Otra de las lesiones más habituales entre los corredores es la tendinitis del tendón de Aquiles o tendinitis Aquílea. A raíz de una carga prolongada y repetida, el tendón y sus tejidos adyacentes se pueden inflamar, derivando en esta lesión y con riesgo de hacerse crónica si el atleta afectado no detiene la carrera de forma inmediata.

Inflamación aguda del tendón de Aquiles, síntomas, prevención y tratamiento

La tendinitis aquílea se puede detectar por notar dolor durante el entrenamiento en el propio tendón. Las causas por las que aparece pueden ser diversas, desde calzar unas zapatillas que no son técnicas, pasando por entrenar por superficies duras o excesivamente blandas (como la arena de playa si vamos descalzos), carecer de una buena técnica de carrera o, simplemente, en corredores principiantes que hacen un sobreesfuerzo. En ocasiones sólo por entrenar a bajas temperaturas se puede desencadenar.

Los síntomas, a parte del ya mencionado dolor en el tendón mientras practicamos ejercicio, pasan también por la hinchazón y enrojecimiento de la piel e impotencia funcional.

Las medidas preventivas pasan por ser las que hemos ido mencionando con otras lesiones típicas entre los corredores. Es importante realizar un buen calentamiento antes del entrenamiento previsto, de igual manera que estiramientos al finalizar. Una buena técnica de carrera nunca está de más, y por supuesto, un calzado adecuado (los que tienen bastante talón alivian la carga del tendón de aquiles).

El tratamiento pasa por abandonar el ejercicio totalmente hasta que remita el dolor, incluso los especialistas recomiendan en algunos casos el uso de muletas y tobillera durante este periodo.

El hielo es amigo para aliviar la hinchazón y el dolor, y por supuesto, el calzado con un poco de talón ayuda a recuperarse.

En los casos más duros se puede enyesar, prescribir antiinflamatorios y por supuesto, rehabilitación con un fisioterapeuta para realizar un plan que incluyan ejercicios de fortalecimiento y extensión estática.

Inflamación crónica del tendón de Aquiles, síntomas, prevención y tratamiento

La inflamación crónica del tendón de Aquiles es un tema más complicado, pues ya comentábamos en el artículo de Tendinitis – Tendinosis, que cuando pasa a ser crónica se hace harto difícil recuperarse totalmente. Suele ser un fallo del atleta, que a pesar de los avisos de dolor los ha ignorado y ha seguido entrenando o en atletas adultos que llevan muchos años entrenando en superficies duras.

Los síntomas son rigidez y dolor en el tendón de Aquiles permanentemente, tanto antes, como durante y después, hasta que, si se ignora, cada vez se vuelve más severo llegado el punto de la imposibilidad de seguir corriendo e incluso a la rotura parcial del tendón.

El dolor se intensifica al subir escaleras o pendientes y sólo con tocar el tendón o caminar ya es palpable este dolor.

En este caso crónico aplicar hielo como tratamiento ya no serviría de mucho. Lo más recomendable sería descansar, aplicar calor y usar una tobillera. Por supuesto, ayuda usar calzado con un poco de talón para que el tendón trabaje menos.

Además, el tratamiento pasa directamente por planificar un entrenamiento de isométricos, ejercicios excéntricos y en definitiva fortalecimiento y flexibilidad para mejorar la musculatura. La medicación antiinflamatoria también la suelen prescribir, además de vendajes funcionales o con medicación. La opción de enyesar también está ahí y la de la cirugía es la vía que más funciona en estos casos más crónicos, y sobre todo cuando ha habido una rotura parcial del tendón.

5 Comentarios

  1. No hay nada como el trabajo excéntrico. Eso si, hay que ser constante y no abandonar esos ejercicios ni cuando te sientas curado/a. Y no sería para nada descabellado hacerlos con ambas piernas, aunque una no esté lesionada. Como dice Adijoma cuidadín todos con esto.

  2. hola, yo llevo ya aprox. un año arrastrando esta tendiditis? me han hecho ecos ( en las que no se apreciaba nada), radiografias, tratamientos de fisioterapia… y nada de nada.
    cuando el dolor ha desaparecido y empiezo otra vez a trotar vuelve el dolor … no me impide correr pero me limita bastante en cuanto a sensaciones y fuerza a la hora de correr etc…ya veremos como acaba esto no quiero abandonar el running pero me lo estoy planteando.

  3. A mi me han quedado los gemelos/soleo “débiles” (quizà sobre entrenados). Y encadeno una contractura después de otra, que de las rodillas para abajo tengo más “nudos” que la raíz de un olivo…

  4. llevo mas de 6 meses con una tenditis aquilea se a recuperado bastante despús de casi 3 meses de y muchos tratamientos epis fisio mucho ejercicio escentricos pero ahora cuando corro no tengo buenas sensaciones y me duele un poco aunque no tanto como antes el tendon aún lo tengo inflamado lo que tengo miedo es que no se cure y tenga de dejar de correr

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