
Originalmente escrito por
josemanu
Diversos estudios médicos y de nutrición han demostrado que el azúcar disminuye la presencia de minerales en el cuerpo, como el calcio, que es expulsado del organismo cuando ingerimos azúcar. En este caso, el organismo toma el calcio de los huesos, contribuyendo a ocasionar la enfermedad de la debilidad en los huesos, conocida comúnmente como osteoporosis. El delicado balance de minerales en el organismo es afectado por la ingesta de unas cuantas cucharadas de azúcar. Su consumo habitual puede provocar que el organismo pierda la habilidad de restaurar ese balance y se torne vulnerable a enfermedades que, de otra forma, nuestro cuerpo podría prevenir. El azúcar distorsiona las hormonas pues el sistema endocrino está compuesto por un gran número de glándulas interconectadas. Las hormonas sirven como mensajeras de las funciones corporales. Al ingerir azúcar algunas de las glándulas se fuerzan a trabajar de más para compensar los efectos del azúcar en el cuerpo. La glándula adrenal, ubicada en la parte superior de los riñones, se sobre estimula al consumir azúcar, y pierde su capacidad de regular el sodio y el potasio, la presión sanguínea, el metabolismo de la glucosa, la adrenalina y la secreción de esteroides sexuales.
Otros estudios médicos señalan que el azúcar puede propiciar algunas alergias a los alimentos. Los alimentos requieren ser descompuestos por las enzimas para ser asimilados por nuestras células. Las enzimas trabajan precisamente de manera óptima cuando nuestro cuerpo tiene un balance apropiado de minerales. El azúcar, al disminuir las reservas de minerales puede debilitar el sistema de enzimas con lo que algunas partículas de alimentos podrían entrar a la corriente sanguínea.
Al torrente sanguíneo entran las moléculas lo suficientemente pequeñas como para traspasar la pared vascular. Ni que decir que si tiene que entrar, entrará, con o sin enzimas. Además que las enzimas digestivas sirven para disolver en moléculas absorvibles aquellas que por su tamaño no pueden traspasar la pared.
Además, el consumo de azúcar ocasiona enfermedades crónicas: altas concentraciones de azúcar en el sistema circulatorio causan daños permanentes a las estructuras moleculares de las proteínas. Una vez dañadas, las proteínas pueden provocar enfermedades crónicas degenerativas. El azúcar incrementa el riesgo de desarrollar cáncer; la epidemia de nuestro tiempo, una de las principales causas de muerte en el mundo. Especialistas han señalado que el azúcar puede inducir el cáncer. Las células segregan productos de desecho llamados radicales libres. Las enzimas neutralizan los efectos negativos de los radicales libres. Pero las enzimas necesitan un balance adecuado de minerales para ser efectivas. Cuando el azúcar reduce los minerales del cuerpo, las enzimas no son tan efectivas y se incrementa la presencia de radicales libres que pueden causar una reducción en la disponibilidad de oxígeno lo que lleva a mutaciones celulares cancerígenas.
A ver... los radicales libres se producen por la oxidación, ese proceso inevitable por el que obtenemos energía en forma de ADP. Esos radicales se acumulan con los años causando enfermedades como el Alzheimer. Hay alimentos antioxidantes, como el curry, la uva, algunas frutas rojas, etc... que los neutralizan, pero nunca al 100%. Hay alimentos que provocan más radicales libres que no el azúcar....