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Cada año se producen en España un promedio de 127 muertes súbitas en personas que practican deporte, en la mayoría de los casos provocadas por problemas cardiovasculares que no habían sido detectados previamente.

El mayor porcentaje de estas muertes se producen en deportistas que suelen desconocer que sufren una cardiopatía, sometiendo el cuerpo a ejercicios extenuantes sin ningún tipo de control.

Los especialistas en cardiología y medicina deportiva aconsejan realizar una valoración cardiológica que incluya, además de la prueba de esfuerzo, también un ecocardiograma o ecografía del corazón.

Prueba de esfuerzo: obligatoria

La prueba de esfuerzo consiste en valorar la respuesta del organismo durante el ejercicio. Para esto se observa la respuesta del corazón mediante un electrocardiograma mientras se corre en una cinta o se pedalea en una bicleta estática.

La efectividad de la prueba de esfuerzo, también conocida como ergometría, radica en que permite detectar alteraciones cardiovasculares que normalmente no se manifiestan en reposo y que pueden ocurrir con el ejercicio físico, cuando el ritmo del corazón se incrementa por el esfuerzo.

Además de valorar la respuesta del corazón con el electrocardiograma, cuando la prueba de esfuerzo se realiza con análisis de gases, se evalúa la respuesta del sistema de transporte de oxígeno y del metabolismo energético.

El ecocardiograma contribuye a evitar la muerte súbita

Los entrenamientos intensos pueden provocar cambios en el corazón y, en ocasiones, se desarrollan problemas cardíacos que solo pueden ser detectados con un ecocardiograma. También conocida como ecografía del corazón, es una prueba obligada para deportistas, sobre todo cuando se entrena y participa en competiciones, ya sea de manera profesional o popular.

El ecocardiograma o ecografía del corazón es una técnica que, a través de ultrasonidos, permite visualizar el corazón en movimiento, reproduciendo sus latidos, frecuencia de los mismos y circulación de la sangre.

Aporta información sobre la forma, tamaño, fuerza del corazón, grosor de las paredes y funcionamiento de sus válvulas. Estos datos aportan una información más completa del estado del sistema vascular y circulatorio, lo que permite detectar alteraciones cardíacas que habitualmente pasan inadvertidas en una revisión física o con un electrocardiograma, contribuyendo así a evitar la muerte súbita.

¿Cuánto cuesta una prueba de esfuerzo?

Además, hoy en día no hace falta realizar un gran desembolso para asegurarnos de que nuestro corazón puede seguir el ritmo que le marcamos. Una prueba de esfuerzo con análisis de gases puede costar alrededor de 100 € y una prueba de esfuerzo completa con ecocardiograma costará en torno a 180 €.

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