En el deporte, cuando hablamos de energía, generalmente pensamos en rapidez: conseguir tener una caldera que pueda quemar mucha energía muy rápidamente y entrenar al cuerpo para que sea capaz de reponerla también con mucha celeridad.

Muchos se centran en lo primero, en entrenar para poder ir a saco y miran casi en exclusiva lo que ingieren pensando en el tipo de combustible que tiene pero, tan importante como eso o más es el que podamos ir rellenando las reservas porque, si no, las agotaremos y tendremos que pararnos.

Y en este rellenado no deberíamos mirar sólo el instantáneo, el del “durante” sino que debemos prestar mucha atención al del “después de”, para que el cuerpo deje de “consumirse” y comience a “reconstruirse”.

Para eso, la gente de Keep Going a desarrollado el Quick Recovery que vamos a analizar a fondo probándolo en un sabor a vainilla y canela que, una vez preparado se vuelve irresistible, sobre todo, para los que gustamos de unas buenas natillas.

El Keep Going Quick Recovery al detalle

Las bebidas de recuperación (o “recuperadores” como se les suele llamar) se pueden enfocar de muchas maneras dependiendo del protagonismo que se le quiera dar a las proteínas y a los hidratos de carbono. Ése sería el primer punto a mirar a la hora de elegir uno u otro y, el Quick Recovery sería uno del grupo de los que priman la parte energética ya que tiene una proporción de 4:1, es decir, por cada 4 gramos de hidratos de carbono hay 1 gramo de proteínas. Esto se traduce en que, en 100 gramos de producto hay 67’76 gramos de carbohidratos y 24 gramos de proteínas (siendo puristas, es una relación de 3’5 : 1).

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Como con todas las proporciones, hay mucho debate y argumentaciones en todos los sentidos pero parece que hay cierto consenso en cuanto a ese 4:1, entre otras cosas, porque dota al producto de mucha versatilidad y abre su espectro de uso no sólo como recuperador puro sino también como bebida para el durante en el caso de actividades de muy larga duración. Además, si se está pensando en un “recuperador rápido”, la velocidad de asimilación de los hidratos de carbono es mayor que la de las proteínas por lo que merece la pena aprovechar eso para hacer esa recarga y que sirva ella misma para abrir las vías y facilitar la asimilación de las proteínas.

Los hidratos de carbono del Quick Recovery son una mezcla de dextrosa y maltodextrina, ambos de índice glucémico alto pero el primero simple y el segundo complejo de manera que la dextrosa entra rapidísima, hace subir un poco la insulina y continúa la labor la maltodextrina.

En paralelo, las proteínas van haciendo también su trabajo y, en este caso, encontramos aislado de proteína de suero de leche (lactoalbúmina) y PeptoPro por lo que son de muy alta calidad, mucho valor biológico y una asimilación rápida. Por si a alguno no le suena el PeptoPro, comentar que es una proteína hidrolizada, cadenas de péptidos que no necesitan ser digeridos sino que entran prácticamente directos al torrente sanguíneo, de ahí que se utilicen tanto en las bebidas energéticas pensadas para deportes de larga duración y en las bebidas de recuperación instantánea.

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Además de estas dos fuentes energéticas, se le han añadido los iones necesarios para conseguir restablecer un buen equilibro mineral y garantizar el correcto funcionamiento de los procesos metabólicos (básicos para la reconstrucción muscular) y también se le ha puesto el plus de aminoácidos ramificados (BCAAs) y l-glutamina que tantas veces asociamos a las bebidas de recuperación.

La proporción de BCAAs es de 2:1:1 de l-leucina : l-isoleucina : l-valina que es la que se utiliza mayoritariamente aunque, a mi juicio, quizá se queda un poquito corta, no por la proporción, sino por la cantidad de aminoácidos incluida (no llega al 4%). La l-glutamina se ha incluido prácticamente en 1:1 respecto a los aminoácidos ramificados, es decir, un 3% aproximadamente. Hasta donde entiendo, parece que en la recuperación, la tendencia va hacia los 5 gramos de glutamina y de BCAAs por toma aunque también es cierto que suele ser en preparados que priman algo más la parte proteica que la energética, no como el Quick Recovery.

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Se comercializa en botes de 600 gramos y la toma recomendada por Keep Going se prepara con 60 gramos de polvo en 500 mililitros de agua o leche. Se indica que son tres cacitos pero en mis mediciones me salen 17-18 gramos con lo que quedaría un poco menos aunque no le daría importancia porque, haciéndolo con esos 60 gramos por cada medio litro, queda un pelín más espeso de lo deseable y quizá se hace más apetecible algo más diluido. De hecho, diría que sabe mejor con un par de medidas que con tres o echando a las tres medidas algo más de líquido, pero entonces nos metemos ya en 650-750 mililitros es una jartá de bebida.

Teóricamente se puede preparar con agua o con leche aunque, para mantener las propiedades, debería ser con agua, que así se aprovechan a tope las cualidades de las proteínas del Quick Recovery. No obstante, está tan rico con leche que no me importa pecar y hacerlo con leche, desnatada, eso sí, que así se produce menos estropicio.

De todas formas, eso dependerá en gran medida del sabor que elijáis porque los de Sandía o Piña hay que hacerlos con agua, preferiblemente fresquita mientras que el de Chocolate y el de Vainilla – Canela podemos elegir cómo los hacemos.

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Fresquita o caliente, eso ya lo dejo a vuestro gusto pero os aseguro que el de Vainilla – Canela, con leche templada es irresistible porque según lo vas removiendo te asalta un olor a natillas que te cautiva. De hecho, simplemente al abrir el bote y ver los puntitos oscurillos ya se te cierran los ojos para poder olfatearlo mejor y disfrutar de ese olorcito que te hace pensar inmediatamente en un postre… Que te debes ganar primero machacándote y sudando.

Como decía, teóricamente para tomarlo como bebida de recuperación, inmediatamente tras la actividad física para aprovechar la velocidad de asimilación de sus nutrientes pero, contando con la posibilidad de los sabores de piña o sandía, no lo descartaría como bebida para el durante en pruebas de ultra distancia. Por ejemplo, en un bidoncillo que te tomas tras 3-4 horas de una ultra o a mitad de la bici de un triatlón de larga distancia.

3 Comentarios

  1. Rodrigo, ante todo disculpas por reavivar un post viejo. Pero necesito tu opinion despues de leer
    este articulo. Durante casi todo el año entreno de manera exigente, pero hay unos 6/7 meses que son muy intensos debido a los entrenos de 10K , MM con busca de tiempos , y luego los 42K. La verdad es que aun teniendo una dieta propiciada por nutricionista, existe un momento en el que bajo mucho de peso, no pierdo energia, pero si musculo. Aca en Buenos Aires la mayoria de ellos no aconseja la ingesta de suplementos ¿¿??. Aun asi, estoy interesado en considerarlos. Crees que un buen recuperador ( obvio que no es la marca probada) con estos mismos componentes ayudaria a no perder masa.? gracias y acepto tus sugerencias

    Jorge

  2. Jorge, ningún post el “viejo”, menos aún, uno de un producto que está en mercado ;-D

    En principio, los recuperadores (recovery) intentan rellenar rápidamente las reservas y frenar la destrucción muscular así que sí podrían ser una buena opción para el caso que comentas.

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