Estar en forma con sobrepeso

La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos dice que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y que no es solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Es decir, que aunque padezcas sobrepeso, si te sientes bien contigo mismo, tu estado físico, mental y social puede ser saludable. Se podría decir que: sobrepeso + bienestar = salud.

¿Sobrepeso + bienestar = en forma?

Es cierto que poseer sobrepeso y estar bien con uno mismo es saludable, pero, ¿eso puede significar que se pueda estar en forma con ese estado de bienestar? Obviamente no.

Es cierto que se puede tener un estado saludable y de bienestar, pero si no se posee una buena forma física derivada de un programa de acondicionamiento físico y de una dieta equilibrada, no tendrás la condición física de base necesaria para poder decir “estoy en forma”. Sin embrago, hay personas con sobrepeso que no tienen la típica apariencia atlética de deportista, pero que no desarrollan ninguna enfermedad cardiovascular asociada al exceso de peso, e incluso personas que realizan buena marca en carrera con un porcentaje alto de grasa corporal o con un alto índice de masa corporal (IMC). En general, esto puede ser debido a que el músculo pesa más que la grasa, aunque también se quemen más calorías por hora debido a ese peso.

Por otro lado, también se puede estar delgado y en baja forma si no se poseen buenos hábitos saludables de alimentación o si se lleva un estilo de vida inadecuado. Ocurre algo parecido relacionando las lesiones con el exceso o defecto de peso: el exceso de peso puede ser un problema para las articulaciones porque el impacto que recibirán al aplicar la carga de entrenamiento será mayor y, por otra parte, los delgados o con poco peso también tienen riesgo de padecer lesiones deportivas, ya que su débil musculatura puede que no llegue a soportar la presión del entrenamiento.

Cada persona es un mundo

Cada persona es un universo aparte, y no necesariamente hay que poseer un cuerpo 10 para tener una máquina perfecta. Cada persona es diferente por su peso, altura, constitución ósea, genética, reparto de grasa, etc. Por ejemplo: un hombre con un IMC mayor de 25, con gran masa muscular pero con bajo porcentaje de peso graso, posee más potencia muscular siendo bueno en las distancias cortas pero lento en distancias largas y en cuestas; o una mujer que, sin llegar a padecer sobrepeso, le sobran 4-5 kilos y que disfruta corriendo, que sabe que para perder peso hay que seguir un régimen pero que no le compensa porque no se sentiría con fuerza física y mental, de manera que se acepta y sigue entrenando.

En ambos casos pertenecen al grupo de los “voluminosos” pero que están sanos y, cuando quieren perder peso, les toca echar mano de una gran fuerza de voluntad para seguir entrenando.

Acéptate

Quizás sea muy complicado quitar unos kilos de aquí y colocarlos allá, pero piensa que podría ser tan complicado como aumentar tu altura: todos los parámetros se pueden trabajar hasta cierto punto, pero acostúmbrate a quererte y tal y como eres y a sacar el máximo provecho a tu cuerpo.

En definitiva, no hay que juzgar a las personas por su aspecto, el sobrepeso… ese exceso de kilos no siempre es la consecuencia de una mala alimentación o de unos malos hábitos deportivos, así que deja de esquivar tus genes, combina ejercicios cardiovasculares y de tonificación (alternando días de ejercicio de larga duración y resistencia con días de alta intensidad y corta duración), educa tu metabolismo para quemar calorías comiendo sano, y acéptate para ser feliz.

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