenta y se marcó 30 metros hasta que se dió cuenta. Eso provocó algo de nervios como es lógico, así que vamos a por la segunda. A sus puestos... Listos... Pum! Y Valentín (que soy yo) que reacciona bien, pero quedándome un poquitín en la salida, luego la técnica bien, me "levanté" al cabo de 25 metros más o menos y a correr, apretando los dientes pero notando que no iba ni para atrás, y tirándome en la llegada cómo un profesional. Al final penúltimo de mi serie (el último era un veterano, así que no tiene mérito) y la marca desastrosa, patética o cual calificativo queráis ponerle: 8"45. ¿Explicaciones? Acarreaba algo cargados gemelos e isquios de los entrenos de la semana, durante el calentamiento no me noté excesivamente explosivo (si un velocista no se nota explosivo apaga y vámonos), bastante frío en esa pista cubierta, los nervios de la salida nula... Más bien todo eso más que explicaciones son excusas que podrían explicar unas centésimas, incluso 1 décima, pero no son una verdadera explicación. La realidad es que eso demuestra mi actual estado de forma, porque lo que vale es lo que dice el crono. Así que os podéis imaginar que ayer acabé bastante frustrado, con ganas de volver hoy domingo allí (volvía a haber control de 60 metros) o bien de dejar ésto del atletismo, pero vamos, eso creo que se me pasó sólo 1 segundo por la cabeza, hasta que recordé que hay gente en este foro que batalla mucho más que yo, así que de dejarlo nada, a intentar superarme. ¿Cómo? Pues tal como no se cansa de repetirme mi entrenador, tengo que entrenar al menos 1 o 2 días a la semana más, y obviamente entrenar pesas, que no las he tocado (pecado capital en un velocista/saltador de longitud), así que hoy que estoy más tranquilo ya me he planteado que iré al entreno del lunes de pesas, empezaremos con 3 entrenos a la semana y si asimilo bien pasaré a 4, y competiré sólo cuando me siente bien, nada de ir a probar si me siento las piernas pesadas, que para frustración con la de ayer suficiente.
De la jornada de ayer, destacar a mis compañeros de club, el mejor un promesa que hico 7"26, luego mi entrenador (él es saltador de triple salto) que casi sin entrenar se marcó 7"71, el cadete que se resvaló en la salida (los strarting no estaban bien clavados y se le tiraron para atrás) y aún así hizo 7"59, luego otro compañero (le llamámos IronMan porque viene de gimnasio y está muuuuuyyyyy fuerte) se rompió a mitad de carreara (típico tirón de isquios que le tendrá un par de semanas "fuera de servicio"). En cuanto al resto de participantes, increíble un junior que compite por el Igualada que se marcó 6"96 en las series y 6"89 en la final de 60 metros, o sea que vayan temblando los Angel David Rodríguez y compañía que como no se estropee este chaval les dará caña en un par de años. Ah, y para vosotros, amigos fonderos, destacar que presencié el nuevo record de españa junior en pista cubierta de 3000 metros con 8:07.02 a cargo del mallorquín David Bustos, olé por el chaval.