La triste crónica de una lesión anunciada.
Hice un entrenamiento para un maratón que duró cerca de 5 meses, y corrí dicho maratón (dic. 2010). Descansé cerca de un mes por placer y gripes. Comencé luego batallando con un dolorcito que me ha dado varias veces cuando he dejado tiempo de correr al que le mencionan como cintilla iliotibial que no me dejó correr agusto por casi 3 semanas. Un buen día (sábado por cierto), corrí con tan buenas sensaciones y tan contento, que corrí a inscribirme a un medio maratón que se realizaría al día siguiente (feb. 2011). Resultado: Salí con ánimos de supermán y con la mira puesta en hacer un buen tiempo de medio maratón a la vuelta de un mes y hacer mi mejor tiempo de todos los tiempos en los 10k de mi tierra al otro mes.
Fue entonces que entrené con algo de cansancio y algo forzado, aunque nada de qué asustarse. No recuerdo la fecha exacta en que comenzó el maldito dolorcito de detrás de la rodilla, o de la corva, o del poplíteo, pero no me molestaba para correr en absoluto, sólo era enfadoso al tener que arrodillarme o acuclillarme, de hecho, así de leve; se sentía hasta chistoso.
Alrededor de un mes antes de mi carrera de los 10k, compré tenis nuevos. Siempre, desde que comencé a correr, había dedicado para correr los tenis viejos que dejaba de usar por que dejaban de lucir bien. Para el maratón me acabé unos que me gustaban mucho y metí a correr otros a los que, en una situación natural; todavía no les llegaba la hora. Estos mismos, a causa de las lavadas por correr en tierra; ya se veían viejos. Pues sucede que compré unos tenis económicos (al fin que eran para correr), traté de amoldarlos para que estuvieran a punto para la carrera (la de los 10k), pero el mero día, decidí que mejor correría con los viejitos (abr. 2011).
Después de mis 10k comencé a pensar en serio en hacer mi segundo maratón, aunque aún sin lugar definido. Dado que ahora era un atleta casi casi atleta; comencé a hacer un entrenamiento de maratón con alrededor de 70km por semana simplemente para mantenerme en condición para estar preparado para cuando saliera la gran oportunidad. Aprovechaba para tratar de seguir mejorando mi velocidad y mi fuerza, hasta tenía sueños de hacer el maratón en menos de 3:30.
Pues causa del sobre entrenamiento, del mal entrenamiento, de no hacer casi nunca estiramientos, de los malditos tenis nuevos, o de (por cierto que esto no lo había contado) una carrerita que me aventé por la playa descalzo de alrededor de 18km (may. 2011). Corriendo por lo inclinado de la playa (donde a veces llega el agua, donde el suelo no está tan flojo ni caliente por el sol, donde se acaba de ir la ola) 9km de ida y 9km de regreso.
¿Había hecho ya todo lo que podía haber hecho mal? ¡No, todavía me faltaba!
Por los primeros de junio me invitaron los de la oficina a un partido de futbol nocturno. Había corrido el domingo una carrera larga y aún no me sentía suficientemente descansado, pero, "hace mucho que no juego con los muchachos" pensé.
Me llevé mis tenis nuevos, a los que ya había buscado otro destino por que en las carreras; ya me habían convencido, no se quedarían. Jugué a pesar del dolorcito de corvas que se venía empeorando con el tiempo y, como algún día tenía que suceder; sucedió. En un empujón mientras me iba hincando, sentí que algo tronó. No aumentó el dolor, de hecho seguí jugando. Pero al siguiente día caminaba como cuando me hice un esguince de rodilla con una ola.
Cuando noté la lesión pensé en reposar bien para regresar lo más pronto posible a las carreras, pensé que quizás perdería mi maratón sin fecha, pero esta vez no me precipitaría como cuando el esguince de rodilla que me hizo descansar por mes y medio (estaba pensando en un reposo de tal vez 15 días)
Llevo más de dos meses sin correr y aún me duele doblar la rodilla. Escribo lesión y poplíteo en el buscador y me salen páginas con la mitad de palabras según en español, pero que en mi vida jamás había necesitado. Y en todas ellas salgo culpable de lo que me está pasando, además que cargo el riesgo de una mala cicatrización... Parece que comencé con una tendinitis, la cual por acumulación de faltas; se convirtió en esguince.
Bueno ¡ya que! si duro otros 3 meses sin poder correr; creo que ahora sí voy a ir al doctor.
Sirva mi mal ejemplo para que los demás se cuiden, se pongan más atención y no dejen de hacer los estiramientos enfadosos que parece que no sirven para nada.
Maratón: Mazatlán 5/dic/2010 4:18:45
1/2 Maratón: Zapopan 20/mar/2011 1:43:38
10Km: Tepatitlán 17/abr/2011 45:27