Y es la pregunta que me llevo haciendo desde hace mas de 2 meses.
Todo empezo un dia que repentinamente mepece a notar pequeñas "punzadas" en la parte frontal e interior (no profundo) de la tibia. Son breves, mas que dolorosas son molestas y pueden aparecer tanto mas hacia la rodilla como hacia los tobillos. Si dejaba estarlo y mantenia el ejercicio iban apareciendo mas seguido, por eso mi preocupacion. Una vez en reposo, practicamente desaparecian, y podia caminar, subir o bajar escaleras, saltar, etc. con normalidad. Era al empezar a correr o trotar cuando al cabo de un tiempo volvian, y esto empezo a ser cada vez mas seguido y en menos tiempo, como ya he dicho.

Fui a ver a un fisioterapeuta deportivo y lo primero que hizo fue mandarme a un traumatología, también deportivo. Ambos partieron de una primera suposición: necesitaba plantillas. El traumatología observo que estaba muy contracturado entre el gemelo interno y el soleo, de echo apretaba y veía las estrellas. El tibial anterior también lo tenia algo contracturado. Tacho la idea de periostitis tibial por el hecho de que, dándome pequeños golpes en el propio hueso (tibia) y en distintas zonas, no sentía dolor. (Decía que si así fuese el dolor seria bastante agudo).

Me mando hacerme unas plantillas, y estuve en reposo y con masajes durante 2 semanas.
Al cabo de este tiempo, volví al ejercicio con el fisioterapeuta, muy levemente con caminatas y pequeños trotes, pero según he ido intensificando han ido apareciendo. Como he dicho antes, puedo estar caminando intensamente durante 60 minutos que ni se asoman, empiezo a trotar a una velocidad leve que llevando un ritmo de 200 trote x 100 caminata y aparecen después de 2 km.

Confío en el fisio porque creo que esta manteniendo una rutina bastante apta para estos casos, de ejercicios de fuerza, muy buenos estiramientos antes y después del ejercicio, la única “presión” que me mete es la de no perder la paciencia y el entusiasmo e ir lentamente progresando.